Variaciones geográficas en la incidencia de hipotiroidismo congénito en China: Un estudio retrospectivo basado en 92 millones de recién nacidos evaluados entre 2013 y 2018
El hipotiroidismo congénito (HC) es un trastorno endocrino grave que puede provocar discapacidad intelectual y retrasos en el desarrollo si no se diagnostica y trata de manera temprana. A pesar de su importancia, las variaciones geográficas en su incidencia en diferentes niveles administrativos de China han sido escasamente exploradas. Este estudio tuvo como objetivo actualizar la tasa de incidencia de HC en China continental y revelar sus patrones espaciales, fundamentales para la planificación de medidas preventivas.
Los datos se obtuvieron del Sistema de Información de Cribado Neonatal de China (CNBSIS), que incluyó información de 245 centros de cribado en 30 provincias. Entre 2013 y 2018, se evaluaron 91.921.334 neonatos, identificándose 42.861 casos de HC primario, con una incidencia global de 4,66 por cada 10.000 recién nacidos (IC del 95%: 4,62–4,71). Se aplicaron métodos de análisis espacial, como el Índice de Moran Global, estadísticas de Getis-Ord Gi, interpolación Kriging y escaneo espacial de Kulldorff, para examinar la distribución y agrupamiento de casos a nivel provincial y municipal.
Los resultados mostraron variaciones significativas. Los neonatos en las regiones central (RR = 0,84; IC del 95%: 0,82–0,85) y occidental (RR = 0,71; IC del 95%: 0,69–0,73) presentaron menor riesgo de HC que en el este. Se detectó una autocorrelación espacial positiva moderada (Índice de Moran Global = 0,394; p < 0,05), lo que indica agrupamientos significativos. Se identificó un cluster principal (LLR = 588,82; RR = 2,36; p < 0,01) y 25 clusters secundarios de alta incidencia. Las áreas más afectadas fueron la provincia de Zhejiang y la ciudad de Hangzhou.
El estudio vinculó la mayor incidencia en el este a factores ambientales, como la exposición materna a partículas finas (PM2,5) y el consumo excesivo de yodo en zonas costeras. Por ejemplo, el Delta del Río Yangtsé, con alta contaminación y urbanización, destacó como zona de riesgo. Además, se observó un gradiente en la incidencia municipal desde el noroeste al sureste: Hangzhou registró una tasa 17 veces mayor que Aksu en Xinjiang (18,72 vs. 1,10 por 10.000). Variaciones intraprovinciales también fueron relevantes, como en Zhejiang, con mayor incidencia en el norte.
El análisis de clusters identificó un grupo principal centrado en Jiaxing, Zhejiang (radio de 75,38 km), que incluyó Shanghai, Hangzhou, Suzhou, Huzhou y Jiaxing (2181 casos observados vs. 966 esperados; RR = 2,36). Los clusters secundarios se localizaron principalmente en Shandong (7/25) y Zhejiang (3/25), incluyendo uno transfronterizo entre Xuzhou (Jiangsu) y Linyi (Shandong).
Las diferencias en métodos de cribado y tasas de seguimiento influyeron en los resultados. El este empleó técnicas más sensibles (valores de corte bajos de TSH) y mejor infraestructura sanitaria, detectando más casos transitorios. Esto subraya la necesidad de estandarizar protocolos para mejorar la comparabilidad.
Este estudio resalta implicaciones críticas para políticas públicas: la identificación de áreas de alto riesgo permite optimizar la asignación de recursos y garantizar acceso oportuno al tratamiento. Además, enfatiza la urgencia de investigar factores etiológicos (genéticos y ambientales) en regiones prioritarias. La integración de análisis espaciales en salud pública facilita estrategias preventivas dirigidas y eficaces.
En conclusión, este trabajo ofrece una visión integral de las variaciones geográficas del HC en China, destacando el rol del análisis espacial en salud neonatal. Los hallazgos respaldan intervenciones focalizadas y abren vías para investigar mecanismos subyacentes al HC, promoviendo avances en su prevención y manejo.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001613