Tumor fibroso solitario: análisis retrospectivo de 10 años con casos raros

Tumor fibroso solitario: análisis retrospectivo de 10 años con varios casos raros

Los tumores fibrosos solitarios (TFS) son neoplasias mesenquimales raras descritas inicialmente en la pleura, pero posteriormente identificadas en sitios extrapleurales como peritoneo, pulmón, cabeza/cuello, órbita y sistema nervioso central. A pesar de su reconocimiento generalizado, su rareza limita la comprensión integral de su epidemiología, comportamiento clínico y factores pronósticos. Este estudio retrospectivo de 262 pacientes con TFS tratados en una sola institución durante una década proporciona información crucial sobre datos demográficos, características clínicas, resultados terapéuticos y presentaciones raras de los TFS, junto con un análisis de los desafíos diagnósticos y estrategias de manejo.

Epidemiología y características clínicas

La cohorte incluyó 262 pacientes, con 199 hospitalizados (76,0%) y un ligero predominio femenino (51,9%). La mediana de edad al diagnóstico fue 46,6 ± 15,4 años (rango: 3 meses–76 años), con el 94,3% mayores de 18 años. Destaca un lactante de 3 meses, el caso más joven reportado en la literatura médica. Los tumores se localizaron principalmente en pleura (21,8%), pulmón (20,2%), cabeza/cuello (13,7%) y extremidades (9,9%). Sitios menos frecuentes fueron retroperitoneo (7,6%), abdomen (5,3%), pelvis (5,0%) y sistema nervioso central (5,0%). Localizaciones raras (mama, pericardio, ingle y tronco/piel) representaron el 6,9%.

La sintomatología varió según la localización. Los tumores pleurales, mediastínicos y pulmonares frecuentemente fueron asintomáticos y detectados incidentalmente. Masas palpables fueron el hallazgo principal en casos abdominales, de extremidades e inguinales, mientras los tumores pélvicos y retroperitoneales causaron edema o dolor localizado. Los TFS del sistema nervioso central se manifestaron con mareos o dolor focal. El tamaño tumoral correlacionó con el sitio anatómico: lesiones en cabeza/cuello, sistema nervioso central, pulmón y extremidades midieron <5 cm; las mediastínicas, pélvicas y de tronco/piel, 5,1–9,9 cm; y las pleurales, abdominales, retroperitoneales e inguinales superaron 10 cm (Tabla complementaria 2).

Clasificación patológica y resultados terapéuticos

El análisis histopatológico clasificó el 87,8% (n=230) como benignos y el 12,2% (n=32) como malignos, con tasas de malignidad variables por sitio. Se realizó resección quirúrgica en el 93,5% de los hospitalizados (n=186), mientras el 6,3% (n=13) tuvo biopsia con aguja. Terapias adyuvantes incluyeron quimioterapia en el 2,5% (n=5) y radioterapia en el 2,0% (n=4). La recurrencia ocurrió en el 7,0% de los pacientes operados (n=14), subrayando la necesidad de vigilancia a largo plazo incluso en lesiones benignas.

Presentaciones raras y hallazgos diagnósticos

SFTs mamarios
Se documentaron dos casos raros. El primero fue una mujer de 56 años con nódulo en mama izquierda de 2 años de evolución. La mamografía mostró una masa lobulada con calcificaciones periféricas (Figura complementaria 1B). La histología reveló un tumor fusocelular con atipia mínima (<3 mitosis/10 CGA) y estroma fibrocolágeno (Figura 1A). La inmunohistoquímica confirmó positividad para STAT6 y CD34, compatible con TFS intermedio. La paciente permaneció libre de recurrencia tras resección a 1 año de seguimiento.

El segundo caso fue un hombre de 66 años con masa mamaria izquierda de rápido crecimiento. La ecografía mostró una lesión hipoecoica de 3,6 cm con hipervascularidad (Figura 1D). La biopsia mostró un tumor fusocelular hipocelular sin atipia (Figura 1C), clasificado como benigno. Se optó por observación, con estabilidad clínica tras 18 meses.

TFS pericárdico
Un hombre de 68 años presentó disnea y opresión torácica. La resonancia magnética identificó una masa heterogénea adyacente al ventrículo izquierdo (Figura 1F). La resección parcial reveló un tumor hipercelular con atipia nuclear marcada, >10 mitosis/10 CGA y hemorragia (Figura 1E), indicativo de TFS agresivo. El paciente se perdió durante el seguimiento posalta.

TFS inguinales
Dos casos ilustraron variabilidad biológica. Un caso benigno en un hombre de 46 años mostró una masa bien delimitada con vasos hialinizados y metaplasia condroide (Figura 1G). La escisión amplia logró curación sin recurrencia. En contraste, un caso maligno en un hombre de 42 años presentó crecimiento infiltrativo, atipia marcada y alta actividad mitótica (Figura 1H). A pesar de radioterapia adyuvante, la recurrencia local a los 9 meses requirió nueva cirugía y radiación. El paciente permaneció sin enfermedad a los 12 meses.

Consideraciones terapéuticas y factores pronósticos

La escisión quirúrgica completa sigue siendo el pilar del manejo. Sin embargo, la histología benigna no excluye recurrencia, lo que exige seguimiento prolongado. La radioterapia adyuvante puede reducir recurrencias en resecciones marginales o lesiones de alto riesgo. Aunque el papel de la quimioterapia es incierto, terapias dirigidas (ej. agentes antiangiogénicos) son prometedoras en enfermedad metastásica o recurrente.

El tamaño tumoral, localización y actividad mitótica fueron indicadores pronósticos clave. Tumores grandes en regiones anatómicas expansivas (ej. retroperitoneo) se diagnosticaron tardíamente. Recuentos mitóticos >4/10 CGA, necrosis y márgenes infiltrativos correlacionaron con comportamiento maligno.

Desafíos diagnósticos

La diferenciación preoperatoria de los TFS frente a otros tumores mesenquimales (ej. fibromatosis, fibrosarcoma) depende de inmunohistoquímica (CD34, STAT6, BCL2 positivos) y pruebas moleculares para la fusión NAB2-STAT6, una alteración genética patognomónica. Las características radiológicas varían según el sitio, pero frecuentemente incluyen márgenes bien definidos y realce heterogéneo en resonancia magnética.

Limitaciones del estudio

Este análisis retrospectivo tiene limitaciones. La incompletitud de datos ambulatorios restringió historias clínicas detalladas. La revisión patológica, aunque realizada por dos patólogos experimentados, no fue ciega, lo que podría introducir sesgos. Además, la duración variable del seguimiento resalta la necesidad de estudios longitudinales futuros.

Conclusión

Este estudio retrospectivo de 10 años esclarece el espectro clinicopatológico de los TFS, enfatizando su complejidad diagnóstica y comportamiento biológico variable. Las presentaciones raras en mama, pericardio e ingle resaltan la necesidad de sospecha clínica en localizaciones atípicas. La escisión quirúrgica completa, junto con seguimiento riguroso, sigue siendo crucial para optimizar resultados. La inclusión del paciente más joven reportado expande la comprensión epidemiológica de esta neoplasia enigmática.

doi:10.1097/CM9.0000000000001170

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