La Topoisomerasa II alfa promueve cáncer de vesícula biliar

La Topoisomerasa II alfa promueve la proliferación y metástasis del cáncer de vesícula biliar mediante la activación de la vía de señalización fosfatidilinositol 3-quinasa/proteína quinasa B/diana de rapamicina en células de mamífero

El cáncer de vesícula biliar (CVB) es una neoplasia altamente agresiva con un pronóstico desfavorable, frecuentemente diagnosticado en etapas avanzadas donde la resección quirúrgica no es viable. La falta de dianas terapéuticas efectivas y la resistencia a quimioterapia y radioterapia convencional resaltan la necesidad urgente de explorar los mecanismos moleculares subyacentes a la progresión del CVB. En este contexto, se investigó el papel de la topoisomerasa II alfa (TOP2A) en el CVB, revelando su participación crítica en la proliferación tumoral, metástasis y activación de vías de señalización clave.

TOP2A es una enzima nuclear esencial en la replicación y transcripción del ADN al modificar su topología. Su implicación en la tumorigénesis de diversos cánceres, como colon y páncreas, está documentada, pero su rol biológico en el CVB no había sido explorado. Este estudio demuestra que TOP2A está significativamente sobreexpresada en tejidos de CVB, asociándose con mal pronóstico, estadios tumorales avanzados y metástasis linfática. Mecanísticamente, TOP2A promueve la progresión del CVB mediante la activación de la vía fosfatidilinositol 3-quinasa/proteína quinasa B/diana de rapamicina en células de mamífero (PI3K/Akt/mTOR), posicionándola como una diana terapéutica potencial.

El análisis bioinformático mediante la base de datos GEPIA (Gene Expression Profiling Interactive Analysis) mostró un aumento notable de TOP2A en tejidos de CVB versus tejidos normales adyacentes. Esta sobreexpresión se confirmó mediante qRT-PCR e inmunohistoquímica (IHC) en 45 muestras pareadas de CVB y tejido no tumoral, con niveles significativamente mayores en CVB (12,62 vs. 0,34 en tejidos normales). Además, la alta expresión de TOP2A se correlacionó con estadios TNM avanzados, metástasis linfática y menor supervivencia global.

En experimentos in vitro con líneas celulares de CVB (NOZ, SGC-996, GBC-SD y OCUG), se observó una elevación de TOP2A comparada con la línea epitelial renal humana 293T. La silenciación de TOP2A mediante ARN de interferencia (siRNA) inhibió la proliferación celular (ensayos CCK-8), mientras que su sobreexpresión la potenció, indicando un rol activador tumoral de TOP2A.

En ensayos de migración e invasión transwell, la silenciación de TOP2A redujo las capacidades migratorias e invasivas de NOZ y SGC-996, mientras que su sobreexpresión en GBC-SD las incrementó. Además, la regulación negativa de TOP2A aumentó los marcadores epiteliales ZO-1 y E-cadherina, y disminuyó N-cadherina, vimentina y snail, sugiriendo su participación en la transición epitelial-mesenquimal (EMT).

La vía PI3K/Akt/mTOR, clave en crecimiento y supervivencia celular, se evaluó mediante western blot. La silenciación de TOP2A redujo los niveles de fosforilación de PI3K, Akt y mTOR sin alterar sus niveles totales. Experimentos de rescate con el inhibidor de PI3K LY294002 confirmaron que TOP2A promueve el CVB mediante esta vía, revirtiendo la proliferación inducida por su sobreexpresión en células NOZ.

En modelos de xenoinjerto en ratones nude, la silenciación estable de TOP2A en células NOZ redujo significativamente el volumen y peso tumoral versus controles. El análisis IHC de los tumores mostró disminución de TOP2A, Ki-67, PCNA, N-cadherina, vimentina, fosfo-Akt y fosfo-mTOR, validando in vivo los hallazgos in vitro.

En resumen, este estudio evidencia que TOP2A es un regulador crítico de la progresión del CVB. Su sobreexpresión se asocia con estadios avanzados, metástasis y mal pronóstico, promoviendo proliferación, migración, invasión y EMT mediante la activación de PI3K/Akt/mTOR. Estos hallazgos posicionan a TOP2A como biomarcador pronóstico y diana terapéutica novedosa para el CVB, requiriéndose estudios futuros para desarrollar inhibidores y evaluar su eficacia clínica.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001075

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