Precisión predictiva de las definiciones Sepsis-3 para la mortalidad en pacientes adultos críticamente enfermos con sospecha de infección
Introducción
La sepsis, una condición potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada del huésped a una infección, representa un desafío crítico en la medicina intensiva. Las definiciones de sepsis han evolucionado para mejorar la precisión diagnóstica y los resultados clínicos. Las primeras definiciones consensuadas (Sepsis-1), establecidas en 1991, caracterizaban la sepsis como el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica (SIRS) secundario a infección. Sin embargo, su falta de especificidad y capacidad para estratificar el riesgo de mortalidad generaron críticas.
En 2016, el Tercer Consenso Internacional (Sepsis-3) redefinió la sepsis como una disfunción orgánica potencialmente mortal causada por una respuesta desregulada a la infección, utilizando el puntaje Sequential Organ Failure Assessment (SOFA). El choque séptico se definió como la necesidad de vasopresores para mantener una presión arterial media (PAM) >65 mmHg y lactato sérico >2 mmol/L, tras reanimación hídrica. Aunque validado en grandes bases de datos, su utilidad diagnóstica sigue siendo controvertida, especialmente en pacientes críticos con sospecha de infección.
Este estudio evalúa la precisión predictiva de las definiciones Sepsis-3 versus Sepsis-1 para estratificar la mortalidad en pacientes críticos adultos con sospecha de infección, mediante un estudio multicéntrico prospectivo.
Métodos
Se realizó un estudio de cohorte prospectivo en cinco Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de cuatro hospitales docentes en Jiangsu, China, entre noviembre de 2017 y octubre de 2018. Se incluyeron pacientes adultos con sospecha de infección (clínica, radiológica o microbiológica) y exclusión de estancias <24 horas o datos incompletos.
Las definiciones Sepsis-1 y Sepsis-3 se aplicaron para estratificar a los pacientes. Sepsis-1 requirió ≥2 criterios SIRS más infección; el choque séptico se definió como hipotensión refractaria a fluidos. Sepsis-3 utilizó un cambio agudo en SOFA ≥2 puntos por infección; el choque séptico incluyó necesidad de vasopresores y lactato elevado.
Se recopilaron datos demográficos, puntuaciones APACHE II, SOFA, fuentes de infección, estancia en UCI, soporte orgánico y lactato inicial. El criterio principal fue la mortalidad a 30 días, evaluada mediante seguimiento telefónico.
Análisis estadístico
Se utilizó SPSS v16.0. Variables continuas se compararon con pruebas t y categóricas con Chi-cuadrado o Fisher. La regresión logística y las curvas ROC (AUROC) evaluaron la precisión predictiva, comparadas mediante prueba de DeLong (p<0.05 significativo).
Resultados
De 993 pacientes, 749 cumplieron criterios (edad media: 63,4 años; 74,8% hombres). La fuente de infección más común fue respiratoria (55,8%). Según Sepsis-1, 644 (85,9%) tuvieron sepsis (48,3% choque séptico). Sepsis-3 identificó 483 (64,5%) con sepsis (39,9% choque). La mortalidad global fue 29,1%. Los pacientes que cumplieron ambos criterios presentaron mayor mortalidad (38,2%) versus Sepsis-1 exclusivo (15,3%) o ningún criterio (9,3%). Sepsis-3 estratificó mejor la mortalidad (41,8% vs 31,8% en Sepsis-1).
El modelo Sepsis-3 mostró mayor AUROC (0,746 vs 0,620 en Sepsis-1). El SOFA (AUROC: 0,828) superó a SIRS (0,609) y qSOFA (0,694).
Discusión
Sepsis-3 demostró mayor precisión predictiva que Sepsis-1, identificando pacientes con mayor riesgo de mortalidad. La especificidad del SOFA refleja su capacidad para evaluar disfunción orgánica, clave en el pronóstico. Sin embargo, las limitaciones incluyen seguimiento a corto plazo y una población exclusivamente china.
Conclusión
Las definiciones Sepsis-3 son superiores para estratificar la mortalidad en pacientes críticos con sospecha de infección, respaldando su adopción clínica. Futuros estudios deben validar estos hallazgos en poblaciones diversas y evaluar resultados a largo plazo.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000166