Progreso y Perspectiva de las Técnicas de Detección No Invasiva en la Evaluación Terapéutica del Melasma

Progreso y Perspectiva de las Técnicas de Detección No Invasiva en la Evaluación Terapéutica del Melasma

El melasma es un trastorno común, crónico, adquirido y refractario de hiperpigmentación con una etiopatogenia multifactorial. Los tratamientos actuales para el melasma incluyen agentes tópicos o sistémicos, peelings químicos, terapias basadas en láser y luz, y medicina tradicional china. Sin embargo, evaluar la eficacia de estos tratamientos sigue siendo un desafío. La evaluación terapéutica del melasma se puede categorizar en cuatro enfoques principales: autoevaluaciones del paciente, sistemas de puntuación utilizados por dermatólogos, técnicas de detección no invasiva y evaluaciones histopatológicas e inmunohistoquímicas. Entre estos, las técnicas de detección no invasiva han ganado atención significativa debido a su capacidad para proporcionar evaluaciones objetivas, reproducibles y sin trauma.

Técnicas de Medición del Color de la Piel

Las técnicas de medición del color de la piel son esenciales para evaluar objetivamente la gravedad del melasma y la eficacia de su tratamiento. Estas técnicas se basan en diferentes principios y se pueden clasificar en cuatro tipos: espectrofotómetros de reflectancia de escaneo, colorímetros triestímulo, espectrofotómetros de reflectancia de banda estrecha y colorímetros de reflectancia del espectro visible. Entre estos, tres instrumentos han sido ampliamente utilizados en evaluaciones de eficacia clínica: el Chromameter, el Mexameter y el Dermacatch.

El Chromameter es un colorímetro triestímulo que mide el color de la piel basado en el espacio de color Lab, que cuantifica la luminosidad (L), el enrojecimiento (a) y la amarillez (b). El Mexameter, por otro lado, utiliza espectrofotometría de reflectancia de banda estrecha para medir los índices de melanina y eritema. El Dermacatch es un colorímetro de reflectancia del espectro visible que proporciona mediciones del color de la piel y la pigmentación.

Algunos investigadores han combinado estos instrumentos para lograr evaluaciones más objetivas. Por ejemplo, el Chromameter se ha utilizado en conjunto con el Mexameter para evaluar la eficacia del tratamiento con láser de neodimio-doped yttrium aluminum garnet (Nd:YAG) de 1064 nm fraccionado en pacientes con melasma. De manera similar, el Mexameter se ha emparejado con el Dermacatch para evaluar la eficacia de la crema de cisteamina en el tratamiento del melasma epidérmico.

Técnicas de Imagen de la Piel

Las técnicas de imagen de la piel abarcan una variedad de tecnologías basadas en láser, ultrasonido y ondas electromagnéticas. Estas técnicas han sido ampliamente utilizadas en el diagnóstico, clasificación, evaluación de la gravedad y evaluación terapéutica del melasma. Las técnicas de imagen de la piel más comúnmente utilizadas en la investigación del melasma incluyen la imagen óptica ultravioleta, VISIA, Antera 3D, dermatoscopía y microscopía confocal de reflectancia (RCM).

Imagen Óptica Ultravioleta y Tecnología de Análisis Cuantitativo

La imagen óptica ultravioleta (UV) es una técnica que utiliza luz UV para cuantificar objetivamente la gravedad de las enfermedades pigmentarias de la piel, particularmente el melasma. Onseok et al. desarrollaron una cámara de dispositivo de carga acoplada (CCD) de semiconductor de óxido de metal complementario (sCMOS) con enfriamiento por aire para adquirir imágenes de áreas propensas al melasma. El algoritmo de máscara de gradiente se utilizó para segmentar las imágenes objetivo en la región de interés (ROI) y corregir la curvatura facial. Los autores desarrollaron un método de evaluación cuantitativa calculando la media aritmética del nivel de gris y el coeficiente de variación por píxel del área normal y del área de la lesión pigmentaria bajo condiciones UV. Además, el modelo de color rojo, verde y azul (RGB) se convirtió al modelo de color Lab en áreas normales y de lesión pigmentaria bajo condiciones de luz visible, y se utilizaron los valores Lab y DE para un análisis adicional.

VISIA

VISIA es un sistema de análisis de la complexión que evalúa el fototipo de la piel y ocho parámetros, incluyendo manchas, arrugas, textura, poros, manchas UV, manchas marrones, áreas rojas y porfirinas en la frente y ambas mejillas. Feng et al. calcularon la correlación entre el índice de área y gravedad del melasma (MASI) y el análisis VISIA. Encontraron que los valores propios y las puntuaciones para manchas, áreas rojas y manchas marrones estaban positivamente asociados con la puntuación MASI, indicando que VISIA puede ser una herramienta útil para evaluar la gravedad del melasma.

