Manejo Preventivo y Protector para Pacientes con Enfermedad por Coronavirus 2019 Sometidos a Cirugía Cardíaca Emergente
La pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha ejercido una presión inmensa sobre los servicios de salud globales, especialmente en el manejo de pacientes que requieren cirugía cardíaca urgente. Para pacientes confirmados o altamente sospechosos de infección por COVID-19, se prefiere el tratamiento no quirúrgico en condiciones cardiovasculares estables para minimizar la exposición. Sin embargo, la cirugía cardíaca emergente es necesaria cuando la condición primaria amenaza la vida y no existen alternativas. En China, se han adoptado flujos de trabajo optimizados de control de infecciones, medidas estándar de prevención y estrategias jerárquicas de protección para reducir el riesgo de transmisión viral y contaminación cruzada. Este artículo describe un protocolo detallado de manejo perioperatorio para pacientes con COVID-19 sometidos a cirugía cardíaca urgente, enfatizando medidas preoperatorias, intraoperatorias y posoperatorias.
Manejo Preoperatorio
Identificación de Infección por COVID-19 Durante la Evaluación Cardiovascular
En pacientes locales, se evalúa el historial epidemiológico, temperatura y síntomas respiratorios. Las pruebas rutinarias incluyen hemograma completo y tomografía computarizada (TC) de tórax. En casos sospechosos, se realiza una prueba de ácido nucleico para COVID-19.
Los pacientes confirmados o con alta sospecha son referidos solo cuando los hospitales locales carecen de capacidad de tratamiento y la condición cardiovascular es crítica. Antes de la transferencia, se realizan consultas remotas para planificar el tratamiento. El transporte se realiza en vehículos de presión negativa con personal protegido. Al llegar, los pacientes ingresan a la zona de amortiguación del departamento de emergencias.
Gestión Jerárquica de la Cirugía Cardíaca
Un equipo multidisciplinario (cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos, cardiólogos y especialistas en enfermedades infecciosas) evalúa al paciente, considerando el estado de infección por COVID-19, la urgencia cardiovascular y alternativas no quirúrgicas. La cirugía urgente se reserva para condiciones absolutas sin opciones terapéuticas, como disección aórtica aguda de Stanford tipo A, síndrome coronario agudo refractario, endocarditis infecciosa inestable, tumores cardíacos con embolias recurrentes o trauma cardíaco.
Preparación Preoperatoria
El paciente es ingresado en una habitación de aislamiento individual. Se restringe el acceso y se prohíben visitas. Los pacientes críticos permanecen en cama con mascarilla.
Los estudios diagnósticos se realizan preferiblemente al lado de la cama, siguiendo protocolos de prevención de Clase III. El personal cumple con las Especificaciones Técnicas para el Aislamiento Hospitalario y los Procedimientos para Colocación y Retiro de Equipo de Protección. La higiene de manos sigue el Estándar de Higiene de Manos para Personal Sanitario (WS/T313-2009). Las habitaciones se limpian según Regulaciones de Gestión de Purificación de Aire en Hospitales.
El equipo quirúrgico coordina con anestesia, quirófano y especialidades relevantes para definir el plan quirúrgico y garantizar suministros médicos.
Manejo en Quirófanos de Cirugía Cardíaca
Preparación
- El quirófano debe tener presión negativa, purificación de aire y sistemas de desinfección. Se apaga el aire acondicionado.
- Se coloca un cartel de «COVID-19» fuera del quirófano.
Suministros Médicos
- Se preparan instrumentos desechables, medicamentos y equipos.
- El quirófano cuenta con intercomunicadores y videovigilancia.
- Se eliminan objetos innecesarios y se cubren superficies fijas.
- Se priorizan desinfectantes de secado rápido (cloro, etanol, peróxido de hidrógeno). La clorhexidina no se recomienda.
Transporte del Paciente
- El personal utiliza protección de Clase III.
- Se emplean rutas y elevadores exclusivos, evitando horas concurridas.
Manejo Intraoperatorio
- Se utilizan instrumentos desechables siempre que sea posible.
- Se minimiza el número de personal. Todos los participantes usan protección de Clase III. Los cirujanos y enfermeras usan batas estériles y dos pares de guantes. Se evita la participación de personal con heridas cutáneas.
- Se siguen principios asépticos y se evitan lesiones con objetos punzantes.
- Tras la cirugía, se completa el Formulario de Reporte de Enfermedades Infecciosas.
Manejo Posoperatorio en Quirófano
- Se notifica a la UCI y se transfiere al paciente por rutas dedicadas.
- Los instrumentos reutilizables se empaquetan doblemente con etiqueta «COVID-19».
- Se desinfecta el aire y las superficies. Los textiles se desechan como residuos infecciosos.
- Los tejidos patológicos se transportan en bolsas dobles selladas.
- El personal retira el equipo de protección en zonas designadas.
Gestión de Exposición Ocupacional
- Se aplica aislamiento, observación médica de 14 días y prueba de ácido nucleico.
- En caso de deslizamiento de mascarilla o daño en el equipo, se evalúa la exposición y se implementan medidas higiénicas.
Manejo Posoperatorio
Los pacientes son trasladados a una unidad de aislamiento en UCI con presión negativa. El personal utiliza protección de Clase III durante ventilación no invasiva, intubación o reanimación. La desinfección de equipos y residuos sigue protocolos quirúrgicos.
Si el paciente está estable sin neumonía, fiebre o anomalías en TC de tórax, se considera su transferencia a sala de recuperación. Antes del alta, debe cumplir criterios de recuperación posoperatoria y clínica por COVID-19.
Este protocolo busca guiar a los equipos quirúrgicos en el manejo seguro de pacientes con COVID-19, minimizando riesgos de infección. No sustituye lineamientos institucionales, sino que ofrece un marco para mejores prácticas durante la pandemia.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001012