Cirugía Torácica Asistida por Video para Masas Pulmonares o Mediastínicas Ambiguas en la Evaluación de Respuesta de Neoplasias Hematológicas
Las lesiones torácicas representan un desafío significativo durante el tratamiento de neoplasias hematológicas. Estas pueden originarse por recidiva tumoral, invasión o infecciones, lo que complica su diagnóstico y manejo. Los métodos diagnósticos convencionales, como la biopsia pulmonar percutánea o la broncoscopia, conllevan riesgos de complicaciones graves (hemoptisis, neumotórax o infección), especialmente en pacientes con trombocitopenia e inmunocompromiso. Además, estos métodos pueden no proporcionar un diagnóstico definitivo, llevando a tratamientos ineficaces. Incluso ante sospecha de infección fúngica, la terapia antifúngica podría ser insuficiente. La cirugía torácica asistida por video (VATS, por sus siglas en inglés) ha surgido como un procedimiento mínimamente invasivo con ventajas significativas en el manejo de estas masas ambiguas.
La VATS permite resecciones pulmonares mayores y menores con adecuado control del dolor. Realizada en un entorno mínimamente invasivo, posibilita procedimientos torácicos bajo respiración espontánea. Este artículo evalúa la factibilidad y seguridad de la VATS en el diagnóstico de masas pulmonares o mediastínicas en pacientes con neoplasias hematológicas a través de una serie de casos.
Entre diciembre de 2017 y julio de 2019, 12 pacientes con neoplasias hematológicas fueron sometidos a VATS uniportal (U-VATS) para masas pulmonares o mediastínicas. La decisión de utilizar VATS se basó en la localización de las lesiones, condiciones clínicas y riesgo de diagnóstico erróneo. El 83,33% (10/12) había logrado remisión completa tras quimioterapia, un paciente presentaba remisión parcial y otro tenía síndrome hemofagocítico de origen desconocido.
Todos recibieron profilaxis estándar para infección pulmonar, incluyendo antifúngicos triazólicos y cotrimoxazol cuando el recuento de neutrófilos fue <1 × 10^9/L. Ningún paciente tenía infección fúngica o por Pneumocystis carinii confirmada previamente. Los receptores de trasplante de células madre hematopoyéticas (TCMH) recibieron profilaxis antimicrobiana durante tres meses postrasplante. Pacientes con masas detectadas por tomografía computarizada (TC) o PET/TC recibieron terapia antibiótica/antifúngica empírica durante un mes sin mejoría.
Se realizó biopsia mediante VATS en cinco pacientes, resección en cuña en seis y resección radical en uno. La pérdida sanguínea promedio fue 103,25 ± 159,57 ml. La estancia hospitalaria postoperatoria varió entre 2-10 días (media 4,25 ± 2,16). El análisis histopatológico post-VATS reveló: recidiva de linfoma (1), diagnóstico nuevo de linfoma (1), infecciones fúngicas (6), cáncer secundario (1) y hiperplasia de tejido conectivo (3). La tasa de supervivencia acumulada a dos años fue 66,7%.
El diagnóstico de masas en estos pacientes es complejo debido a citopenias, coagulopatías e inmunosupresión, que limitan las resecciones quirúrgicas tradicionales. La TC contrastada o PET/TC tienen limitaciones para diferenciar entre infección y malignidad. Las guías NCCN 2021 enfatizan la necesidad de rebiopsiar masas residuales para evitar sobretratamiento.
Técnicas como la broncoscopia intervencionista o biopsia transtorácica tienen limitaciones en la obtención de muestras adecuadas. En esta serie, el 50% de las infecciones confirmadas (criptococosis, aspergilosis, tuberculosis) requirieron terapia antifúngica dirigida. La VATS demostró ser efectiva para el manejo de infecciones fúngicas invasivas, con menor invasividad y recuperación más rápida que la cirugía tradicional.
Un estudio de Ma et al. con 51 pacientes mostró ausencia de complicaciones graves o recidivas infecciosas tras VATS. En nuestra serie, tres pacientes sometidos a resección radical/en cuña tuvieron estancias hospitalarias cortas, permitiendo incluso TCMH a los 14 días postintervención.
En conclusión, la VATS es una herramienta segura y valiosa para el diagnóstico definitivo de masas ambiguas en pacientes con neoplasias hematológicas. Su aplicación optimiza el manejo terapéutico, reduce riesgos asociados a métodos convencionales y facilita intervenciones posteriores como el TCMH. Este enfoque destaca por su precisión diagnóstica, seguridad y rápida recuperación.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001910