Resultados a largo plazo de la intervención coronaria percutánea para la oclusión total crónica intra-stent
La intervención coronaria percutánea (ICP) para la oclusión total crónica intra-stent (CTO-IS) representa uno de los subgrupos más desafiantes en las intervenciones coronarias. Las CTO-IS constituyen del 5% al 25% de todas las oclusiones totales crónicas (CTO) y se asocian con dificultades técnicas significativas debido a la presencia de estructuras de stents preexistentes. A pesar de los avances en equipos y técnicas, que han mejorado la tasa de éxito técnico de la ICP para CTO-IS al 86%, los resultados a largo plazo siguen siendo inciertos. Este estudio investigó los resultados a largo plazo de la ICP para CTO-IS, centrándose en eventos adversos cardíacos mayores (MACE), angina recurrente y el impacto de la terapia antiplaquetaria dual (DAPT).
Métodos
Se analizó retrospectivamente a 474 pacientes sometidos a ICP para CTO-IS en dos centros cardíacos en China entre 2015 y 2018. Los pacientes se dividieron en dos grupos según el éxito o fracaso del procedimiento. El punto final primario fue la ocurrencia de MACE, que incluyó angina recurrente, infarto de miocardio (IAM) del vaso diana, insuficiencia cardíaca, muerte cardíaca o revascularización del vaso diana (TVR). El seguimiento mediano fue de 30 meses (rango intercuartílico: 17–42 meses).
Resultados
Se trató con éxito a 367 pacientes (77,4%), mientras que 107 (22,6%) presentaron fracaso de recanalización. A los 30 meses, no hubo diferencias significativas entre los grupos en muerte cardíaca (0,9% vs. 2,7%), angina recurrente (40,8% vs. 40,0%), insuficiencia cardíaca (6,1% vs. 2,7%), IAM del vaso diana (1,5% vs. 2,7%) o MACE global (44,2% vs. 45,3%). Sin embargo, el grupo de ICP exitosa mostró mejoría sintomática temprana: el 80,4% estuvo libre de angina al primer año vs. 60% en el grupo de fracaso (p < 0,001), con tasas de MACE menores en el primer (20,2% vs. 40,0%) y segundo año (27,9% vs. 41,3%).
Se observaron altas tasas de reoclusión (28,5%) y TVR (26,1%) en el grupo exitoso. El análisis multivariable identificó la DAPT prolongada (>18 meses) como predictor independiente de menor riesgo de TVR (HR: 2,682; IC95%: 1,295–5,578) y MACE no relacionado con TVR (HR: 1,898; IC95%: 1,036–3,479). Otros predictores de reoclusión incluyeron diámetro vascular pequeño, sexo femenino y mayor índice de masa corporal.
Discusión
Los resultados destacan la complejidad de la ICP para CTO-IS. Aunque proporciona alivio sintomático inicial, los resultados a largo plazo son desfavorables, con alta recurrencia de eventos. Esto sugiere que los factores biológicos que contribuyeron a la oclusión inicial persisten post-intervención. La DAPT prolongada emerge como estrategia clave para mejorar el pronóstico.
La localización más frecuente de CTO-IS fue en la arteria coronaria derecha (43,9%). El grupo con ICP fallida presentó mayor longitud de oclusión (45,54 ± 26,44 mm vs. 17,81 ± 13,27 mm) y características lesionales más complejas. La estrategia de cruce anterógrada predominó (96%), con uso limitado de ecografía intravascular (6,8% en casos exitosos).
Conclusión
La ICP para CTO-IS mejora los síntomas a corto plazo pero muestra limitaciones a largo plazo. La DAPT prolongada y la consideración de cirugía de revascularización en pacientes con enfermedad multivascular compleja son cruciales para optimizar los resultados.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001289