La extirpación preliminar de tejido adiposo no previene los trastornos metabólicos inducidos por dieta en ratones
La obesidad es un factor de riesgo significativo para trastornos metabólicos como hiperlipidemia, resistencia a la insulina, hígado graso y aterosclerosis. A pesar de su prevalencia, las medidas preventivas efectivas siguen siendo limitadas. Este estudio exploró si la extirpación quirúrgica de tejido adiposo antes del inicio de la obesidad podría prevenir trastornos metabólicos inducidos por dieta en ratones knockout (KO) para el receptor de lipoproteínas de baja densidad (LDL-R), un modelo utilizado en investigación cardiovascular y lipídica.
Se utilizaron ratones machos LDL-R KO de 5 a 6 meses, divididos aleatoriamente en cuatro grupos: operación simulada (sham), extirpación de grasa epididimaria (Epi-FR), extirpación de grasa subcutánea (suQ-FR) y extirpación combinada (Epi + suQ-FR). Tras una semana de recuperación, todos recibieron una dieta alta en grasas (HFD: 20% grasa, 0.5% colesterol) durante 10 semanas. Se monitoreó el peso corporal cada dos semanas, y al final se evaluaron parámetros metabólicos: lípidos plasmáticos, glucosa, sensibilidad a la insulina, lípidos hepáticos y carga aterosclerótica.
Los resultados mostraron que la extirpación adiposa no alteró significativamente la ganancia de peso comparada con el grupo sham. En el grupo Epi-FR, la grasa subcutánea residual aumentó a 28,59 mg/g (vs. 18,56 mg/g en sham). El análisis de expresión génica reveló sobreexpresión de genes relacionados con adipogénesis (Pparg, Cebpa), lipogénesis (Dgat2) y transporte lipídico (Fabp4, Cd36) en la grasa subcutánea residual del grupo Epi-FR. No se observaron cambios significativos en los otros grupos.
Los niveles plasmáticos de colesterol total (TC), triglicéridos (TGs) y colesterol HDL (HDL-C) no mostraron mejoría significativa tras la extirpación. Las pruebas de tolerancia a la glucosa (GTT) tampoco evidenciaron mejoras en la sensibilidad a la insulina. El contenido lipídico hepático, evaluado mediante tinción Oil Red O y medición directa de TGs y TC, no se atenuó en los grupos intervenidos.
La carga aterosclerótica, analizada mediante tinción Oil Red O en aorta y raíz aórtica, no disminuyó tras la extirpación. Estos hallazgos sugieren que la remoción preliminar de tejido adiposo no protege contra trastornos metabólicos inducidos por HFD en ratones LDL-R KO.
El estudio también evaluó las respuestas compensatorias del tejido adiposo residual. La tinción hematoxilina-eosina (HE) no mostró diferencias en el tamaño de adipocitos entre grupos. La expresión génica indicó adaptaciones limitadas en el tejido residual, excepto en la grasa subcutánea del grupo Epi-FR. Esto sugiere que las funciones del tejido adiposo blanco y marrón residual (secreción de adipocinas y termogénesis) podrían compensar la pérdida tisular.
Aunque estudios previos demuestran beneficios metabólicos de la extirpación adiposa en sujetos obesos, este trabajo resalta su ineficacia preventiva en individuos susceptibles. Las adaptaciones funcionales del tejido residual o la intensidad del estrés metabólico inducido por HFD podrían explicar estos resultados.
En conclusión, la extirpación preliminar de grasa epididimaria o subcutánea no previene trastornos metabólicos en ratones LDL-R KO, cuestionando su utilidad como estrategia preventiva en poblaciones susceptibles a obesidad. Se requieren investigaciones futuras para explorar alternativas terapéuticas y mecanismos compensatorios del tejido adiposo.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001334