Valor predictivo de HMP y biomarcadores en trasplante renal de donante fallecido

Valor predictivo de los parámetros de perfusión hipotérmica mecánica combinados con biomarcadores del perfusado en el trasplante renal de donante fallecido

La función retardada del injerto (DGF) es una complicación relevante tras el trasplante renal, asociada a hospitalización prolongada, mayores costos sanitarios y resultados desfavorables a largo plazo. La capacidad de predecir el DGF es crucial para optimizar el manejo postrasplante. Este estudio evaluó el valor predictivo de los parámetros de perfusión hipotérmica mecánica (HMP) combinados con biomarcadores del perfusado en la predicción del DGF y el tiempo de recuperación de la función renal en trasplantes renales de donantes fallecidos (DD).

El estudio, realizado en el Primer Hospital Afiliado de la Universidad Xi’an Jiaotong, incluyó 113 trasplantes renales DD entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2019. La incidencia de DGF fue del 17,7% (20/113), concordante con reportes previos. Se analizaron parámetros de HMP (flujo inicial/terminal, presión inicial/terminal, resistencia inicial/terminal y tiempo de perfusión) y biomarcadores del perfusado (glutatión S-transferasa [GST], N-acetil-b-D-glucosaminidasa [NAG] e interleucina-18 [IL-18]).

La resistencia terminal emergió como predictor significativo de DGF en el análisis de regresión logística multivariante (OR: 1,879; IC95%: 1,145–3,56) y como factor de riesgo independiente para recuperación prolongada (HR: 0,823; IC95%: 0,735–0,981). La GST se identificó como factor de riesgo independiente para DGF (OR: 1,62; IC95%: 1,23–2,46), con concentraciones significativamente mayores en el grupo DGF versus no-DGF (p < 0,05). La IL-18 no mostró diferencias significativas.

Un modelo combinando resistencia terminal y GST demostró mayor eficacia predictiva (AUC: 0,888; IC95%: 0,842–0,933) versus parámetros individuales (AUC resistencia terminal: 0,756; AUC GST: 0,729). El punto de corte óptimo fue 0,344, con sensibilidad del 83,3% y especificidad del 79,5%. El análisis de Kaplan-Meier mostró un tiempo de recuperación significativamente mayor en el grupo DGF (23,2 días vs. 5,3 días; p < 0,001).

Los resultados subrayan la utilidad clínica de combinar parámetros de HMP y biomarcadores para evaluar la calidad del órgano, optimizar la asignación y mejorar pronósticos. La resistencia terminal refleja el estado de perfusión, mientras los biomarcadores informan sobre daño celular e inflamación. Futuros estudios con muestras más amplias podrían validar este modelo predictivo integrado.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001867

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