Tecnología de Impresión 3D en la Nefrectomía Abierta de Donante Vivo
La escasez de fuentes de órganos es un problema crítico en el campo de los trasplantes, lo que convierte a los riñones de donantes vivos en una alternativa esencial frente a los de donantes fallecidos. La nefrectomía abierta de donante se encuentra entre los procedimientos más desafiantes en trasplantes renales, principalmente debido a preocupaciones sobre la seguridad del donante y el estrés psicológico en los cirujanos. Los objetivos centrales son minimizar las complicaciones quirúrgicas, maximizar la tasa de éxito y manejar las altas expectativas del receptor. La introducción de la impresión 3D ha revolucionado este proceso al proporcionar una representación más intuitiva y precisa del sitio quirúrgico y las estructuras tisulares circundantes antes de la operación. Esta tecnología permite a los cirujanos comprender mejor la anatomía, crear planes operativos detallados y realizar simulaciones basadas en modelos 3D personalizados.
Este estudio se realizó en el Primer Hospital Afiliado de la Universidad de Xi’an Jiaotong, China, e incluyó a 120 donantes renales vivos y sus receptores correspondientes entre enero de 2016 y diciembre de 2019. Los participantes se dividieron aleatoriamente en dos grupos: el grupo de impresión 3D y el grupo tradicional. En el grupo de impresión 3D, se obtuvieron imágenes de angiotomografía computarizada (CTA) y urografía por TC (CTU) de los donantes. Estas imágenes se procesaron con el software Mimics 21.0 para segmentar secciones transversales y extraer tejidos mediante métodos de umbral y crecimiento regional. Los datos se transmitieron a impresoras 3D en formato STL con suavizado de Laplace. Los modelos se fabricaron con resina fotosensible, secándose durante 4–6 horas. Con base en estos modelos, se diseñó y simuló el plan quirúrgico.
En el grupo tradicional, se realizaron preparativos preoperatorios estándar, incluyendo CTA, CTU y ultrasonido. Durante la CTA, se identificaron 42 pacientes con arterias renales accesorias: 5 bilaterales, 18 derechas y 19 izquierdas. En el grupo de impresión 3D, se detectaron variaciones vasculares en 22 casos (37%) preoperatoriamente, frente a 11 casos (18%) en el grupo tradicional (χ² = 5,06; P < 0,05). Intraoperatoriamente, se identificaron 24 variaciones vasculares en el grupo de impresión 3D, con una concordancia diagnóstica del 92% (22/24), comparado con 20 casos y 55% de concordancia (11/20) en el grupo tradicional (χ² = 7,82; P < 0,05).
El tiempo quirúrgico total fue menor en el grupo de impresión 3D (88,8 ± 8,2 min vs. 100,4 ± 11,4 min; P < 0,05). El sangrado intraoperatorio también fue reducido (79,9 ± 18,7 mL vs. 92,1 ± 19,4 mL; P < 0,05). Al primer día postoperatorio, los niveles de creatinina sérica (sCr) fueron menores en el grupo de impresión 3D (69,4 ± 14,4 mmol/L vs. 86,8 ± 12,9 mmol/L; P = 0,001). La recuperación de la función renal fue más rápida en este grupo (3,7 ± 2,7 días vs. 5,1 ± 1,6 días; P = 0,040). Además, la disminución de sCr en donantes fue más rápida (430,2 ± 134,1 mmol/L vs. 565,7 ± 193,7 mmol/L; P = 0,001).
Los modelos 3D mejoraron la comprensión anatómica, optimizaron la planificación y facilitaron la comunicación médico-paciente. La reducción de sCr postoperatoria se asoció con menor sangrado y tiempos quirúrgicos más cortos. No hubo diferencias significativas en isquemia cálida, complicaciones perioperatorias o estancia hospitalaria. La protección de arterias accesorias y la minimización de daño mecánico explicaron la rápida recuperación funcional.
La impresión 3D representa un avance significativo en trasplantes renales, ofreciendo mejoras en precisión, seguridad y resultados. Futuras innovaciones en materiales y técnicas podrían expandir su aplicación a obstrucciones ureterales, tumores renales y bioimpresión de órganos.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001996