Alta tasa de éxito de intubación con BlockBusterTM: estudio prospectivo

Alta tasa de éxito de la intubación monitorizada con fibroscopio mediante el dispositivo supraglótico BlockBusterTM con un buen posicionamiento del dispositivo: un estudio observacional prospectivo

El manejo de la vía aérea es un aspecto crítico en anestesiología, impactando directamente la seguridad del paciente y la calidad de la atención. En 2015, la Difficult Airway Society resaltó la importancia de la intubación endotraqueal guiada por broncofibroscopio (FOB), desaconsejando técnicas de intubación a ciegas. El dispositivo supraglótico (SAD) BlockBusterTM, combinado con su tubo traqueal diseñado (BTT), representa un SAD de segunda generación avanzado para intubación. Este estudio explora la factibilidad, tasa de éxito y complicaciones de la intubación monitorizada con fibroscopio mediante el SAD BlockBusterTM en pacientes con posicionamiento adecuado del dispositivo.

Métodos

Se incluyeron 106 pacientes clasificados como Grados 1 y 2 de la Sociedad Americana de Anestesiología (ASA), entre 20 y 65 años, programados para cirugía electiva en el Beijing Friendship Hospital (enero-octubre 2020). Criterios de exclusión: rechazo del paciente, asma, inestabilidad cervical, apertura bucal <3 cm, síndrome de apnea obstructiva grave o alergias a anestésicos intravenosos. El estudio contó con aprobación ética y consentimiento informado.

Al ingreso al quirófano, se monitorizó presión arterial no invasiva, electrocardiograma, saturación de oxígeno y curva de CO2 espirado. Tras preoxigenación con oxígeno al 100% durante 3 minutos, se indujo anestesia con midazolam, sufentanilo y etomidato. La relajación neuromuscular se logró con cisatracurio, seguida de inserción del SAD BlockBusterTM en la vía aérea superior. El manguito se infló a 30–40 cm H2O y se inició ventilación mecánica.

Un fibroscopio flexible de 4,0 mm de diámetro se introdujo a través del SAD para evaluar su posición. La visión se clasificó como: Grado 1 (solo glotis visible), Grado 2 (cuerdas vocales y epiglotis posterior visibles), Grado 3 (cuerdas vocales y epiglotis anterior visibles) y Grado 4 (cuerdas vocales no visibles). Los Grados 1-2 se consideraron aptos para intubación; el Grado 3 requirió ajustes; el Grado 4 motivó abandono por mal posicionamiento.

El tamaño del BTT se seleccionó según el SAD: tubos de 6,5 mm y 7,0 mm de diámetro interno para SAD No. 3 y No. 4, respectivamente. El BTT se insertó en el canal del SAD, avanzando el fibroscopio a través de él para visualizar la glotis. El tubo se introdujo en la tráquea, inflándose su manguito a 25 cm H2O. El SAD permaneció in situ con manguito desinflado hasta el término de la anestesia. Si el procedimiento fallaba, se utilizó laringoscopio Macintosh. Se registró la tasa de éxito y complicaciones.

Resultados

Los 106 pacientes lograron inserción exitosa del SAD BlockBusterTM en el primer intento, con función ventilatoria normal. Cuatro presentaron sangrado en el dispositivo y seis refirieron dolor de garganta transitorio (<3 horas). La relación mujer/hombre fue 70/36; el tiempo de inserción del SAD fue 17,0 ± 2,9 segundos, y la tasa de éxito de inserción de sonda gástrica fue 99,1%. Cinco pacientes abandonaron la intubación por mal posicionamiento; 101 lograron intubación exitosa. Los intentos, tiempos y tasas de éxito por grado de visión se detallan en la Tabla 1.

Discusión

En comparación, Sood et al. reportaron una tasa de éxito inicial del 96,7% con i-gel y 93,3% con LMA FastrachTM, con tiempos de 69,5 ± 5,1 y 72,3 ± 6,7 segundos, respectivamente. Este estudio mostró una tasa del 96,0% en el primer intento, con tiempo un tercio menor. La eficiencia del BlockBusterTM podría atribuirse a su diseño: canal aéreo corto-curvado, cavidad oval amplia, salida circular rampeada y manguito modificado. El BTT, un tubo reforzado, facilita el paso a través del SAD.

La ventaja de la intubación monitorizada versus guiada radica en la visibilidad del proceso completo, permitiendo correcciones inmediatas. Esta técnica requiere menor entrenamiento complejo. Todos los pacientes lograron ventilación normal con el SAD, concordante con estudios previos. El tiempo de inserción (17 segundos) fue similar al de Zhou et al., y la tasa de visión óptima superó a LMA Supreme en estudios de Gao et al.

En pacientes con visión fibroscópica Grado 1-3, la intubación fue exitosa, destacando el impacto crítico de la calidad visual. Tres casos con Grado 3 requirieron rotación del BTT bajo fibroscopia para éxito en el segundo intento, y uno mejoró a Grado 2 con elevación mandibular, logrando intubación en el tercer intento. Estos hallazgos respaldan la viabilidad del método con posicionamiento adecuado.

Endigeri et al. asociaron el BlockBusterTM con menor incidencia de dolor de garganta por su adaptación anatómica. El diseño del BTT minimiza daño mucoso subglótico. En este estudio, cuatro pacientes presentaron sangrado leve y seis dolor faríngeo transitorio, sin complicaciones persistentes.

Conclusión

La intubación monitorizada con fibroscopio mediante el SAD BlockBusterTM y BTT es eficaz y confiable con un buen posicionamiento del dispositivo. El proceso es visible, rápido y sencillo, con mínima irritación o daño de la vía aérea. Este estudio subraya la importancia del posicionamiento óptimo y las ventajas de la monitorización fibroscópica en el manejo exitoso de la vía aérea.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002938

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