Seguimiento a Largo Plazo del Desempeño Auditivo y Percepción del Habla, y Efectos de la Edad en la Implantación Coclear en Niños con Sordera Prelocutiva

Seguimiento a Largo Plazo del Desempeño Auditivo y Percepción del Habla, y Efectos de la Edad en la Implantación Coclear en Niños con Sordera Prelocutiva

La implantación coclear (IC) se ha convertido en una intervención fundamental para niños con hipoacusia severa a profunda, especialmente aquellos con sordera prelocutiva. Este estudio buscó evaluar el desarrollo a largo plazo de las habilidades auditivas y de percepción del habla en niños sometidos a IC antes de los 3 años, y explorar el impacto de la edad al momento de la implantación en estos resultados. Los hallazgos proporcionan información valiosa sobre el momento óptimo para la IC y la trayectoria del desarrollo auditivo y del habla postimplantación.

Antecedentes

La pérdida auditiva es un problema de salud global significativo, que afecta a aproximadamente 466 millones de personas en el mundo, incluyendo 34 millones de niños. En China, la prevalencia es particularmente alta, con un estimado de 120,000 niños que padecen hipoacusia severa a profunda antes de los 7 años. Para estos niños, la IC ofrece una solución prometedora para mejorar sus habilidades auditivas y del habla, facilitando su integración en la sociedad.

El desarrollo de estas habilidades en niños con hipoacusia está influenciado por múltiples factores, siendo la edad al momento de la IC uno de los más críticos. Se cree que una implantación temprana aprovecha la plasticidad cerebral durante el período sensible del desarrollo auditivo y del habla, más pronunciado en los primeros tres años de vida. Sin embargo, existe debate sobre la edad óptima para la IC: algunos estudios sugieren mejores resultados con implantaciones más tempranas, mientras otros argumentan que los beneficios no difieren significativamente respecto a implantaciones tardías.

Métodos

Se incluyeron 278 niños con sordera prelocutiva (176 niños y 102 niñas) sometidos a IC entre los 6 y 36 meses de edad (media: 19 meses). Los participantes fueron seguidos durante 5 años postimplantación, con evaluaciones realizadas en intervalos predefinidos: preimplantación, y 1, 3, 6, 12, 18, 24, 36, 48 y 60 meses postimplantación.

El desempeño auditivo se evaluó mediante la Escala Categórica de Desempeño Auditivo (CAP), que clasifica la percepción auditiva en una escala de 0 a 7. La inteligibilidad del habla se midió con la Escala de Valoración de la Inteligibilidad del Habla (SIR), que la clasifica de 1 a 5. Estas escalas fueron seleccionadas por su amplia aplicación, alta reproducibilidad y adaptabilidad a niños de diversas edades y habilidades lingüísticas.

Resultados

Desarrollo de la Capacidad Auditiva Post-IC

La capacidad auditiva mostró un desarrollo más rápido durante los primeros 6 meses postimplantación (k = 0,524; t = 30,992; p < 0,05). Esta mejora inicial fue seguida por una desaceleración (k = 0,14; t = 3,704; p < 0,05), alcanzando una meseta en el mes 24 (k = 0,03; t = 1,908; p < 0,05). Las puntuaciones CAP continuaron mejorando lentamente hasta el mes 60.

Desarrollo de la Inteligibilidad del Habla Post-IC

La inteligibilidad del habla mostró una trayectoria distinta. La mejora más rápida en las puntuaciones SIR ocurrió entre los meses 12 y 24 postimplantación (k = 0,138; t = 5,365; p < 0,05), seguida de una desaceleración (k = 0,026; t = 1,465; p < 0,05) y una meseta en el mes 48 (k = 0,012; t = 1,542; p < 0,05). Esto indica que el desarrollo del habla sigue un ritmo más lento que el auditivo en etapas tempranas.

Efecto de la Edad en la IC sobre los Resultados

La edad al momento de la IC influyó significativamente en las habilidades auditivas y del habla en etapas iniciales. En el seguimiento a 6 meses, se observaron diferencias significativas (p < 0,05) en las puntuaciones CAP entre grupos de edad ≤mes y >mes, particularmente en las divisiones de 14-15 y 19-33 meses. A los 12 meses, las diferencias se mantuvieron en las divisiones de 7, 11-12, 20-24 y 26-31 meses. Sin embargo, a los 24 meses, no hubo diferencias significativas (p > 0,05) en CAP ni SIR entre grupos, sugiriendo que las ventajas iniciales de una IC temprana disminuyen con el tiempo.

Edad de Corte Óptima para la IC

El estudio identificó 15 meses como la edad de corte óptima. Los niños implantados a o antes de los 15 meses mostraron un desarrollo más rápido y pronunciado de sus habilidades, alcanzando puntuaciones máximas en CAP y SIR a los 48 y 60 meses. En contraste, los niños implantados después de los 15 meses no lograron puntuaciones completas.

Discusión

Los resultados subrayan la importancia de una IC temprana en niños con sordera prelocutiva. La rápida mejora auditiva en los primeros 6 meses resalta el papel crítico de la estimulación auditiva temprana durante el período sensible de desarrollo. La meseta posterior en el habla sugiere que esta requiere un período prolongado de práctica.

La identificación de los 15 meses como edad óptima proporciona una guía clínica crucial. Una IC temprana permite maximizar el desarrollo durante el período de plasticidad cerebral, facilitando la integración social. Además, la convergencia de resultados a largo plazo entre grupos etarios refuerza la necesidad de enfoques de rehabilitación continuos.

Conclusión

Este estudio demuestra que las habilidades auditivas y del habla en niños con sordera prelocutiva mejoran continuamente durante los 5 años posteriores a la IC, con un desarrollo auditivo precediendo al lingüístico. Se recomienda la IC antes de los 15 meses para optimizar los beneficios durante la plasticidad cerebral crítica. Estos hallazgos ofrecen herramientas valiosas para la toma de decisiones clínicas y enfatizan la importancia del seguimiento y rehabilitación a largo plazo.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000370

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