Niveles Séricos del FGF19 se Asocian con Dislipidemia en DT2

Niveles Séricos del Factor de Crecimiento Fibroblástico 19 (FGF19) se Asocian con Dislipidemia Aterogénica en Pacientes con Diabetes Tipo 2

La diabetes tipo 2 (DT2) es un trastorno metabólico complejo caracterizado por hiperglucemia crónica resultante de múltiples factores etiológicos. Esta condición se asocia con complicaciones microvasculares y macrovasculares significativas, incluidos trastornos del metabolismo lipídico que pueden conducir a aterosclerosis. Las complicaciones cardiovasculares, particularmente la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, son la principal causa de mortalidad en pacientes con DT2, representando aproximadamente dos tercios de las muertes. La prevalencia de complicaciones macrovasculares en DT2 es de alrededor del 32%, lo que subraya la necesidad crítica de estrategias de detección temprana e intervención.

Actualmente, no existen indicadores clínicos que puedan predecir con precisión las complicaciones cardiovasculares de la DT2. La identificación de biomarcadores para dislipidemia aterogénica en pacientes con DT2 podría facilitar el diagnóstico temprano de la enfermedad macrovascular diabética, permitiendo intervenciones oportunas para mejorar los resultados clínicos, reducir la mortalidad y aliviar la carga económica asociada con estas complicaciones.

El factor de crecimiento fibroblástico 19 (FGF19) es una hormona secretada por el íleon distal que desempeña un papel crucial en la regulación del metabolismo lipídico y glucídico. Si bien algunos estudios han explorado la relación entre los niveles circulantes de FGF19 y la enfermedad arterial coronaria (EAC), así como eventos cardiovasculares adversos mayores en EAC estable, el papel específico del FGF19 en la progresión de la DT2 hacia la dislipidemia aterogénica sigue sin aclararse. Investigaciones previas demostraron que el FGF19 puede predecir la progresión de aterosclerosis subclínica en hombres con DT2, sugiriendo su potencial como biomarcador de complicaciones cardiovasculares.

Este estudio tuvo como objetivo investigar la relación entre los niveles séricos de FGF19 y el riesgo de dislipidemia aterogénica en pacientes con DT2, explorando si el FGF19 podría servir como biomarcador para el diagnóstico temprano de esta condición en dicha población. El estudio se realizó de acuerdo con la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial y fue aprobado por el Comité de Ética del Hospital Second Xiangya de la Universidad Central del Sur. Se obtuvo consentimiento informado de todos los participantes.

Se incluyeron 81 pacientes con DT2 y 45 controles sanos emparejados por edad y sexo en el Hospital Second Xiangya entre marzo de 2007 y junio de 2008. La DT2 se diagnosticó según los criterios de la Organización Mundial de la Salud de 1999. La dislipidemia aterogénica se definió como la presencia de uno o más de los siguientes criterios: triglicéridos (TG) ≥1.70 mmol/L, colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) <1.03 mmol/L (hombres) o <1.29 mmol/L (mujeres), colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) ≥3.36 mmol/L, o uso de fármacos hipolipemiantes según el Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol (Panel III de Tratamiento de Adultos).

Los participantes fueron sometidos a un examen físico completo, incluyendo mediciones de altura, peso, circunferencia de cintura y cadera. El índice de masa corporal (IMC) se calculó como peso dividido por altura al cuadrado (kg/m²). Se recolectaron muestras de sangre en ayunas para medir glucosa en ayunas (FBG), glucosa posprandial (PBG), colesterol y TG mediante el método de hexoquinasa. La concentración de insulina en ayunas (FINS) se determinó mediante un ensayo inmunométrico quimioluminiscente, y la resistencia a la insulina se estimó mediante el índice HOMA-IR. Los niveles séricos de FGF19 se midieron usando kits de ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas (ELISA), con un rango de detección de 31.2 a 2000 pg/mL.

Los resultados mostraron que los pacientes con DT2 presentaban mayores valores de IMC, relación cintura-cadera (WHR), presión arterial sistólica (SBP), presión arterial diastólica (DBP), FBG, PBG, hemoglobina glucosilada (HbA1c), FINS, HOMA-IR, colesterol total (TC), TG, HDL-C y LDL-C en comparación con los controles sanos. Sin embargo, no hubo diferencias significativas en los niveles séricos de FGF19 entre pacientes con DT2 y controles. Destacó que los niveles de FGF19 fueron significativamente más elevados en pacientes con DT2 y dislipidemia aterogénica que en aquellos sin esta condición y en controles sanos.

En todos los sujetos, los niveles de FGF19 se correlacionaron positivamente con FBG, LDL-C, TG, FINS y HOMA-IR. En controles sanos, se observaron correlaciones significativas entre FGF19 y FINS, así como HOMA-IR. En pacientes con DT2, los niveles de FGF19 mantuvieron una correlación positiva con TG y LDL-C, incluso tras ajustar por edad, sexo e IMC. Un análisis de regresión lineal múltiple identificó a TG y LDL-C como predictores independientes de los niveles de FGF19 en DT2.

Un modelo de regresión logística múltiple reveló que el FGF19 se asoció significativamente con el desarrollo de dislipidemia aterogénica en DT2, independientemente de factores como la DBP. Esto sugiere que el aumento de FGF19 podría representar una respuesta compensatoria a la dislipidemia aterogénica en estos pacientes.

Los hallazgos indican que los niveles séricos de FGF19 están elevados en pacientes con DT2 recién diagnosticados y dislipidemia aterogénica, posicionándolo como un biomarcador potencial para el diagnóstico temprano de esta condición. Además, el FGF19 podría representar un objetivo terapéutico novedoso para la prevención y tratamiento de complicaciones macrovasculares en DT2.

No obstante, estas conclusiones requieren confirmación en estudios prospectivos más amplios. Futuras investigaciones deberán elucidar los mecanismos por los cuales el FGF19 contribuye a las complicaciones cardiovasculares en diabetes, lo que guiará estrategias de diagnóstico y tratamiento temprano. La identificación del FGF19 como biomarcador en DT2 marca un avance significativo en el manejo de esta enfermedad multifactorial.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001574

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