Relación entre los niveles de fibrinógeno y eventos cardiovasculares en pacientes sometidos a intervención coronaria percutánea: un estudio unicéntrico de gran envergadura
Introducción
El fibrinógeno, una proteína clave en la cascada de coagulación, ha sido asociado con la patogénesis de la enfermedad arterial coronaria (EAC). Los niveles elevados de fibrinógeno se relacionan con mayor viscosidad plasmática, agregación plaquetaria y formación de fibrina, procesos que contribuyen a la aterotrombosis. A pesar de investigaciones extensas, el papel del fibrinógeno como factor de riesgo independiente para eventos cardiovasculares adversos sigue siendo controvertido. Algunos estudios sugieren que es un factor causal en la EAC, mientras que otros proponen que solo refleja comorbilidades subyacentes. Este estudio busca evaluar la asociación entre los niveles de fibrinógeno y la mortalidad por todas las causas a 2 años en pacientes sometidos a intervención coronaria percutánea (ICP), y determinar su valor pronóstico adicional frente a factores de riesgo tradicionales.
Métodos
Se incluyeron 6.293 pacientes consecutivos sometidos a ICP en el Hospital Fuwai (Beijing, China) entre enero y diciembre de 2013, diagnosticados con síndrome coronario agudo (SCA) o EAC estable. Los niveles basales de fibrinógeno se midieron mediante el método de Clauss, estratificando a los pacientes en tres grupos según terciles: bajo (<2,98 g/L), medio (2,98–3,58 g/L) y alto (≥3,58 g/L). El punto final primario fue la mortalidad por todas las causas a 2 años, mientras que los secundarios incluyeron mortalidad cardíaca, infarto de miocardio (IAM), accidente cerebrovascular (ACV), revascularización, trombosis del stent (TS), eventos cardiovasculares y cerebrovasculares adversos mayores (MACE) y sangrado.
Características basales
Se observaron diferencias significativas entre los grupos. Los pacientes con fibrinógeno alto eran mayores, tenían mayor prevalencia de hipertensión, diabetes mellitus, antecedentes de IAM o ICP, y peor fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI). Los datos de laboratorio mostraron niveles elevados de colesterol total, LDL-C, triglicéridos, PCR ultrasensible (PCR-us) y NT-proBNP en el grupo de fibrinógeno alto. Angiográficamente, este grupo presentó mayor puntuación SYNTAX y mayor frecuencia de enfermedad de tronco común y/o tres vasos.
Resultados clínicos
La mortalidad global a 2 años fue del 1,2%. El análisis de Kaplan-Meier mostró una mortalidad significativamente mayor en el grupo de fibrinógeno alto (1,7%) versus bajo (0,9%) y medio (1,0%) (log-rank P=0,022). En el análisis univariado de Cox, el fibrinógeno se asoció con mortalidad por todas las causas (HR 1,496; IC 95%: 1,221–1,833; P<0,001) y mortalidad cardíaca (HR 1,439; IC 95%: 1,112–1,864; P=0,006). Tras ajustar por factores tradicionales, el fibrinógeno mantuvo su asociación independiente con mortalidad (HR 1,339; IC 95%: 1,109–1,763; P=0,005).
Factores de riesgo tradicionales
La edad (HR 1,062; IC 95%: 1,024–1,101; P<0,001), diabetes mellitus (HR 2,108; IC 95%: 1,107–4,016; P=0,023) y FEVI (HR 4,701; IC 95%: 1,408–15,702; P=0,012) fueron predictores significativos, resaltando la relevancia de los factores tradicionales en el pronóstico post-ICP.
Análisis de subgrupos
La asociación entre fibrinógeno y mortalidad fue consistente en subgrupos estratificados por edad (>65 años), sexo masculino, IMC ≥30 kg/m², antecedentes de IAM/ICP, función renal (CCr >60 mL/min), FEVI >40% y puntuación SYNTAX <22 (P de interacción >0,05 en todos los casos).
Valor incremental del fibrinógeno
El área bajo la curva ROC (AUC) del modelo básico (factores tradicionales) fue 0,776 (IC 95%: 0,725–0,827). La inclusión del fibrinógeno aumentó mínimamente el AUC a 0,787 (IC 95%: 0,736–0,838; IDI=0,003; z=0,140; P=0,889), indicando un aporte pronóstico marginal.
Discusión
Este estudio confirma que el fibrinógeno se asocia independientemente con mortalidad a 2 años post-ICP, aunque su valor incremental es limitado. Estos hallazgos concuerdan con estudios previos como AtheroGene y PRIME. Como reactante de fase aguda, el fibrinógeno refleja inflamación sistémica, vinculada a inestabilidad de placa y trombosis. Sin embargo, su correlación con factores tradicionales (edad, diabetes, etc.) podría explicar su escasa utilidad pronóstica independiente.
Limitaciones incluyen mediciones únicas de fibrinógeno, población restringida a pacientes de ICP y diseño unicéntrico. Futuros estudios deberían explorar si la reducción terapéutica del fibrinógeno mejora resultados.
Conclusión
Los niveles de fibrinógeno se asocian con mortalidad a largo plazo en pacientes post-ICP, pero aportan escasa información pronóstica adicional a los factores tradicionales. Esto sugiere que el fibrinógeno actúa principalmente como biomarcador de riesgo subyacente más que como predictor independiente. Se requieren estudios multicéntricos para validar estos hallazgos y explorar su relación causal con la EAC.