Riesgo de Infecciones de Fármacos Biológicos y Dirigidos en Pacientes con Espondiloartritis

Riesgo de Infecciones de Fármacos Biológicos y Dirigidos en Pacientes con Espondiloartritis: Metanálisis de Ensayos Clínicos Aleatorizados

La espondiloartritis (EspA) engloba un grupo de enfermedades inflamatorias crónicas que afectan principalmente al esqueleto axial (EspA axial) o a las articulaciones periféricas (EspA periférica). Estas incluyen la EspA axial radiográfica, la EspA axial no radiográfica, la artritis enteropática, la artritis reactiva y la artritis psoriásica. Aunque los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los fármacos sintéticos convencionales modificadores de la enfermedad (FAMEsc) son útiles para controlar los síntomas, muchos pacientes no responden adecuadamente. En estos casos, se emplean terapias biológicas y fármacos dirigidos que actúan sobre mediadores inflamatorios específicos, mejorando el control sintomático y del daño estructural. Sin embargo, existen preocupaciones sobre su seguridad, particularmente por efectos inmunosupresores que podrían incrementar el riesgo de infecciones.

Este metanálisis evaluó el riesgo de infecciones asociado a estos tratamientos en pacientes con EspA mediante la revisión sistemática de ensayos clínicos aleatorizados (ECA). Se incluyeron 62 ECA (19.411 pacientes), publicados entre 2002 y 2021, analizando infecciones graves, del tracto respiratorio superior (ITRS), nasofaringitis, candidiasis y herpes zóster, comparando el riesgo entre pacientes tratados con biológicos/fármacos dirigidos versus placebo.

Los resultados mostraron un riesgo significativamente mayor de infecciones en pacientes tratados con estas terapias. Los inhibidores de interleucina-17 (IL-17) se asociaron con mayor riesgo de infecciones graves en EspA axial y periférica, y de candidiasis en EspA periférica. Los inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) incrementaron el riesgo de ITRS y nasofaringitis en EspA axial. Los inhibidores de Janus quinasa (JAK) elevaron el riesgo de herpes zóster en EspA periférica.

Los mecanismos biológicos subyacentes explican estos hallazgos: la IL-17 es crucial en la defensa contra patógenos extracelulares (p. ej., Candida), y su inhibición compromete esta respuesta. Los anti-TNF-α modulan la inmunidad, aumentando la susceptibilidad a infecciones comunes. Los anti-JAK alteran la vía JAK-STAT, afectando la respuesta al virus de la varicela-zóster.

Entre las limitaciones destacan los periodos cortos de seguimiento en los ECA, la variabilidad en las definiciones de infecciones y el uso concomitante de FAMEsc/corticosteroides, factores que pudieron influir en los resultados. A pesar de esto, el estudio evidencia un mayor riesgo infeccioso con estas terapias, enfatizando la necesidad de evaluar riesgos-beneficios individualmente. Se recomienda vigilancia clínica activa, medidas preventivas (p. ej., vacunación contra herpes zóster) y monitoreo de infecciones fúngicas en pacientes de alto riesgo.

En conclusión, este metanálisis resalta el incremento del riesgo infeccioso asociado a terapias biológicas y dirigidas en EspA, subrayando la importancia de una selección terapéutica cuidadosa. Se requieren estudios a largo plazo y datos del mundo real para optimizar estrategias de seguridad en estos pacientes.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001928

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