Tumor lipomatoso atípico de células fusiformes/Tumor lipomatoso pleomórfico atípico y miofibroblastoma mamario atípico: análisis clinicopatológicos, inmunohistoquímicos y de hibridación fluorescente in situ múltiple
Los neoplasmas lipomatosos con componentes de células fusiformes y características atípicas son tumores raros de tejidos blandos. Entre estos, el tumor lipomatoso atípico (TLA) y el liposarcoma bien diferenciado (LBD) son los más comunes, caracterizados por la amplificación del gen MDM2 (12q13–15). Sin embargo, estudios recientes han identificado tumores lipomatosos únicos, denominados «tumor lipomatoso atípico de células fusiformes» (TLACF) y «tumor lipomatoso pleomórfico atípico» (TLPA), que deben diferenciarse del LBD debido a su mejor pronóstico. Estos se asocian con deleciones del gen RB1 y comparten alteraciones cromosómicas con el lipoma de células fusiformes (LCF) clásico y el lipoma pleomórfico. La quinta edición de la «Clasificación de Tumores de la OMS de Tejidos Blandos y Huesos» formalizó los términos TLACF y TLPA. Estos tumores son raros en pacientes chinos, con solo pequeñas series de casos reportadas en Asia.
Además de RB1, las sondas de ADN específicas para 13q14.1–14.2 incluyen FOXO1, un supresor tumoral cuya traslocación se utiliza en el diagnóstico del rabdomiosarcoma alveolar. Estudios previos muestran que la mayoría de los miofibroblastomas mamarios (MFM) presentan deleciones monoalélicas de FOXO1. Este estudio aplicó cohibridación de FOXO1 y RB1 mediante hibridación fluorescente in situ múltiple (FISH) en una serie de TLACF y TLPA, constituyendo el análisis más grande en población asiática hasta la fecha. Se evaluaron 24 casos (2009-2019) del archivo de patología quirúrgica de un hospital chino, bajo aprobación del Comité de Ética (No. 2020-439).
Los tumores se clasificaron como TLACF (n=21), TLPA (n=2) y MFM atípico (n=1). Los pacientes (18 hombres, 6 mujeres; edad promedio 47.7 años) presentaron masas subcutáneas de crecimiento lento (66.7%), principalmente en regiones profundas (tamaño promedio 9.9 cm) o superficiales (5.7 cm). No se observaron recidivas o metástasis tras resección completa (seguimiento medio: 20 meses).
Histopatológicamente, los TLACF mostraron células fusiformes atípicas con adipocitos variables en estroma colágeno/mixoide, mientras los TLPA presentaron pleomorfismo nuclear marcado. El MFM atípico exhibió células fusiformes pleomórficas con expresión de desmina y receptor de estrógeno. La inmunohistoquímica reveló pérdida de expresión de Rb (100%), positividad para CD34 (83.3%), y reactividad focal para p16, MDM2 y CDK4. El FISH confirmó deleciones de RB1 (100%) y FOXO1 (90.5%), siendo 85.7% codeleciones. Dos casos mostraron solo deleción de RB1, sugiriendo su papel principal en la patogénesis.
El diagnóstico diferencial incluye LCF (sin atipia), liposarcoma pleomórfico (con necrosis/mitosis) y tumores con amplificación MDM2. La deleción de RB1/FOXO1 por FISH apoya el diagnóstico de TLACF/TLPA, entidades con bajo riesgo de recurrencia (10-15% por resección incompleta) que no requieren tratamiento agresivo. La ausencia de comportamiento agresivo en esta serie respalda su clasificación como neoplasmas benignos.
En conclusión, este estudio valida la utilidad de la cohibridación RB1/FOXO1 para identificar alteraciones en 13q14 en tumores lipomatosos atípicos. La correlación entre morfología, pérdida de Rb y deleciones genéticas permite diferenciarlos de sarcomas, evitando sobretratamiento. Se requieren seguimientos prolongados para evaluar el impacto de los subtipos pobre en grasa en el pronóstico.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001692