Psicosis secundaria a meningioma espinal recurrente: asociación con encefalitis anti-NMDAR
Este informe de caso describe una instancia poco común de psicosis secundaria a meningioma espinal recurrente, resaltando la relación entre la encefalitis anti-receptor de N-metil-D-aspartato (NMDAR) y los meningiomas espinales. El paciente, un hombre de 27 años sin antecedentes psiquiátricos, presentó un cuadro de dos meses de apatía, disminución de la reactividad emocional y malestar general. Estos síntomas fueron precedidos por fatiga e insomnio. Cuatro años antes, se le había realizado una resección quirúrgica de un meningioma espinal, tras la cual síntomas similares habían remitido. Sin embargo, cuatro días después del inicio de los síntomas actuales, desarrolló mutismo e incapacidad para responder, lo que condujo a un diagnóstico de psicosis orgánica e ingreso en una unidad psiquiátrica.
El tratamiento inicial con antipsicóticos (olanzapina, escitalopram, sertralina y oxazepam) no mostró mejoría. El análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) reveló leucocitosis (56 células/µL con 90% linfocitos), niveles normales de glucosa y proteínas, y negatividad para marcadores tumorales séricos y pruebas serológicas de infecciones virales. No obstante, se detectaron anticuerpos contra NMDAR en suero y LCR, confirmando encefalitis anti-NMDAR. A pesar del tratamiento con inmunoglobulina humana (0,4 mg/kg/día durante cinco días), no hubo mejoría clínica.
Estudios adicionales incluyeron tomografías computarizadas (TC) de tórax, abdomen y pelvis, sin evidencia de neoplasias ocultas. Una segunda punción lumbar, realizada dos semanas después, mostró aumento de células nucleadas (160 × 10^6/L; rango normal: 0–5 × 10^6/L) con 80% linfocitos, proteínas elevadas (1196,91 mg/L; rango normal: 150–450 mg/L) y leve disminución de cloruro (118,4 mmol/L; rango normal: 120–132 mmol/L). Los anticuerpos anti-NMDAR persistieron en LCR y suero, con títulos de 1:32 y 1:100, respectivamente. La resonancia magnética (RM) cerebral y de médula cervical mostró múltiples anomalías hipodensas en la corteza cerebral y realce nodular en la médula cervical, indicando recurrencia del meningioma.
Se realizó cirugía de urgencia, y el examen histopatológico confirmó un meningioma espinal benigno recurrente en la médula cervical. Tras la resección, los síntomas del paciente mejoraron significativamente.
La encefalitis anti-NMDAR, principal causa de encefalitis autoinmune, se caracteriza por síntomas psiquiátricos o cognitivos y se asocia generalmente con teratomas, timomas o carcinomas pulmonares. Sin embargo, este caso sugiere que los meningiomas espinales deben considerarse en el diagnóstico diferencial. Aunque la patogénesis del meningioma espinal sigue sin clarificarse, su tendencia a la recurrencia (1,3%–14,7% tras resección) y posibles complicaciones neuropsiquiátricas exigen vigilancia ante recidivas, especialmente si no hay mejoría clínica postquirúrgica. La reducción del título de anticuerpos tras la cirugía podría explicar la remisión sintomática, aunque esto requiere mayor estudio.
En conclusión, la encefalitis anti-NMDAR con cambios conductuales aislados es un fenómeno infrecuente, y su asociación con meningiomas espinales recurrentes no había sido reportada previamente. Este caso destaca la importancia de incluir neoplasias del sistema nervioso central en el diagnóstico diferencial de la encefalitis anti-NMDAR, particularmente en pacientes con antecedentes oncológicos. Es fundamental que psiquiatras y neurocirujanos reconozcan las características clínicas y etiologías potenciales de este síndrome. Futuras investigaciones deberán explorar si los tumores benignos tienen mayor predisposición a asociarse con encefalitis anti-NMDAR y los mecanismos de remisión posquirúrgica.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000435