MANEJO DE LA LESIÓN DE LISFRANC CON FRACTURA POR COMPRESIÓN ANTEROLATERAL DEL CALCÁNEO

MANEJO DE LA LESIÓN DE LISFRANC CON FRACTURA POR COMPRESIÓN ANTEROLATERAL DEL CALCÁNEO

Las lesiones de Lisfranc son complejas y suelen resultar de traumatismos de alta energía, generando fracturas o luxaciones en el complejo mediopié. Un patrón específico involucra la columna lateral de la articulación de Lisfranc, particularmente el cuboides, debido a fuerzas de abducción. No obstante, las lesiones que afectan al calcáneo anterolateral son menos frecuentes y a menudo pasan desapercibidas. Esta omisión puede retrasar el manejo quirúrgico, ocasionar deformidades crónicas y discapacidad funcional. Este artículo analiza el diagnóstico, las estrategias terapéuticas y los resultados clínicos en el manejo de lesiones de Lisfranc con fracturas por compresión del calcáneo anterolateral.

Mecanismo y Desafíos Diagnósticos
El mecanismo de las lesiones de Lisfranc es multifactorial, generando diversos patrones de fractura o luxación. Las fuerzas de abducción pueden provocar fracturas o luxaciones en la columna lateral de la articulación de Lisfranc, especialmente en el cuboides. Sin embargo, la afectación del calcáneo anterolateral es menos común. El fragmento de la faceta calcaneocuboidea (CC) suele ser difícil de detectar en radiografías simples, lo que lleva a subdiagnosticar estas fracturas y lesiones asociadas de la articulación de Chopart. Esto retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Estrategias Quirúrgicas y Resultados
En este estudio, 13 pacientes con lesiones de Lisfranc y fracturas por compresión del calcáneo anterolateral fueron tratados con reducción abierta y fijación interna (RAFI) tras la estabilización de tejidos blandos. El seguimiento promedio fue de 27,69 ± 14,41 meses. Dos pacientes presentaron complicaciones tempranas en tejidos blandos, manejadas de forma conservadora. La consolidación ósea se confirmó radiográficamente en todos los casos a los tres meses postoperatorios.

La escala visual analógica (EVA) mejoró significativamente de 5,9 ± 1,3 preoperatorio a 1,8 ± 1,4 al final del seguimiento (t = 17,05; p < 0,05). La puntuación final de la Sociedad Americana de Ortopedia de Pie y Tobillo (AOFAS) para mediopié fue 82,1 ± 10,9. Todos los pacientes retomaron sus actividades laborales en promedio a los 7,5 ± 2,2 meses postoperatorios. La correlación entre los síntomas, las puntuaciones AOFAS y el retorno laboral fue significativa (r = 0,744 y 0,871; p < 0,05).

Complicaciones y Consideraciones Técnicas
Se retiraron los implantes en 12 casos a los 11 meses en promedio. Tres casos mostraron rotura de implantes durante la extracción, sin síntomas asociados. Dos pacientes (15,4%) desarrollaron artritis postraumática en la articulación de Lisfranc, manejada con analgésicos y ortesis. Tres (23,1%) reportaron rigidez en el mediopié. No hubo casos de pseudoartrosis, malunión o deformidad.

Discusión
El patrón más común de fractura por compresión de la columna lateral es la «fractura en cascanueces» del cuboides, que acorta la columna lateral y altera la alineación del antepié. Las lesiones simultáneas de las articulaciones de Chopart y Lisfranc son raras (5,8% según Ponkilainen et al.). La fuerza de abducción parece ser clave en este mecanismo, aunque su patogenia exacta sigue sin esclarecerse.

El diagnóstico requiere sospecha clínica ante dolor lateral del pie y evaluación con tomografía computarizada tridimensional (TC 3D), ya que las radiografías simples subestiman estas lesiones (38,5% de casos omitidos inicialmente en este estudio). La RAFI con miniplacas de fragmento ofrece estabilidad al fragmento conminuto de la faceta CC, evitando el desplazamiento secundario. Este enfoque demostró resultados funcionales satisfactorios y menor tasa de complicaciones versus fijadores externos o tornillos aislados.

Limitaciones y Conclusiones
Las limitaciones incluyen el tamaño muestral reducido y la falta de análisis comparativo. La clasificación actual de lesiones tarsometatarsales requiere adaptarse para incluir afectación de la articulación de Chopart. En conclusión, las lesiones de Lisfranc con fractura por compresión del calcáneo anterolateral son infrecuentes y requieren evaluación exhaustiva del mediopié. La RAFI con miniplacas permite restauración anatómica y resultados clínicos aceptables, minimizando complicaciones a largo plazo.

DOI: 10.1097/CM9.0000000000001924

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