Suplementación con vitamina D en embarazadas o lactantes: revisión sistemática

Suplementación con vitamina D en mujeres embarazadas o lactantes para la prevención de enfermedades alérgicas: una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados

Las enfermedades alérgicas representan una carga significativa para la salud global, resultado de la interacción entre susceptibilidad genética y factores ambientales. Su prevalencia alcanza aproximadamente el 10% en lactantes sin antecedentes familiares de alergias y entre el 20% y 30% en aquellos con un familiar de primer grado alérgico. Factores ambientales, como el estado de vitamina D, han cobrado relevancia en la aparición de estas enfermedades. Niveles bajos de vitamina D durante etapas tempranas de la vida se asocian con mayor riesgo de asma, eccema, alergia alimentaria, sibilancias, rinitis alérgica e infecciones respiratorias. La vitamina D, obtenida mediante exposición solar y dieta, desempeña un papel complejo en la modulación inmune, afectando sistemas inmunitarios innatos y adaptativos. Dada su deficiencia generalizada, especialmente en embarazadas, la suplementación con vitamina D se ha propuesto como estrategia preventiva de enfermedades alérgicas en la descendencia. Sin embargo, su eficacia sigue siendo incierta.

Esta revisión sistemática y metaanálisis evaluó la efectividad de la suplementación con vitamina D en embarazadas, lactantes o niños para la prevención primaria de enfermedades alérgicas. El estudio siguió las directrices PRISMA y se registró en el Registro Internacional Prospectivo de Revisiones Sistemáticas (CRD42020167747). Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) publicados hasta el 1 de marzo de 2020, obtenidos de MEDLINE (PubMed), EMBASE (OVID) y Cochrane Central Register of Controlled Trials. La estrategia de búsqueda empleó términos relacionados con embarazo, lactancia, lactantes, niños, vitamina D y enfermedades alérgicas. Los estudios se seleccionaron según criterios predefinidos, enfocados en ECA con mujeres embarazadas sanas, lactantes o niños hasta 5 años, con protocolos de suplementación claros y resultados vinculados a asma, sibilancias, eccema, rinitis alérgica, infecciones del tracto respiratorio inferior (ITRI) o alergia alimentaria.

La búsqueda inicial identificó 1251 estudios, de los cuales siete ECA cumplieron los criterios de inclusión. Estos ensayos, realizados en Reino Unido, Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia y EE. UU., incluyeron poblaciones diversas. Los estudios variaron en el momento, dosis y duración de la suplementación, así como en los periodos de seguimiento (6 meses a 6 años). Los ECA evaluaron efectos en asma, sibilancias, eccema, rinitis alérgica, ITRI y alergia alimentaria. El riesgo de sesgo se evaluó mediante la herramienta de la Colaboración Cochrane, mostrando bajo riesgo en la mayoría.

El metaanálisis reveló que la suplementación con vitamina D en embarazadas o lactantes no redujo significativamente el riesgo de enfermedades alérgicas. Los riesgos relativos agrupados (RR) para asma o sibilancias fueron 1,01 (IC 95%: 0,81–1,26) en embarazadas, 1,00 (IC 95%: 0,70–1,43) en lactantes y 0,35 (IC 95%: 0,10–1,25) en suplementación combinada. Tampoco se observaron efectos significativos para eccema (RR: 0,92; IC 95%: 0,79–1,06), rinitis alérgica (RR: 0,93; IC 95%: 0,78–1,11), ITRI (RR: 0,97; IC 95%: 0,85–1,11) o alergia alimentaria. Los análisis de sensibilidad confirmaron la solidez de estos hallazgos.

Los resultados coinciden con estudios previos que sugieren que la suplementación con vitamina D podría no ser efectiva para la prevención primaria de enfermedades alérgicas. No obstante, factores como variabilidad en el momento y duración de la suplementación (iniciada en segundo trimestre en algunos estudios), dosis (400 UI/día a 200.000 UI/día), diferencias en el estado basal de vitamina D y susceptibilidad genética podrían influir en los resultados. Aunque los hallazgos son nulos, el papel de la vitamina D en la modulación inmune y desarrollo pulmonar no puede descartarse. Estudios preclínicos demuestran que la vitamina D regula la inflamación y el desarrollo inmunitario, con receptores presentes en células inmunes y vías respiratorias.

Entre las fortalezas de esta revisión destacan una estrategia de búsqueda exhaustiva, adherencia a PRISMA e inclusión exclusiva de ECA para minimizar confusión. Limitaciones incluyen heterogeneidad en diseños, poblaciones y protocolos de intervención, así como seguimientos limitados en algunos ensayos.

En conclusión, este metaanálisis no evidencia beneficios significativos de la suplementación con vitamina D en embarazadas o lactantes para prevenir enfermedades alérgicas. Futuras investigaciones deberán explorar fenotipos específicos de asma o alergias susceptibles a la vitamina D, optimizar su dosificación y momento de administración, y evaluar efectos a largo plazo. Hasta contar con evidencia definitiva, la suplementación debe guiarse por necesidades individuales y consideraciones clínicas, particularmente para salud ósea.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001951

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