Plano de Trayectoria de Punción Ventricular Específico del Paciente y Trayectoria de Punción: Un Nuevo Método de Punción Ventricular Frontal
La punción ventricular es un procedimiento neuroquirúrgico común, realizado frecuentemente de forma manual utilizando referencias anatómicas superficiales como guías. Sin embargo, la tasa de fracaso de la punción ventricular lateral manual puede alcanzar hasta el 43% en casos de traumatismo craneoencefálico cuando se utilizan únicamente estos puntos de referencia. Además, la incidencia de hemorragias asociadas a la punción ventricular puede llegar al 16,2%. Sitios clásicos de punción, como el punto de Kocher, han contribuido a mejorar la tasa de éxito. No obstante, la punción manual en estos sitios sigue siendo riesgosa debido a varios factores. En primer lugar, las condiciones anatómicas varían entre pacientes, lo que hace inviable un enfoque universal. En segundo lugar, la selección de la trayectoria depende en gran medida del criterio del cirujano, ya que la trayectoria de punción no suele alinearse con las imágenes coronales, sagitales o axiales de las tomografías computarizadas (TC) convencionales. Los cirujanos deben basarse en la imaginación espacial derivada de las imágenes de TC para diseñar la trayectoria de punción ventricular (TPV), lo que puede generar errores. Finalmente, en las punciones manuales, las desviaciones direccionales son comunes debido a la ausencia de un sistema de guía fijo que oriente la trayectoria.
Para abordar estos desafíos, se propuso un método novedoso que utiliza la línea que conecta los conductos auditivos externos bilaterales como eje. Mediante la tecnología de reconstrucción multiplanar (MPR) en TC, se generó un conjunto de imágenes que incluyen todas las trayectorias de punción dirigidas hacia esta línea. Los cirujanos pueden personalizar la posición del plano de la TPV en estas imágenes y diseñar la trayectoria correspondiente. Para su aplicación quirúrgica, se desarrolló un armazón guía tipo H y una cubierta de orientación para teléfono móvil.
El proceso inicia con la reconstrucción rotacional de imágenes mediante MPR, utilizando como eje la línea entre los conductos auditivos externos. Este conjunto de imágenes, rotadas alrededor del eje, abarca todas las trayectorias potenciales dirigidas hacia la línea. Los cirujanos identifican el plano de la TPV y la trayectoria individualizada en estas imágenes, permitiendo una evaluación preoperatoria precisa y una alta precisión teórica.
En la práctica quirúrgica, el armazón tipo H localiza el plano real de la TPV mediante un surco guía. Además, se implementó un método que combina la reconstrucción multiplanar de TC con una aplicación iOS (VirLaser Level, versión 2.6) y una cubierta para teléfono móvil. La aplicación mide automáticamente los ángulos vertical (número en verde) y horizontal (número en la esquina inferior derecha) del iPhone, permitiendo guiar la dirección del catéter ventricular.
Este estudio propone un método innovador que, mediante MPR, reconstruye imágenes de TC rotacionales usando la línea interauditiva como eje. La identificación individualizada del plano y trayectoria de la TPV en estas imágenes facilita una evaluación preoperatoria exhaustiva y una alta precisión teórica. La base teórica de este método se asemeja a la innovación de «implantar un electrodo curvo en el núcleo subtalámico y el núcleo pedunculopontino».
Aunque la punción ventricular es un procedimiento rutinario, su éxito varía según las condiciones del paciente. Pacientes con ventrículos dilatados sin deformidad tienen mayor tasa de éxito, mientras que aquellos con ventrículos asimétricos, no dilatados o desplazados presentan mayores desafíos. Actualmente, la evaluación preoperatoria se realiza en imágenes axiales, coronales y sagitales de TC, sin reconstrucción específica del plano de trayectoria. Esto obliga a los neurocirujanos a depender de la imaginación espacial, lo que incrementa el riesgo de errores vectoriales y complicaciones como hemorragias secundarias.
La visualización del proceso de punción reduce las fallas, pero técnicas como ecografía intraoperatoria o navegación requieren equipos especializados que prolongan el tiempo quirúrgico. En contraste, el método propuesto utiliza imágenes MPR reconstruidas a partir de TC preoperatorias estándar, sin necesidad de equipos adicionales. Esto minimiza el impacto en el tiempo de preparación y permite una planificación individualizada.
Finalmente, la localización teórica de la TPV puede diseñarse en imágenes TC rotacionales y aplicarse quirúrgicamente mediante un armazón guía personalizado o una cubierta para teléfono móvil. Este método representa un complemento prometedor a los procedimientos actuales de punción ventricular, aunque se requieren estudios clínicos adicionales para validar su eficacia.
doi: 10.1097/CM9.0000000000001696