Antera 3D

Antera 3D utiliza el mapeo de reflectancia de siete diferentes longitudes de onda que abarcan todo el espectro visible para mapear la distribución y concentración de melanina y hemoglobina. Ana et al. compararon el Antera 3D con el Mexameter MX-18 y el Colorímetro CL-400 y encontraron que el Antera 3D tenía mejor sensibilidad y especificidad que el Mexameter MX-18 respecto al parámetro de melanina. Además, el Antera 3D mostró buenas correlaciones para todos los parámetros analizados y tuvo una mayor repetibilidad, convirtiéndolo en una herramienta valiosa para evaluar la eficacia del tratamiento del melasma.

Dermatoscopía

La dermatoscopía permite la visualización de la intensidad del color de la melanina, la regularidad de la red de pigmento y la densidad y localización de la melanina. También proporciona información sobre los cambios en los vasos sanguíneos de manera oportuna y dinámica. Naglaa et al. realizaron evaluaciones utilizando el MASI modificado (mMASI) y la dermatoscopía. El examen dermatoscópico mostró una disminución en la densidad de la pigmentación y la gravedad de la telangiectasia cutánea después del tratamiento y en el seguimiento, destacando la utilidad de la dermatoscopía en el monitoreo del progreso del tratamiento.

Microscopía Confocal de Reflectancia (RCM)

La RCM es una técnica de imagen no invasiva que se correlaciona bien con la dermatoscopía y se puede utilizar para observar la estructura de toda la epidermis y la capa superficial de la dermis. Proporciona información detallada sobre la distribución del pigmento, el tamaño de los vasos sanguíneos y la ubicación superficial. La RCM tiene una resolución que alcanza el nivel celular y se correlaciona bien con las manifestaciones histopatológicas.

Ardigo et al. realizaron una evaluación semi-cuantitativa del grado de pigmentación en diferentes capas de la piel en pacientes con melasma utilizando RCM. Hee et al. puntuaron parámetros como la pigmentación epidérmica, las células dendríticas o los melanófagos y la elastosis solar para cuantificar los cambios en el melasma. Encontraron que la distribución de los melanófagos en el melasma no era homogénea y que contar los vasos era difícil, pero la RCM proporcionó información valiosa sobre los cambios estructurales asociados con el melasma.

Aplicaciones Combinadas

La combinación de múltiples técnicas de imagen de la piel puede proporcionar una evaluación más completa de la eficacia del tratamiento del melasma. Huang et al. utilizaron RCM para evaluar la cantidad y distribución de la melanina y observar la morfología de la melanina y los melanocitos dendríticos. Se realizó dermatoscopía para evaluar la cantidad y morfología de los vasos sanguíneos. Los autores concluyeron que la evaluación de los cambios morfológicos en la melanina hizo que los resultados de la evaluación fueran más objetivos y específicos, y la observación a través de la dermatoscopía podría compensar la dificultad con la RCM en el conteo de vasos sanguíneos.

Algunos investigadores han aplicado simultáneamente varias técnicas de imagen de la piel para evaluar la eficacia de manera más objetiva. Por ejemplo, VISIA se ha combinado con Antera 3D, y RCM se ha utilizado en conjunto con VISIA y dermatoscopía para proporcionar una evaluación más detallada y precisa de los resultados del tratamiento del melasma.

Conclusiones

El tratamiento del melasma sigue siendo un desafío para los dermatólogos debido a su patogénesis multifactorial y alta tasa de recurrencia. Si bien existen numerosos métodos para evaluar la eficacia del tratamiento del melasma, las técnicas de detección no invasiva se han convertido en el foco de muchos investigadores debido a su capacidad para proporcionar evaluaciones objetivas, reproducibles y sin trauma.

Las técnicas de medición del color de la piel, como el Chromameter, el Mexameter y el Dermacatch, han sido ampliamente utilizadas en evaluaciones de eficacia clínica. La combinación de estos instrumentos puede mejorar la objetividad de las evaluaciones. Las técnicas de imagen de la piel, incluyendo la imagen óptica ultravioleta, VISIA, Antera 3D, dermatoscopía y RCM, también han sido extensamente aplicadas en el diagnóstico, clasificación, evaluación de la gravedad y evaluación terapéutica del melasma.

Estas técnicas ofrecen ventajas únicas, como la capacidad de cuantificar cambios pigmentarios, observar cambios estructurales a nivel celular y monitorear el progreso del tratamiento en tiempo real. La combinación de múltiples técnicas de imagen de la piel puede proporcionar una evaluación más completa de la eficacia del tratamiento del melasma, abordando las limitaciones de los métodos individuales.

Las investigaciones futuras sobre la detección no invasiva y la evaluación terapéutica del melasma deberían centrarse en seguir desarrollando y refinando estas técnicas para mejorar su precisión, sensibilidad y especificidad. Además, los estudios deberían explorar las correlaciones entre los hallazgos de imagen no invasiva y los cambios histopatológicos para comprender mejor los mecanismos subyacentes del melasma y optimizar las estrategias de tratamiento.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000984

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