La Técnica de Cableado «Commissural Drop» Facilita el Cruce del Catéter

La Técnica de Cableado «Commissural Drop» Facilita el Cruce del Catéter en Válvulas Aórticas Severamente Estenóticas

La técnica de cableado «commissural drop» representa un avance significativo en el campo del reemplazo valvular aórtico transcatéter (TAVR), particularmente en casos que involucran válvulas aórticas severamente estenóticas. Este enfoque innovador aborda un desafío común durante los procedimientos de TAVR: la dificultad para cruzar una válvula aórtica altamente estenótica y calcificada con un catéter. La eficacia de esta técnica se demostró en un caso clínico de un paciente masculino de 82 años con estenosis aórtica calcificada severa sintomática.

El paciente presentaba estenosis aórtica crítica, evidenciada por una velocidad máxima de 5,19 m/s, un gradiente medio de 78,0 mmHg y un área valvular aórtica de 0,48 cm². Estos parámetros indicaban un estrechamiento crítico de la válvula aórtica, lo que requería intervención. El tratamiento elegido fue un TAVR transfemoral, un procedimiento mínimamente invasivo que implica reemplazar la válvula aórtica mediante un catéter insertado a través de la arteria femoral.

Durante el procedimiento, el equipo médico enfrentó un obstáculo significativo. Se utilizó una guía glide de punta recta de 0,035 pulgadas, soportada por un catéter coronario Judkins Derecho 4 (JR4) de 6 Fr, para intentar cruzar la válvula aórtica severamente estenótica. Sin embargo, el catéter JR4 no logró atravesar la válvula. Esta dificultad surgió porque la guía cruzó inicialmente la válvula aórtica en la comisura coronaria izquierda/derecha, creando un ángulo desfavorable y limitando la capacidad de empuje del catéter.

En lugar de optar por un catéter de forma diferente, como un Amplatz izquierdo 1, el equipo empleó la técnica «commissural drop». Esto implicó avanzar la guía glide más allá de la válvula aórtica, aprovechando la porción más rígida de la guía. Como resultado, tanto la guía como el catéter JR4 descendieron hacia la comisura no coronaria/izquierda. Este reposicionamiento permitió que el catéter JR4 cruzara la válvula con facilidad, superando el impedimento inicial.

El éxito de la técnica se documenta visualmente en la Figura 1A–E. La figura ilustra los pasos: la trayectoria inicial desfavorable del catéter JR4 (Figura 1A), el avance de la guía glide para aumentar el soporte (Figura 1B), la curvatura de la guía hacia el ápex ventricular izquierdo (Figura 1C), y el descenso final del catéter y la guía hacia la comisura no coronaria/izquierda, facilitando el cruce valvular (Figura 1D). Además, un diagrama de tomografía computarizada preprocedimental (Figura 1E) muestra la ubicación inicial de la guía y su posición final tras el «commissural drop».

Tras cruzar exitosamente la válvula, se implantó una prótesis autoexpandible Evolut R de 34 mm. El paciente fue dado de alta sin complicaciones, lo que confirmó el éxito del procedimiento.

La técnica «commissural drop» es una herramienta valiosa en el arsenal de estrategias para TAVR, especialmente en válvulas aórticas calcificadas y altamente estenóticas. Si bien los problemas técnicos durante el cruce de guías en válvulas estenóticas son reconocidos, los informes que destacan técnicas específicas para facilitar este paso son escasos. Este método aborda una necesidad crítica, ofreciendo una solución práctica a un desafío frecuente.

La efectividad de la técnica radica en su simplicidad y el uso de equipos estándar. Al avanzar la guía más allá de la válvula, se aprovecha su rigidez para reposicionar el catéter en una comisura más favorable, evitando el intercambio de catéteres y optimizando el tiempo del procedimiento.

En conclusión, la técnica «commissural drop» representa un avance relevante en el manejo de válvulas aórticas severamente estenóticas durante TAVR. Su aplicación exitosa en casos complejos subraya su potencial como método confiable para facilitar el cruce del catéter. A medida que el TAVR evoluciona, técnicas como esta serán cruciales para mejorar los resultados clínicos y la seguridad de los pacientes.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001142

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