Intervención Broncoscópica en un Paciente con Carcinoma Mucoepidermoide Bronquial
Una mujer de 69 años presentó opresión torácica y tos durante dos años, síntomas que empeoraban con actividades extenuantes. Fue hospitalizada el 3 de junio de 2019. En los dos años previos, no se realizaron pruebas de detección y recibió diagnósticos erróneos de asma o neumonía, tratados con albuterol y antibióticos sin mejoría clínica significativa.
Tras la hospitalización, los marcadores tumorales séricos resultaron negativos, y una tomografía computarizada (TC) de tórax mostró obstrucción de la vía aérea [Figura 1A]. La broncoscopía del 5 de junio de 2019 identificó una neoplasia en la parte superior de la tráquea, con base ancha y aproximadamente 4 cm de longitud, que obstruía el 90% de la luz. El tumor fue reseccionado mediante electrocauterio de alta frecuencia y láser [Figura 1B]. Posteriormente, la cavidad traqueal mostró una ampliación significativa, permitiendo el paso fácil del broncoscopio [Figura 1C]. La biopsia confirmó un tumor de tipo glándula salival compatible con carcinoma mucoepidermoide [Figura 1D]. La tinción inmunohistoquímica fue positiva para citoqueratina (CK) 5/6, CK7, CK8/18, Ki67, P40, P63, antígeno carcinoembrionario (CEA), CK19 y proteína SOX-10.
Una semana después, la broncoscopía reveló necrosis en la tráquea media, aunque el resto de la tráquea estaba intacto. Se aplicaron ciclos de crioterapia y coagulación con argón en la base para reducir el riesgo de recurrencia local. Los síntomas de la paciente mejoraron y fue dada de alta sin molestias. No se detectó recurrencia en el seguimiento a tres meses.
El carcinoma mucoepidermoide bronquial (CMEB) se origina en el epitelio ductal de las glándulas submucosas traqueobronquiales. Es una neoplasia rara, reportada por primera vez en 1952, que representa solo 0,1-0,2% de los tumores pulmonares primarios. Su incidencia en adultos es baja, con una edad promedio de diagnóstico alrededor de los 40 años. Los síntomas, como tos y opresión torácica, son inespecíficos, lo que frecuentemente conduce a diagnósticos erróneos.
Actualmente, la cirugía es el tratamiento preferido para el CMEB. Sin embargo, la ubicación anatómica del tumor en la vía aérea principal limita la resección quirúrgica tradicional, que conlleva trauma significativo y compromiso funcional pulmonar. El CMEB es poco sensible a radio y quimioterapia. Las intervenciones broncoscópicas, como electrocauterio, láser, crioterapia y coagulación con argón, permiten la resección mínimamente invasiva, preservando el tejido pulmonar y reduciendo complicaciones. Estas técnicas ofrecen ventajas únicas: menor trauma, preservación funcional y posibilidad de repetir el procedimiento.
El uso de intervención broncoscópica en adultos con CMEB es escaso, sin estudios previos sobre supervivencia a largo plazo. Se requiere colaboración multidisciplinaria y multicéntrica para evaluar su eficacia. En este caso, la mejoría sintomática y la ausencia de recurrencia temprana sugieren que la broncoscopía terapéutica es una opción viable, especialmente en pacientes no candidatos a cirugía. Futuras investigaciones deben explorar los resultados a largo plazo de esta estrategia.
Se obtuvo el consentimiento de la paciente para la publicación de su información clínica e imágenes, garantizando su anonimato. Los autores declararon no tener conflictos de intereses.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000721