Comparación de la alimentación secuencial y la alimentación continua en la glucosa sanguínea de pacientes críticos: un ensayo controlado aleatorizado de no inferioridad
Introducción
El control glucémico es un aspecto crítico en el manejo de pacientes críticos, ya que tanto la hiperglucemia como la hipoglucemia se asocian con resultados adversos, incluida una mayor mortalidad. La nutrición enteral es ampliamente recomendada en pacientes de unidades de cuidados intensivos (UCI) cuando su función gastrointestinal lo permite. Sin embargo, el método óptimo de alimentación—continuo (AC) o secuencial (AS)—sigue siendo objeto de debate. El AC, que administra nutrición enteral a velocidad constante durante 24 horas, se ha preferido tradicionalmente por su percepción de reducir complicaciones y estabilizar la glucosa sanguínea. No obstante, el AC podría alterar los ritmos circadianos naturales, llevando a desregulación metabólica. En contraste, el AS alinea los horarios de alimentación con los ritmos circadianos, según teorías de la medicina tradicional china, ofreciendo un enfoque fisiológicamente más apropiado. Este estudio comparó los efectos del AS y el AC en los niveles de glucosa sanguínea y la intolerancia alimentaria en pacientes críticos.
Métodos
Este estudio prospectivo, aleatorizado, de no inferioridad y simple ciego se realizó en la UCI del Hospital Afiliado de la Universidad de Qingdao. Se obtuvo aprobación ética y consentimiento informado por escrito de los participantes o sus representantes legales. Se incluyeron pacientes admitidos en la UCI entre mayo y diciembre de 2018 que requirieron nutrición enteral por sonda gástrica. Los criterios de exclusión fueron capacidad de alimentación oral, diabetes, enfermedades gastrointestinales o cirugía gastrointestinal reciente.
Inicialmente, todos los pacientes recibieron AC hasta alcanzar al menos el 80% de su ingesta calórica objetivo (25–30 kcal/kg/día). Luego, se asignaron aleatoriamente a los grupos AS o AC. En el grupo AS, la nutrición diaria se dividió en tres porciones iguales, administradas entre 07:00–09:00, 11:00–13:00 y 17:00–19:00, cada una durante dos horas con una bomba de alimentación. El grupo AC mantuvo una administración constante.
Los niveles de glucosa se midieron en cinco momentos diarios (06:00, 11:00, 15:00, 21:00, 01:00) durante siete días. Se registró la intolerancia alimentaria (diarrea, distensión abdominal, estreñimiento, volumen residual gástrico). Los análisis incluyeron pruebas de no inferioridad, chi-cuadrado/Fisher para datos cualitativos y U de Mann-Whitney para cuantitativos. El ANOVA de medidas repetidas evaluó cambios glucémicos temporales.
Resultados
Se incluyeron 62 pacientes (32 en AS, 30 en AC). Las características basales (edad, género, peso, IMC, puntuación APACHE II) fueron comparables.
La glucosa promedio fue menor en el grupo AS (8,8 mmol/L) vs. AC (10,7 mmol/L), cumpliendo el criterio de no inferioridad. La incidencia de hiperglucemia fue menor en AS (11,8%) vs. AC (38,4%). No hubo hipoglucemia.
La variabilidad glucémica (GluSD, GluCV, Glucosemax-Glucosemin) mostró diferencias significativas solo en GluCV (AS: 24,5% vs. AC: 18,9%). El ANOVA reveló cambios temporales significativos, con menores valores en AS a las 06:00 y 01:00. No hubo diferencias en intolerancia alimentaria, estancia en UCI o mortalidad. El grupo AS requirió menos días de ventilación mecánica (10 vs. 17 días).
Discusión
El AS demostró ser no inferior al AC en glucosa promedio, con beneficios adicionales: menor hiperglucemia y reducción de días de ventilación. Estos hallazgos respaldan que el AS, al alinearse con los ritmos circadianos, es una alternativa segura y efectiva al AC.
La menor glucosa en AS podría atribuirse a una mejor sincronización metabólica circadiana. La mayor GluCV en AS podría reflejar fluctuaciones fisiológicas beneficiosas. La ausencia de diferencias en intolerancia alimentaria refuerza la seguridad del AS. La reducción en días de ventilación sugiere beneficios metabólicos integrales.
Limitaciones incluyen la exclusión de pacientes con diabetes o patologías gastrointestinales y un período de observación corto. Se requieren estudios más amplios y prolongados.
Conclusión
En este ensayo, la alimentación secuencial fue no inferior a la continua en el control glucémico de pacientes críticos, con menores niveles promedio de glucosa e incidencia de hiperglucemia, sin aumentar riesgos gastrointestinales. Estos hallazgos respaldan el AS como alternativa viable, alineada con los ritmos circadianos. Se necesitan más investigaciones para validar sus implicaciones en UCIs.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001684