Prevalencia y factores de riesgo de infecciones en pacientes con hemorragia intracerebral espontánea en la unidad de cuidados intensivos
La hemorragia intracerebral (HIC) es una afección neurológica grave asociada con alta morbilidad y mortalidad. Los pacientes con HIC son particularmente susceptibles a infecciones, las cuales pueden empeorar significativamente su pronóstico. Estas infecciones no solo incrementan la duración de la estancia hospitalaria y los costos sanitarios, sino que también elevan las tasas de mortalidad, deterioran los resultados funcionales y aumentan las tasas de reingreso. Este estudio tuvo como objetivo determinar la prevalencia de infecciones en pacientes con HIC ingresados en la unidad de cuidados intensivos (UCI), identificar los factores de riesgo asociados y evaluar el impacto de las infecciones en los resultados al alta.
Se analizaron retrospectivamente los registros de alta de pacientes diagnosticados con HIC en la UCI de un hospital entre enero de 2015 y enero de 2019. Se excluyeron pacientes hospitalizados menos de 72 horas, menores de 18 años, o con HIC secundaria a trauma, tumores, malformaciones arteriovenosas o infarto. Además, se excluyeron casos con datos clave faltantes, como resultados de tomografía computarizada, puntuaciones en la escala de coma de Glasgow (GCS) o en la escala de Rankin modificada (mRS). Los antibióticos profilácticos se administraron máximo dos días para prevenir infecciones quirúrgicas o ante aumento de leucocitos. Los tratamientos estándar incluyeron hemostasia, reducción de la presión intracraneal, medidas antiinfecciosas y rehabilitación.
Los pacientes se dividieron en dos grupos según desarrollaran infecciones durante la hospitalización. Se compararon datos demográficos, factores de riesgo, hallazgos imagenológicos, puntuaciones iniciales de GCS y APACHE II, antecedentes de aspiración, incidencia de procedimientos invasivos (ventilación mecánica, catéteres venosos centrales, sondas urinarias), alimentación nasogástrica, evacuación quirúrgica de hematoma, drenaje ventricular externo, intubación, temperatura, recuento de leucocitos y niveles de proteína C reactiva (PCR) al ingreso. También se compararon complicaciones, duración de la estancia en UCI, mortalidad y resultados funcionales al alta mediante la mRS, definiendo un mal resultado como mRS ≥3.
Los datos se presentaron como medias ± desviaciones estándar (DE) o medianas con rangos intercuartílicos. Las comparaciones se realizaron con pruebas t de Student, chi-cuadrado o U de Mann-Whitney según correspondiera. Se aplicaron análisis de regresión univariante y multivariante para identificar factores asociados a infecciones, utilizando SPSS v18.0, con significancia estadística en p <0,05.
De 400 historias clínicas revisadas, 77 se excluyeron por datos incompletos, analizándose 323 pacientes. De estos, 183 (56,7%) presentaron al menos una infección. Los pacientes infectados tuvieron estancias hospitalarias más prolongadas (17,40 ± 11,00 días vs. 10,70 ± 7,20 días; p <0,05), mayores puntuaciones APACHE II al ingreso (14 ± 6 vs. 10 ± 5; p <0,05) y peores resultados funcionales (mRS ≥3: 24,8% vs. 8,6%; p <0,05). Las infecciones más frecuentes fueron neumonía (79,8%), infecciones urinarias (22,9%), bacteriemias (18%) y meningitis/ventriculitis (4,9%). La mortalidad en UCI fue del 16,1%.
Los microorganismos predominantes fueron bacterias gramnegativas, principalmente Acinetobacter baumannii, Klebsiella pneumoniae y Staphylococcus aureus. Se identificaron 230 cepas bacterianas, incluyendo 54 de A. baumannii, 46 de K. pneumoniae y 27 de S. aureus. En neumonías destacaron cepas panresistentes de K. pneumoniae, A. baumannii y Pseudomonas aeruginosa. En infecciones urinarias predominaron A. baumannii panresistente, Candida albicans sensible a fluconazol y Enterococcus panresistente. Las bacteriemias fueron causadas principalmente por S. aureus multirresistente, Staphylococcus epidermidis y A. baumannii. En meningitis/ventriculitis destacaron S. aureus multirresistente y A. baumannii panresistente.
El análisis univariante identificó 13 factores asociados a infecciones. En el modelo multivariante, la diabetes mellitus mostró un odds ratio (OR) de 7,08 (IC95%: 2,31–21,74; p = 0,001), el uso profiláctico de antibióticos OR 1091,08 (IC95%: 165,06–7212,27; p = 0,001), la mayor estancia hospitalaria OR 3,39 (IC95%: 1,06–10,83; p = 0,039) y el menor GCS al ingreso OR 6,45 (IC95%: 1,13–36,71; p = 0,036).
Los pacientes con infecciones presentaron mayor mortalidad intrahospitalaria (10,5% vs. 5,6%; p = 0,220, no significativo), pero impacto significativo en el resultado al alta (43,2% vs. 20,3%; p <0,001). Las infecciones respiratorias mostraron peores resultados que las urinarias (46,0% vs. 36,8%; p = 0,001). La estancia media fue mayor en pacientes con infecciones, tanto en sobrevivientes (18,54 ± 11,11 vs. 11,25 ± 7,33 días; p <0,001) como en fallecidos (12,41 vs. 7,50 días; p = 0,042).
Este estudio evidencia la alta prevalencia de infecciones en pacientes con HIC en UCI (56,7%), asociadas a mayor estancia, mortalidad y peores resultados funcionales. Los factores de riesgo identificados incluyen diabetes mellitus, uso profiláctico de antibióticos, estancias prolongadas y menor GCS al ingreso. Estos hallazgos resaltan la necesidad de implementar medidas preventivas para reducir infecciones nosocomiales en HIC, lo que podría mejorar los resultados clínicos.
Se postula que las infecciones empeoran el pronóstico mediante mecanismos como inflamación, daño neuronal secundario y deterioro cardiorrespiratorio. La interacción cerebro-inmune post-ictus podría inducir inmunodepresión, aumentando el riesgo infeccioso. A su vez, las infecciones exacerbarían cascadas proinflamatorias y activación linfocitaria, perpetuando el daño.
Entre las limitaciones del estudio destacan su diseño retrospectivo, tamaño muestral reducido, unicentricidad y falta de datos de seguimiento a largo plazo. Además, la relación causal entre infección y prolongación de la hospitalización requiere mayor investigación.
En conclusión, este trabajo demuestra la elevada frecuencia de infecciones en pacientes con HIC en UCI y su impacto clínico significativo. Se enfatiza la necesidad de estrategias preventivas para reducir estas complicaciones, mejorando los resultados y disminuyendo costos sanitarios.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001703