La deficiencia de suero 25 – hidroxivitamina D predice malos resultados en ACV isquémico

La deficiencia de suero 25-hidroxivitamina D predice malos resultados en pacientes con accidente cerebrovascular isquémico agudo tratados con trombolisis intravenosa

El accidente cerebrovascular isquémico (ACV) sigue siendo una causa principal de muerte y discapacidad a nivel mundial, contribuyendo significativamente al aumento de los costos sanitarios. La trombolisis intravenosa con activador del plasminógeno tisular (tPA, alteplasa) es un tratamiento ampliamente utilizado para el ACV agudo. Sin embargo, solo el 40%-50% de los pacientes muestra mejoría significativa tras el tratamiento, y el uso de alteplasa está limitado por el riesgo de hemorragia intracraneal sintomática (HICs), que ocurre en el 1.7%-6.4% de los casos. Estudios recientes destacan el papel de la 25-hidroxivitamina D (25(OH)D), metabolito circulante principal de la vitamina D, en enfermedades cerebrovasculares. La deficiencia de vitamina D se asocia con mayor riesgo de ACV isquémico, mayor gravedad del evento y peores resultados funcionales. Este estudio examinó la relación entre los niveles séricos de 25(OH)D y los resultados funcionales en pacientes chinos tratados con trombolisis intravenosa por ACV isquémico agudo.

Diseño y metodología

Se analizaron retrospectivamente pacientes con ACV agudo tratados con alteplasa intravenosa entre febrero de 2014 y enero de 2017. Los criterios de inclusión/exclusión siguieron los estándares del estudio ECASS II/III. Se excluyeron pacientes con antecedentes de deficiencia de 25(OH)D o tratamiento con suplementos de vitamina D, resultando en una cohorte final de 208 pacientes.

Los datos se recopilaron mediante criterios predefinidos por médicos expertos. Se evaluaron las escalas NIHSS y mRS por evaluadores certificados. Las muestras sanguíneas se obtuvieron dentro de las 24 horas posteriores al ingreso. Los niveles de 25(OH)D se midieron mediante ELISA, considerándose deficiencia niveles <50 nmol/L. Se registraron variables basales como edad, sexo, IMC, historial médico, tiempo inicio-tratamiento y parámetros de laboratorio (hemograma, proteína C reactiva [PCR], glucosa, lípidos, homocisteína).

Resultados

El 71.6% de los participantes eran hombres (edad media: 63.5 años). La media de 25(OH)D fue 56.0 nmol/L. Los pacientes con niveles bajos mostraron mayor frecuencia de sexo femenino, no fumadores y glucemias elevadas. La mediana de mRS fue significativamente mayor en el grupo con 25(OH)D bajo al alta (4 vs. 3) y a los 3 meses (3 vs. 2). No hubo diferencias significativas en hemorragia intracraneal total, aunque se observó tendencia a mayor HICs en el grupo deficiente (10.9% vs. 4.7%).

A los 3 meses, el 44.2% tuvo buenos resultados funcionales (mRS 0-1), con mayor proporción en el grupo con 25(OH)D alto (49.5% vs. 38.6%). La discapacidad mayor (mRS 3-5) afectó al 40.3%, predominando en el grupo deficiente (47.3% vs. 34.3%). La mortalidad general fue del 6.7%, significativamente mayor en deficientes (10.9% vs. 2.8%).

Tras ajustar por edad, sexo, IMC, presión arterial, glucemia, lípidos, tabaquismo, NIHSS inicial y estación, las diferencias perdieron significación estadística. Sin embargo, los pacientes con 25(OH)D bajo mostraron tendencia a leucocitosis y niveles significativamente mayores de PCR.

Análisis de subgrupos según lípidos

En pacientes con deficiencia de 25(OH)D y niveles elevados de colesterol total (CT ≥5.2 mmol/L) o LDL-c (≥3.4 mmol/L), se observó menor probabilidad de buenos resultados funcionales y mayor riesgo de mortalidad. Tras ajustes, solo el subgrupo con LDL-c elevado mantuvo mayor mortalidad a 3 meses (OR: 3.45; IC95%: 1.18-10.07).

Discusión

Este estudio demuestra que niveles bajos de 25(OH)D se asocian con peores resultados funcionales y mayor mortalidad a 3 meses en pacientes tratados con trombolisis intravenosa. La vitamina D podría ejercer efectos neuroprotectores mediante la regulación de la respuesta inflamatoria temprana, evidenciada por la elevación de PCR y leucocitos en el grupo deficiente.

La interacción entre 25(OH)D y dislipidemia, particularmente LDL-c elevado, sugiere un papel sinérgico en la fisiopatología del ACV post-trombólisis. Estos hallazgos coinciden con estudios previos que vinculan deficiencia de vitamina D con peor pronóstico en ACV, independientemente del tratamiento agudo.

Conclusión

La deficiencia de 25(OH)D y niveles elevados de LDL-c identifican a pacientes con mayor riesgo de mortalidad tras trombolisis intravenosa. Estos resultados subrayan la importancia de monitorizar y corregir la deficiencia de vitamina D, especialmente en pacientes con dislipidemia concurrente.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000084

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