Aplicación del Enriquecimiento de ADN Fetal Libre de Células en el Cribado Prenatal No Invasivo: Experiencia de un Centro en el Este de China
El cribado prenatal no invasivo (NIPS, por sus siglas en inglés) ha revolucionado la atención prenatal al permitir la detección de aneuploidías cromosómicas fetales mediante el análisis del ADN libre de células (ADNlc) en el plasma materno. Este método depende en gran medida de la proporción de ADNlc fetal en el total de ADNlc, conocida como fracción fetal. Una mayor fracción fetal mejora la precisión y fiabilidad del NIPS, reduciendo la probabilidad de resultados «no reportables» y falsos negativos. Este estudio explora la aplicación clínica de un método de enriquecimiento de ADNlc fetal, evaluando su rendimiento y los factores que influyen en su eficacia.
El estudio se realizó en el Hospital de Salud Materno-Infantil de Nanjing e incluyó 3599 embarazos únicos confirmados por ecografía. La mediana de edad materna fue de 29 años, con una mediana de edad gestacional (EG) de 17,6 semanas y un índice de masa corporal (IMC) materno mediano de 21,8 kg/m². Se obtuvo consentimiento informado de todas las participantes antes de la extracción de sangre. Las muestras de plasma se analizaron utilizando tanto el método NIPS original como el método NIPS con enriquecimiento de ADNlc fetal.
El método de enriquecimiento, previamente reportado por los autores, busca aumentar la fracción fetal mediante selección por tamaño. Este método se aplicó en paralelo al NIPS original para comparar su rendimiento clínico. Un resultado «no reportable» se definió como la incapacidad de generar un resultado válido debido a una fracción fetal baja o una «zona gris» de puntuación z. Los datos de seguimiento se obtuvieron mediante pruebas diagnósticas prenatales o exámenes físicos neonatales.
El método NIPS original identificó resultados de alto riesgo para trisomías y 17 resultados «no reportables», con una sensibilidad del 100,0% y especificidad del 99,97% para trisomías comunes. En contraste, el NIPS con enriquecimiento de ADNlc fetal reportó 10 resultados de alto riesgo para trisomías y 2 «no reportables», con una sensibilidad del 100,0% y especificidad del 99,95%. La tasa de «no reportables» fue significativamente menor con el método de enriquecimiento (0,06% vs. 0,47%, P < 0,001), destacando su potencial para mejorar la fiabilidad del NIPS.
Para evaluar el efecto del enriquecimiento, el estudio analizó 1800 embarazos con fetos masculinos, donde la fracción fetal pudo calcularse mediante la proporción de ADNlc del cromosoma Y. La fracción fetal promedio aumentó significativamente ≈1,8 veces con el enriquecimiento (10,18 ± 3,77% vs. 17,52 ± 5,85%, P < 0,001), evidenciando su eficacia.
El análisis de regresión lineal exploró la relación entre la eficacia del enriquecimiento y la EG. Aunque hubo una correlación positiva entre la EG y la fracción fetal en ambos métodos, no se observó correlación significativa entre el cambio en la fracción fetal y la EG (P = 0,950). Sin embargo, el análisis por subgrupos reveló que el cambio en la fracción fetal fue mayor en el grupo de EG 14,1–21,0 semanas comparado con los grupos de 12,0–14,0 (P = 0,016) y 21,1–26,4 semanas (P < 0,001), sugiriendo que la ventana de 14,0–21,0 semanas podría ser óptima para el NIPS con enriquecimiento, especialmente tras fallos iniciales por baja fracción fetal.
El IMC materno también influyó en la eficacia del enriquecimiento. La fracción fetal se correlacionó negativamente con el IMC en ambos métodos, pero el incremento en la fracción fetal mostró una correlación positiva con el IMC (P < 0,001). Los subgrupos con bajo peso presentaron un cambio menor en la fracción fetal comparado con grupos con sobrepeso (P < 0,001) y obesidad (P = 0,012), indicando que el método de selección por tamaño podría ser más beneficioso en mujeres con mayor IMC, donde el ADNlc materno es más abundante.
Los resultados demuestran la viabilidad clínica del enriquecimiento de ADNlc fetal, reduciendo los «no reportables» y mejorando la precisión del NIPS. La correlación entre el cambio en la fracción fetal y el IMC materno sugiere un beneficio particular en mujeres con mayor IMC. Además, la ventana de EG óptima (14,0–21,0 semanas) ofrece una solución para casos con fracaso inicial del NIPS por baja fracción fetal en etapas tempranas.
En conclusión, este estudio aporta información valiosa sobre la aplicación del enriquecimiento de ADNlc fetal en el NIPS, destacando su capacidad para aumentar la fracción fetal y reducir resultados no concluyentes. Los hallazgos subrayan la importancia de considerar el IMC materno y la EG en la implementación clínica de este método. Se necesitan más investigaciones para evaluar su aplicabilidad en poblaciones diversas.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001112