La Fibrilación Auricular Recién Detectada se Asocia con Accidente Cerebrovascular Isquémico con Afectación Cortical
La fibrilación auricular (FA) es un factor de riesgo bien establecido para el accidente cerebrovascular (ACV) cardioembólico, que frecuentemente se manifiesta como lesiones corticales o cortico-subcorticales (con afectación cortical) en estudios de imagen. Sin embargo, la relación entre la FA recién detectada, particularmente su duración, y la aparición de un ACV isquémico con afectación cortical sigue sin estar clara. Este estudio tuvo como objetivo explorar las asociaciones entre el ACV con afectación cortical, los factores de riesgo vascular y los subtipos de FA, centrándose en el momento de detección y la duración de la FA.
Métodos
El estudio se realizó como parte del ensayo China Atrial Fibrillation Screening in Acute Ischemic Stroke Patients (CRIST), un estudio prospectivo, multicéntrico y transversal. Entre octubre de 2013 y junio de 2015, se incluyeron 1511 pacientes con ACV isquémico agudo o accidente isquémico transitorio (AIT) dentro de los 7 días posteriores al inicio, provenientes de 20 hospitales chinos. De estos, 243 pacientes con FA y secuencias de resonancia magnética (RM) adecuadas se incluyeron en el análisis final. La FA se diagnosticó mediante monitorización Holter de 6 días y se clasificó según su duración en episodios mayores o menores de 24 horas. Dos especialistas en ACV, cegados a la información clínica, revisaron las imágenes de RM, y un tercer especialista resolvió las discrepancias.
Resultados
La población del estudio incluyó 243 pacientes con FA: 190 con FA conocida y 53 con FA recién detectada. Entre los casos de FA recién detectada, 28 tuvieron episodios mayores de 24 horas y 25 episodios de 24 horas o menos. Los pacientes con FA recién detectada presentaron menor prevalencia de antecedentes de ACV o AIT (16,98% vs. 36,31%, P = 0,008) y menores niveles de glucosa en ayunas (5,91 ± 1,83 mmol/L vs. 6,75 ± 3,83 mmol/L, P = 0,030) en comparación con aquellos con FA conocida.
De los 243 pacientes, 102 (41,98%) presentaron lesiones con afectación cortical. Estas lesiones se asociaron significativamente con FA recién detectada de más de 24 horas (razón de posibilidades [OR]: 4,517; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,490–13,696; P = 0,008), proteinuria (OR: 3,431; IC 95%: 1,530–7,692; P = 0,021) y niveles de hemoglobina glucosilada (OR: 0,632; IC 95%: 0,464–0,861; P = 0,004). Además, los pacientes con lesiones corticales tuvieron menos antecedentes de diabetes (13,73% vs. 27,66%, P = 0,009) y ACV isquémico o AIT (23,53% vs. 38,30%, P = 0,015) que aquellos sin afectación cortical.
Discusión
Los hallazgos sugieren que la FA recién detectada, especialmente cuando persiste por más de 24 horas, se asocia significativamente con ACV isquémico cortical. Esta asociación subraya la importancia de la monitorización cardíaca prolongada en pacientes con ACV para detectar FA e implementar estrategias de prevención secundaria. Además, se destaca el papel de la proteinuria y el control glucémico como factores relevantes en la patogénesis de estas lesiones.
La proteinuria, marcador de disfunción renal, mostró una asociación independiente con las lesiones corticales, coincidiendo con estudios previos que vinculan este factor con mayor riesgo de ACV. Por otro lado, niveles más bajos de hemoglobina glucosilada se relacionaron con menor riesgo, sugiriendo que un mejor control glucémico podría reducir la incidencia de ACV cortical en pacientes diabéticos.
Limitaciones
Entre las limitaciones se incluyen la imposibilidad de clasificar definitivamente la etiología del ACV debido a la falta de datos imagenológicos sobre enfermedades de grandes arterias, y el tamaño muestral reducido, que limitó el análisis de subgrupos según la duración de la FA.
Conclusión
La FA recién detectada, particularmente los episodios prolongados (>24 horas), se asocia con ACV isquémico cortical. Estos resultados refuerzan la necesidad de monitorización cardíaca extendida en pacientes con ACV y el manejo integral de factores de riesgo como la proteinuria y la hiperglucemia.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000390