Perfiles de Resistencia Antimicrobiana de los Microorganismos ESKAPE y Escherichia coli Aislados de Sangre en un Hospital Terciario de China
Las infecciones del torrente sanguíneo (ITS) representan una preocupación global debido a su creciente incidencia, mortalidad y costos asociados. Entre los patógenos causantes, el grupo ESKAPE—Enterococcus faecium (E. faecium), Staphylococcus aureus (S. aureus), Klebsiella pneumoniae (K. pneumoniae), Acinetobacter baumannii (A. baumannii), Pseudomonas aeruginosa (P. aeruginosa) y Enterobacter spp.—junto con Escherichia coli (E. coli), representan más de la mitad de los casos. El aumento en la resistencia antimicrobiana de estos patógenos se ha observado globalmente, destacando la prevalencia de E. coli productor de β-lactamasas de espectro extendido y K. pneumoniae productor de carbapenemasas.
Este estudio analizó las tasas de resistencia y los índices de resistencia antimicrobiana (ARI) de los microorganismos ESKAPE y E. coli en muestras de sangre del Hospital Huaihe de la Universidad de Henan (China) entre enero de 2015 y diciembre de 2019. Se utilizaron datos retrospectivos del laboratorio de microbiología, procesados con WHONET 5.6. Solo se incluyeron los primeros cultivos obtenidos dentro de las 48 horas posteriores a la hospitalización para identificar ITS adquiridas en la comunidad. La susceptibilidad antimicrobiana se evaluó según las guías CLSI M100-S20.
El ARI se calculó asignando puntuaciones de 0 (susceptible), 0,5 (intermedio) y 1 (resistente) por antibiótico, dividiendo la suma total entre el número de pacientes y antibióticos evaluados. Un ARI de 0 indicó susceptibilidad completa, mientras que 1 indicó pan-resistencia.
Se analizaron 1.343 aislamientos, incluyendo 982 correspondientes a ESKAPE y E. coli. La distribución fue: 528 E. coli, 164 K. pneumoniae, 92 S. aureus, 73 E. faecium, 40 A. baumannii, 39 P. aeruginosa, 39 E. cloacae y 7 E. aerogenes.
Escherichia coli
E. coli mostró tendencias estables de resistencia, excepto para cefepima, cuya tasa disminuyó significativamente (p <0,05). Los carbapenémicos mantuvieron alta eficacia.
Klebsiella pneumoniae
Las tasas de resistencia a β-lactámicos, aminoglucósidos y quinolonas variaron entre 20% y 70%, con incrementos entre 2015-2017 y descensos posteriores (2018-2019). Diferencias significativas se observaron para ampicilina/sulbactam, piperacilina y ciprofloxacino, asociadas a políticas más estrictas de uso de antibióticos.
Enterobacter cloacae
Patrón similar a K. pneumoniae, con resistencia máxima en 2017 y reducción posterior, vinculada a mejoras en la gestión antimicrobiana.
Acinetobacter baumannii
Mostró alta susceptibilidad general, con leve disminución en 2018 para algunos antibióticos.
Pseudomonas aeruginosa
Resistencia decreciente desde 2016, con susceptibilidad casi completa en 2018 para piperacilina, cefepima y ceftazidima.
Staphylococcus aureus
Sin cambios significativos, excepto en clindamicina. No se detectaron cepas resistentes a vancomicina o linezolid.
Enterococcus faecium
Alta resistencia a ampicilina y eritromicina, pero susceptibilidad mantenida a vancomicina y linezolid. No se identificaron cepas VRE.
Índice de Resistencia Antimicrobiana (ARI)
El ARI reflejó las tendencias de resistencia, validando su utilidad para evaluar intervenciones de control.
En conclusión, este estudio subraya la importancia del monitoreo continuo de la resistencia y la implementación de programas de optimización de antimicrobianos. El ARI demostró ser una herramienta efectiva para guiar estrategias de prevención.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000987