Rangos de Referencia de la Función Tiroidea Durante el Embarazo en una Gran Población China y Comparación con las Guías Actuales
La función tiroidea durante el embarazo es un factor crítico para garantizar la salud materna y fetal. Las alteraciones tiroideas se han asociado con resultados adversos, como aborto espontáneo, parto prematuro y trastornos del neurodesarrollo fetal. Establecer rangos de referencia específicos para las hormonas tiroideas durante el embarazo es esencial para un diagnóstico y manejo adecuados de las disfunciones tiroideas. Este estudio tuvo como objetivo determinar los rangos de referencia para la población china y compararlos con las guías de la American Thyroid Association (ATA).
Se incluyeron 52.027 mujeres embarazadas atendidas en el Hospital Internacional de Maternidad y Salud Infantil de Shanghái, China, entre enero de 2013 y diciembre de 2016. Tras excluir casos de gestación gemelar, fecundación in vitro, antecedentes de enfermedad tiroidea o uso de medicamentos tiroideos, la población final estudiada fue de 46.262 mujeres. Se midieron los niveles de hormona estimulante del tiroides (TSH), tiroxina libre (FT4) y anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea (TPOAb) durante el primer y tercer trimestre. Los rangos de referencia para TSH y FT4 se establecieron utilizando los percentiles 2,5 y 97,5 en mujeres TPOAb negativas.
Los rangos de TSH fueron 0,03–3,52 mU/L en el primer trimestre y 0,39–3,67 mU/L en el tercer trimestre. Para FT4, los rangos fueron 11,7–19,7 pmol/L y 9,1–14,4 pmol/L, respectivamente. Al compararlos con las guías ATA de 2011 y 2017, se observó que el uso de los criterios de 2011 habría sobre diagnosticado hipotiroidismo subclínico en el 7,0% y 4,0% de las mujeres en el primer y tercer trimestre, respectivamente. Por el contrario, los criterios de 2017 habrían subdiagnosticado la condición en el 1,2% y 0,8% de los casos.
El estudio también analizó la relación entre TSH y FT4: los niveles de FT4 se mantuvieron estables (mediana 14,0–15,0 pmol/L) cuando la TSH estaba entre 0,5–4,0 mU/L. Sin embargo, al superar TSH los 4,0 mU/L, se observaron cambios significativos en FT4.
Además, las mujeres TPOAb positivas presentaron niveles significativamente más altos de TSH (1,53 vs. 1,14 mU/L) y menores de FT4 (14,7 vs. 14,8 pmol/L) en el primer trimestre. En el tercer trimestre, el FT4 fue mayor en este grupo (11,7 vs. 11,5 pmol/L). No hubo diferencias significativas en T3, pero la T4 en el tercer trimestre fue mayor en mujeres TPOAb positivas (111,1 vs. 108,0 nmol/L).
Estos hallazgos destacan la necesidad de rangos de referencia poblacionales para un diagnóstico preciso. El límite superior de TSH en el primer trimestre (3,52 mU/L) se aproximó más al criterio ATA 2017 (4,0 mU/L) que al de 2011 (2,5 mU/L). Se recomienda el uso de rangos locales en China. En su ausencia, pueden aplicarse los criterios ATA 2017, con un límite superior de TSH de 4,0 mU/L para mujeres TPOAb negativas y 2,5 mU/L para TPOAb positivas.
El estudio subraya la relevancia del estatus de TPOAb en el manejo de la función tiroidea durante el embarazo, ya que las mujeres positivas muestran patrones hormonales distintos, lo que sugiere enfoques terapéuticos diferenciados.
En conclusión, este trabajo aporta evidencia relevante sobre los rangos de referencia tiroideos en embarazadas chinas, reforzando la importancia de adaptar los criterios diagnósticos a las características poblacionales y al estatus de TPOAb.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000051