Evaluación no invasiva de fibrosis en la enfermedad del hígado graso no alcohólico
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) representa un problema de salud global, afectando aproximadamente al 25% de la población adulta mundial. Este espectro incluye desde esteatosis hepática no alcohólica (NAFL) hasta esteatohepatitis no alcohólica (NASH) y cirrosis. La fibrosis hepática, proceso caracterizado por la formación de tejido cicatricial debido a daño hepático crónico, es un marcador crítico en NAFLD. La fibrosis avanzada se asocia con mayor riesgo de complicaciones hepáticas y mortalidad. Aunque la biopsia hepática sigue siendo el estándar de oro para estadificar la fibrosis, su naturaleza invasiva ha impulsado el desarrollo de métodos no invasivos.
Biomarcadores séricos de fibrosis hepática
Los biomarcadores séricos se clasifican en directos e indirectos. Los directos, como el ácido hialurónico (HA) y el inhibidor tisular de la metaloproteinasa de matriz 1 (TIMP-1), miden procesos biológicos involucrados en la fibrogénesis. Los indirectos, como el índice APRI (relación aspartato transaminasa/plaquetas), evalúan factores de riesgo asociados. Aunque menos específicos, los biomarcadores indirectos son más accesibles y económicos. Ambos tipos pueden verse afectados por inflamación, disfunción renal o colestasis.
Paneles combinados, como el índice FIB4, el puntaje NFS y el índice BARD, mejoran la precisión diagnóstica. El puntaje BARDI (que incorpora INR) muestra un área bajo la curva ROC (AUROC) de 0,88. Otros algoritmos destacados son el puntaje Hepamet, útil en pacientes mayores de 65 años, y el algoritmo ADAPT (combina edad, diabetes, PRO-C3 y plaquetas), con AUROC de 0,86-0,87.
Técnicas de imagen para la evaluación de la fibrosis
Las técnicas de imagen evalúan la rigidez hepática. La elastografía por resonancia magnética (MRE) y la elastografía por ultrasonido (pSWE, ARFI, 2D-SWE) son las principales. La elastografía transitoria controlada por vibración (VCTE/FibroScan) es ampliamente utilizada y mide esteatosis mediante el parámetro de atenuación controlada (CAP). La MRE cuantifica la esteatosis con la fracción de grasa protónica (PDFF).
La combinación de biomarcadores séricos e imagen mejora la precisión. El algoritmo FibroMeter-VCTE (AUROC 0,97) y el puntaje FAST (integra VCTE y AST sérico) destacan. Este último tiene AUROC de 0,75-0,95 para fibrosis ≥F2 y NASH progresiva. Sin embargo, se requieren validaciones en poblaciones diversas.
Marcadores genómicos en la evaluación de fibrosis
Los avances en genómica han identificado marcadores como microARNs (miR-122, AUROC 0,61 para fibrosis avanzada) y metilación de PPARg (AUROC 0,91). Los polimorfismos de nucleótido único (SNPs), como PNPLA3 rs738409, influyen en la progresión de fibrosis y en la precisión de métodos no invasivos.
Conclusión
Los métodos no invasivos para evaluar fibrosis en NAFLD han progresado significativamente. Las puntuaciones FIB4, NFS y Hepamet son óptimas para excluir fibrosis avanzada. La VCTE, combinada con biomarcadores, ayuda a seleccionar pacientes para biopsia. La integración de biomarcadores séricos, técnicas de imagen y genómica (microARNs, metilación de ADN) ofrece perspectivas prometedoras para mejorar la estratificación de riesgo y el manejo clínico.
doi:10.1097/CM9.0000000000000989