Mayor riesgo de enfermedad cardio-cerebrovascular después del trasplante de células hematopoyéticas en pacientes con antecedentes previos
El trasplante de células hematopoyéticas (TCH) es un tratamiento establecido para neoplasias hematológicas. En las últimas décadas, su seguridad ha mejorado significativamente gracias a avances en cuidados de soporte y evaluación de comorbilidades. Sin embargo, el impacto de la enfermedad cardio-cerebrovascular preexistente (pre-ECCV) en los resultados del TCH sigue siendo poco comprendido. Aunque estos pacientes suelen considerarse candidatos subóptimos, estudios recientes sugieren beneficios clínicos. Este artículo presenta un análisis retrospectivo que evalúa el impacto de la pre-ECCV en la incidencia de ECCV postrasplante (post-ECCV), la mortalidad no relacionada con recaída (MNR) y la supervivencia global (SG).
Antecedentes y objetivos del estudio
Las comorbilidades cardio-cerebrovasculares son factores de riesgo reconocidos para MNR tras TCH, incluidos en el índice de comorbilidad específico para TCH (HCT-CI). No obstante, la heterogeneidad en el estado fisiológico de pacientes con pre-ECCV dificulta la predicción de resultados. Este estudio buscó caracterizar la asociación entre pre-ECCV, incidencia de post-ECCV y su impacto en MNR y SG.
Métodos
Se realizó un análisis retrospectivo en el Quinto Centro Médico del Hospital General del Ejército Popular de Liberación de China (Beijing), incluyendo pacientes sometidos a TCH alogénico o autólogo entre noviembre de 2013 y enero de 2020. Se compararon 23 receptores con pre-ECCV contra 107 controles emparejados por edad y estadio de enfermedad. Los criterios principales fueron incidencia de post-ECCV y MNR; los secundarios incluyeron engraftment, SG y tasas de recaída.
Características de los pacientes
La mediana de edad fue 51 años (rango: 30-65) en el grupo pre-ECCV vs. 45 años (27-63) en controles. Ambos grupos mostraron distribución similar en diagnóstico primario, riesgo de enfermedad, régimen de acondicionamiento y parámetros de injerto. Sin embargo, el grupo pre-ECCV presentó mayor prevalencia de factores de riesgo cardiovascular (78.3% vs. 30.8%, P < 0.001) y electrocardiogramas anormales pre-TCH (47.8% vs. 22.4%, P = 0.019).
Definiciones
La pre-ECCV incluyó antecedentes de cardiopatía sintomática (arritmias, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria) o enfermedad cerebrovascular (accidente isquémico transitorio, ictus). La post-ECCV se definió según criterios CTCAE v5.0, abarcando complicaciones cardíacas grado ≥2, hemorragia intracraneal e isquemia cerebrovascular.
Análisis estadístico
Se utilizaron modelos de riesgos competitivos para estimar incidencias acumuladas, método de Kaplan-Meier para SG, y modelos de Cox multivariantes para calcular hazard ratios (HR).
Resultados
Resultados del trasplante
No hubo diferencias significativas en días medianos de engraftment neutrofílico (14 vs. 12 días, P = 0.269), plaquetario (14 vs. 14 días, P = 0.395), estancia hospitalaria (45 vs. 47 días, P = 0.569), SG (67.00% vs. 67.90%, P = 0.983), recaídas (29.78% vs. 28.26%, P = 0.561) o MNR (14.68% vs. 17.08%, P = 0.670).
Incidencia de post-ECCV
Se registraron 30 eventos en 18 pacientes: 21 cardíacos (principalmente arritmias [36.67%] e insuficiencia cardíaca [26.67%]), 7 cerebrovasculares y 2 vasculares severos. La incidencia acumulada a 2 años de post-ECCV fue significativamente mayor en pre-ECCV (42.26% vs. 9.67%, P < 0.001). En análisis multivariante, la pre-ECCV fue el único factor de riesgo independiente (HR: 12.50; IC95%: 3.88-40.30; P < 0.001).
Impacto de post-ECCV
El desarrollo de post-ECCV se asoció con mayor MNR (HR: 10.29; IC95%: 3.84-27.62; P < 0.001) y peor SG (HR: 10.29; IC95%: 3.84-27.62; P < 0.001). Este efecto fue significativo en TCH alogénicos pero no en autólogos.
Discusión
La pre-ECCV no incrementó directamente la mortalidad, pero aumentó el riesgo de toxicidad relacionada con el trasplante, manifestada como post-ECCV. Estos eventos emergen como predictores críticos de MNR y SG, destacando la necesidad de estratificación de riesgo y monitorización cardiovascular temprana en receptores con antecedentes preexistentes.
Limitaciones incluyen el diseño retrospectivo, tamaño muestral reducido y exclusión de pacientes con mieloma múltiple. Futuros estudios prospectivos deberán validar estos hallazgos y optimizar estrategias preventivas.
Conclusión
Los pacientes con pre-ECCV toleran adecuadamente el TCH, pero presentan mayor riesgo de complicaciones cardio-cerebrovasculares precoces. La post-ECCV, potenciada por la interacción entre comorbilidad basal y toxicidad del procedimiento, constituye un determinante crítico de resultados. La identificación temprana y manejo activo de estos eventos son esenciales para mejorar el pronóstico en esta población.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001569