Efecto de Sugammadex en los perfiles de recuperación de pacientes cardíacos sometidos a cirugía no cardíaca
La tendencia global de envejecimiento poblacional y el aumento de la prevalencia de enfermedad coronaria (EC) han incrementado el número de cirugías no cardíacas en pacientes con EC. Estos pacientes son vulnerables a fluctuaciones hemodinámicas graves debido a su tolerancia limitada a cargas cardíacas elevadas y disminución de la oxigenación. La parálisis residual por bloqueo neuromuscular (BNM) tras anestesia general agrava estos riesgos al causar debilidad muscular respiratoria e hipoxemia, aumentando la tensión cardiovascular.
Tradicionalmente, el inhibidor de colinesterasa neostigmina se ha utilizado para revertir el BNM. Sin embargo, su uso en pacientes con EC es problemático por efectos adversos como isquemia miocárdica, arritmias o bloqueo auriculoventricular, especialmente con atropina. Sugammadex, un agente moderno de reversión del BNM, ofrece un mecanismo selectivo para relajantes musculares esteroideos como rocuronio. A pesar de sus ventajas, su impacto específico en pacientes con EC sometidos a cirugía no cardíaca no ha sido estudiado exhaustivamente.
Este estudio observacional retrospectivo evaluó el efecto de sugammadex en los perfiles de recuperación de 200 pacientes con EC intervenidos quirúrgicamente en el Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Nanjing. Todos tenían antecedente de intervención coronaria percutánea ≥3 meses antes. Se excluyeron pacientes con enfermedades neuromusculares o disfunciones orgánicas. Los participantes se dividieron en dos grupos: 100 recibieron sugammadex (grupo S) y 100 no recibieron reversión de BNM (grupo N), emparejados por tipo de cirugía.
En el grupo S, se administraron ≈200 mg de sugammadex al alcanzar un conteo TOF ≥2 postoperatorio, extubando cuando la relación TOF superó 0.9. El grupo N no recibió agentes de reversión. Los resultados mostraron diferencias significativas: el tiempo medio de extubación fue menor en el grupo S (2.3 ± 1.1 minutos vs. 32.4 ± 11.5 minutos en el grupo N). Esto redujo la duración de ventilación mecánica y sus riesgos asociados.
La estabilidad hemodinámica fue otro hallazgo clave. En el grupo S, la presión arterial sistólica (PAS) se mantuvo estable pre y postextubación (sin diferencias significativas a 0, 5 y 10 minutos). En contraste, el grupo N presentó un aumento inmediato de PAS postextubación (150 ± 24 mmHg vs. 133 ± 18 mmHg basal), manteniéndose >150 mmHg en los siguientes minutos. Patrones similares se observaron en presión diastólica, media y frecuencia cardíaca, indicando estrés cardiovascular en el grupo N.
El tiempo en la unidad de recuperación postanestésica (URPA) fue menor en el grupo S (43.5 ± 18.2 minutos vs. 74.8 ± 21.2 minutos). La incidencia de hipoxemia fue del 7% en el grupo S frente al 24% en el grupo N, y las arritmias ocurrieron en 3% vs. 12%, respectivamente. Estos hallazgos resaltan los beneficios de sugammadex en reducir complicaciones y optimizar la recuperación.
La estabilidad hemodinámica observada con sugammadex es relevante, ya que incrementos >20 mmHg en PAS o >10 mmHg en presión diastólica aumentan el riesgo de eventos cardiovasculares. Al mitigar estas fluctuaciones, sugammadex favorece una recuperación más segura.
En conclusión, este estudio demuestra que sugammadex mejora los perfiles de recuperación en pacientes con EC sometidos a cirugía no cardíaca. Su acción rápida facilita extubación temprana, estabilidad hemodinámica y menor incidencia de complicaciones, posicionándolo como alternativa superior a neostigmina en poblaciones de alto riesgo. Su incorporación en el manejo perioperatorio podría optimizar resultados quirúrgicos en estos pacientes.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001599