La isquemia transitoria de extremidades regular previene la progresión de la aterosclerosis en conejos hipercolesterolémicos
La aterosclerosis, una de las principales causas de muerte a nivel mundial, se caracteriza por la formación de placas en las paredes arteriales. Su patogénesis es multifactorial, siendo la disfunción endotelial un evento inicial crítico. El daño endotelial desencadena una respuesta inflamatoria y fibróproliferativa que promueve la formación de placas. Por ello, intervenciones que restauren la función endotelial son esenciales para reducir el riesgo cardiovascular. La isquemia transitoria de extremidades (ITE), técnica que implica breves episodios de oclusión del flujo sanguíneo seguidos de reperfusión, ha mostrado potencial en la protección de la función endotelial. Este estudio explora el efecto de la ITE regular (ITER) en la prevención de la progresión de aterosclerosis en conejos hipercolesterolémicos.
Se utilizaron 28 conejos macho de Nueva Zelanda, asignados aleatoriamente a cuatro grupos (n = 7): control, colesterol, sham e isquemia. El grupo control recibió dieta estándar, mientras que los demás fueron alimentados con una dieta hipercolesterolémica durante 12 semanas. El grupo isquemia fue sometido a seis ciclos diarios de ITER (oclusión con manguito a 200 mmHg durante 5 minutos, seguida de 5 minutos de reperfusión), y el grupo sham recibió colocación de manguito sin inflar. Se recolectaron muestras séricas a las semanas 0, 4, 8 y 12 para medir colesterol total (CT), colesterol HDL (HDL-C) y LDL (LDL-C). A la semana 12, se extrajo la aorta, se tiñó con Sudán IV para cuantificar el área de placa mediante Image J.
Los resultados mostraron niveles séricos de CT, HDL-C y LDL-C significativamente mayores en el grupo colesterol vs. control (p. ej., CT a la semana 4: 29,60 mmol/L vs. 1,00 mmol/L). No hubo diferencias significativas en el perfil lipídico entre los grupos hipercolesterolémicos. Sin embargo, el análisis del área de placa reveló que el grupo isquemia presentó un área menor (20,45 %) vs. colesterol (47,22 %) y sham (37,88 %). Tras transformación a raíz cuadrada, el grupo isquemia tuvo un área de placa significativamente menor (0,44) vs. colesterol (0,67) y sham (0,61) (p <0,05).
El estudio demuestra que la ITER reduce significativamente la progresión de la aterosclerosis en conejos hipercolesterolémicos, sugiriendo su potencial como intervención terapéutica. Estos hallazgos respaldan investigaciones previas que vinculan la ITER con mejoría en la función endotelial y modulación de la inflamación sistémica. Por ejemplo, estudios de Kimura et al. y Shimizu et al. reportaron que la ITER aumenta la producción de óxido nítrico y modula la función de neutrófilos.
Las limitaciones incluyen la ausencia de análisis histológico de la aorta y de la exploración de mecanismos subyacentes. Futuros estudios deberán evaluar protocolos variables de ITER y sus efectos a largo plazo. En conclusión, este trabajo propone a la ITER como estrategia prometedora para la prevención de la aterosclerosis, destacando la necesidad de trasladar estos hallazgos a la práctica clínica mediante investigación traslacional.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000204