Seguridad y eficacia de ciprofol frente a propofol para sedación en pacientes de unidad de cuidados intensivos bajo ventilación mecánica: un ensayo multicéntrico, abierto, aleatorizado de fase 2
Introducción
La analgesia y sedación son componentes críticos en terapias de unidades de cuidados intensivos (UCI), especialmente en pacientes bajo ventilación mecánica. Estos pacientes suelen experimentar estrés psicológico y dolor significativos, requiriendo estrategias de sedación efectivas. Actualmente, los sedantes más utilizados en UCI incluyen midazolam, propofol y dexmedetomidina. El propofol es ampliamente empleado por su inicio rápido, duración corta y profundidad de sedación dependiente de la dosis. Sin embargo, posee un margen terapéutico estrecho y efectos secundarios como hipotensión, depresión respiratoria, hipertrigliceridemia y síndrome de infusión relacionado con propofol (PRIS). El midazolam puede causar acumulación farmacológica y prolongar la ventilación mecánica. La dexmedetomidina, aunque ofrece efectos analgésicos moderados y posible prevención de delirium, se asocia con bradicardia e hipotensión. Estas limitaciones resaltan la necesidad de alternativas con perfiles de seguridad mejorados.
El ciprofol (HSK3486), un derivado fenólico 2,6-disustituido desarrollado por Haisco Pharmaceutical Group, ha mostrado potencial en estudios preclínicos. Presenta un perfil anestésico similar al propofol, pero con menor dolor durante la inyección. Como agonista del receptor GABAA, el ciprofol exhibe mayor potencia que el propofol. Este ensayo de fase 2 evaluó la seguridad, eficacia y farmacocinética de ciprofol frente a propofol para sedación en UCI.
Métodos
Ensayo multicéntrico, abierto y aleatorizado realizado en seis centros en China. Se incluyeron 39 pacientes de UCI (18-80 años) bajo ventilación mecánica que requirieron sedación durante 6-24 horas. Los pacientes se asignaron aleatoriamente a ciprofol o propofol en ratio 2:1.
El estudio incluyó tres fases: selección (día -1 a 1), administración del fármaco (día 1 o 1-2) y seguimiento (día 2 post-administración). La profundidad de sedación objetivo fue una puntuación de -2 a +1 en la Escala de Agitación-Sedación de Richmond (RASS), según guías chinas.
El ciprofol se administró como dosis de carga de 0,1–0,2 mg/kg en 0,5–5,0 minutos, seguida de infusión de mantenimiento de 0,30 mg/kg/h (ajustable entre 0,06–0,80 mg/kg/h). El propofol utilizó dosis de carga de 0,5–1,0 mg/kg y mantenimiento de 1,50 mg/kg/h (0,30–4,00 mg/kg/h). Se empleó remifentanilo para analgesia intravenosa continua.
La eficacia se evaluó mediante tiempo promedio hasta cumplimiento de sedación (RASS -2 a +1), tasas de cumplimiento y endpoints secundarios (ajustes de dosis, duración de administración y tiempo hasta alerta completa). La seguridad se evaluó mediante eventos adversos (EA), EA emergentes del tratamiento (TEAE) e indicadores de laboratorio. Se analizaron muestras sanguíneas para farmacocinética.
Resultados
De 39 pacientes, 36 completaron el estudio. El tiempo mediano hasta cumplimiento de sedación fue 60,0 minutos en ambos grupos, con tasas de cumplimiento del 100%.
Los endpoints secundarios (ajustes de dosis, duración de dosis y tiempo hasta extubación) fueron comparables. La dosis de ciprofol fue significativamente menor que la de propofol, reflejando mayor potencia. La duración total de administración fue similar (mediana: 10,3 h para ciprofol vs. 9,2 h para propofol).
En seguridad, 29 pacientes (74,4%) presentaron 87 EA: 17 (65,4%) con ciprofol y 11 (84,6%) con propofol. Los TEAE más comunes fueron hipotensión, anemia, fiebre, elevación de proteína C reactiva e hipocaliemia. Los TEAE relacionados incluyeron hipotensión (7,7% vs. 23,1%) y bradicardia sinusal (3,8% vs. 7,7%). La mayoría fueron grados 1-2; solo cinco pacientes presentaron TEAE grado 3. No hubo EA graves ni muertes.
El análisis farmacocinético mostró curvas de concentración plasmática similares. La concentración media de ciprofol alcanzó 153,95 ng/mL a las 4 h y 184,51 ng/mL a las 8 h. Las concentraciones para RASS -2 a +1 fueron 29–185 ng/mL (ciprofol) y 212–722 ng/mL (propofol).
Discusión
El ciprofol demostró eficacia comparable al propofol en sedación para UCI, con perfiles de seguridad favorables. La menor incidencia de hipotensión y bradicardia sugiere ventajas clínicas, especialmente en pacientes críticos o ancianos. La mayor potencia permite reducir dosis, disminuyendo riesgos asociados a dosis altas de propofol.
Las limitaciones incluyen el tamaño muestral reducido y la falta de evaluación sobre función adrenal. Futuros estudios fase 3 deberán confirmar estos hallazgos.
Conclusión
El ciprofol es una alternativa segura y eficaz al propofol para sedación en UCI, ofreciendo eficacia comparable con menor incidencia de efectos hemodinámicos adversos. Se requieren estudios más amplios para validar estos resultados.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001912