Infección por Schistosoma, Estado de Mutación de KRAS y Pronóstico del Cáncer Colorrectal

Infección por Schistosoma, Estado de Mutación de KRAS y Pronóstico del Cáncer Colorrectal

El cáncer colorrectal (CCR) sigue siendo una de las principales causas de mortalidad relacionada con el cáncer a nivel mundial. Entre los diversos factores asociados al CCR, las infecciones por patógenos con potencial carcinogénico, como Schistosoma, han sido reconocidas como contribuyentes al desarrollo de la enfermedad. El gen homólogo del oncogén viral del sarcoma de rata Kirsten (KRAS) es uno de los genes más frecuentemente mutados en pacientes con CCR, desempeñando un papel crítico en la determinación de estrategias terapéuticas. Este estudio busca explorar la relación entre la infección por Schistosoma, el estado de mutación de KRAS y el pronóstico del CCR, brindando perspectivas sobre los mecanismos subyacentes y las implicaciones clínicas.

Métodos

El estudio incluyó a 489 pacientes con CCR diagnosticados en el Hospital Union de la Facultad de Medicina Tongji de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de junio de 2019. Los pacientes se clasificaron en dos grupos: CCR esquistosómico (CCRE, n=30) y CCR no esquistosómico (CCRNE, n=459). El diagnóstico de CCR se confirmó patológicamente, con el grado de diferenciación y tipo histológico descritos según los criterios del Comité Conjunto Americano del Cáncer. La infección por Schistosoma se confirmó mediante la presencia de huevos intactos o calcificados, granulomas activos o gusanos adultos en muestras de tejido. Se excluyeron pacientes con enfermedad metastásica o información tumoral no confirmada.

Los datos clínicos recopilados incluyeron sexo, edad, año de diagnóstico, estadio del cáncer, tipo histológico, diferenciación tumoral, ubicación del tumor primario, tamaño tumoral, quimioterapia, radioterapia, estado de mutación de KRAS, tiempo de supervivencia y estado vital. El estado de mutación de KRAS se verificó mediante reacción en cadena de la polimerasa cuantitativa (qPCR). El estudio fue aprobado por el Comité de Ética Médica del Hospital Union, y los análisis estadísticos se realizaron con SPSS (versión 26.0).

Resultados

El análisis de las características basales mostró que los pacientes con CCRE tenían una supervivencia global (SG) y supervivencia libre de enfermedad (SLE) significativamente menores que los pacientes con CCRNE. El tiempo medio de supervivencia (TMS) para SG en CCRE fue de 51,9 meses (intervalo de confianza [IC] del 95%: 43,0–60,7) frente a 65,3 meses (IC 95%: 62,9–67,6) en CCRNE. Para SLE, el TMS en CCRE fue de 51,5 meses (IC 95%: 42,4–60,6) frente a 63,1 meses (IC 95%: 60,7–65,6) en CCRNE. Estos hallazgos indican que la infección por Schistosoma se asocia con un pronóstico más desfavorable.

Los análisis univariados y multivariados de regresión de Cox respaldaron estos resultados. La infección por Schistosoma fue un factor de riesgo independiente para SG (cociente de riesgos [CR] univariado: 2,689; IC 95%: 1,416–5,108; CR multivariado: 2,507; IC 95%: 1,275–4,932). Para SLE, la infección fue un factor de riesgo en el análisis univariado (CR: 2,062; IC 95%: 1,098–3,873), pero no significativo en el multivariado (CR: 1,849; IC 95%: 0,956–3,575).

No hubo diferencias significativas en la tasa global de mutaciones de KRAS entre CCRE y CCRNE (63,3% vs. 48,8%). Sin embargo, los pacientes con CCRE presentaron mayor frecuencia de mutaciones en KRASG12S/D (43,3% vs. 18,1%). Mediante secuenciación de próxima generación en una submuestra de 230 pacientes y emparejamiento por puntaje de propensión (1:4), se observó una mayor tasa de mutaciones KRASG12D en CCRE (4/8 vs. 3/32), mientras que KRASG12S estuvo ausente en ambos grupos.

No se identificó asociación entre las mutaciones de KRAS y SG/SLE, coincidiendo con estudios previos que indican que estas mutaciones no son predictores independientes de supervivencia.

Discusión

Este estudio demuestra que la infección por Schistosoma se asocia con un peor pronóstico en CCR, destacando la necesidad de estrategias preventivas y terapéuticas contra la esquistosomiasis. La mayor prevalencia de KRASG12D en CCRE podría limitar opciones de tratamiento, dada la falta de inhibidores efectivos para esta mutación. Futuras investigaciones deben explorar los mecanismos que vinculan la infección con KRASG12D y desarrollar terapias dirigidas.

Las fortalezas incluyen una muestra amplia, datos clínicos detallados y metodologías robustas. La ausencia de asociación entre mutaciones de KRAS y supervivencia refuerza la complejidad de los factores pronósticos en CCR.

Conclusión

La infección por Schistosoma empeora el pronóstico en pacientes con CCR, con menor SG y SLE, y se relaciona con mutaciones específicas de KRASG12D. Estos hallazgos subrayan la importancia de abordar la esquistosomiasis en poblaciones endémicas y avanzar en el conocimiento de las vías moleculares implicadas.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000002905

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