Hipertermia profunda por radiofrecuencia combinada con quimioterapia en el tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico avanzado
El cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte relacionada con cáncer a nivel mundial, y el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) representa más del 85% de los casos. El pronóstico para pacientes con CPNM avanzado, especialmente aquellos en estadio IV, es desfavorable, con una tasa de supervivencia a 5 años de apenas 3,6%. La quimioterapia sigue siendo un pilar fundamental en el tratamiento de pacientes sin mutaciones génicas, pero su eficacia se ve limitada por la toxicidad y los efectos adversos. Este estudio explora el potencial de combinar la hipertermia profunda por radiofrecuencia con quimioterapia para mejorar los resultados y reducir la toxicidad en pacientes con CPNM avanzado, particularmente aquellos con derrame pleural maligno.
Introducción
Los pacientes con CPNM avanzado frecuentemente presentan enfermedad irresecable, lo que hace inviable la intervención quirúrgica. La quimioterapia, especialmente el régimen de gemcitabina y cisplatino (GP), es un tratamiento estándar de primera línea. Sin embargo, este régimen se asocia con toxicidad hematológica, renal y gastrointestinal significativa. La hipertermia, un método que eleva la temperatura tisular, ha mostrado potencial para potenciar la eficacia de la quimioterapia y radioterapia al aumentar la perfusión tumoral, la oxigenación y la distribución de fármacos. Este estudio evalúa la eficacia clínica y seguridad de combinar hipertermia con quimioterapia en pacientes con CPNM avanzado.
Métodos
Este estudio retrospectivo analizó los historiales médicos de 93 pacientes con CPNM avanzado (estadio IIIB-IV) tratados entre marzo de 2011 y enero de 2014. Los pacientes se dividieron en dos grupos: el grupo de hipertermia combinada con quimioterapia (HCT) y el grupo de quimioterapia sola (CT). El grupo HCT recibió el régimen GP junto con hipertermia profunda regional por radiofrecuencia, mientras que el grupo CT recibió únicamente GP. Los pacientes con derrame pleural maligno fueron sometidos a toracocentesis y quimioterapia intrapleural, con o sin hipertermia.
El tratamiento de hipertermia se administró mediante el sistema HY7000-I, que calienta lesiones locorregionales en profundidad. Se aplicó dos veces por semana, ajustando la duración según tolerancia del paciente, con objetivo de alcanzar 40°C en la piel. La quimioterapia consistió en gemcitabina (1000 mg/m² en días 1 y 8) y cisplatino (75 mg/m² dividido en 2-4 días) cada 3 semanas.
Resultados
Se incluyeron 48 pacientes en el grupo HCT y 45 en el grupo CT. Las características clínicas (edad, género, tabaquismo y estadio) fueron comparables. La tasa de respuesta objetiva (ORR) para derrames pleurales fue significativamente mayor en el grupo HCT (81,2%) versus CT (40,0%). Además, el grupo HCT presentó menor incidencia de debilidad (12,5% vs. 46,7%) y reacciones gastrointestinales (25,0% vs. 77,8%).
En respuesta tumoral, no se observaron respuestas completas (RC) en ningún grupo. El grupo HCT tuvo tasa de respuesta parcial (RP) de 37,5%, enfermedad estable (EE) de 33,3% y enfermedad progresiva (EP) de 29,2%. El grupo CT mostró RP 33,3%, EE 33,3% y EP 33,3%. La ORR y tasa de control de enfermedad (DCR) no difirieron significativamente.
El análisis de supervivencia mostró tasa de supervivencia a 1 año de 54% en HCT vs. 40% en CT. Las tasas a 2 años fueron 14,6% y 13,3%, respectivamente. La mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) fue 5,65 meses en HCT vs. 5,5 meses en CT. La mediana de supervivencia global (SG) fue 13,2 meses vs. 10,9 meses, sin diferencias estadísticas.
Discusión
La hipertermia potencia la quimioterapia mediante citotoxicidad directa, sensibilización celular y mejora en la distribución de fármacos. Este estudio respalda su uso combinado en el manejo de derrames pleurales malignos, con ORR significativamente superior en HCT.
La reducción de debilidad y toxicidad gastrointestinal en HCT sugiere que la hipertermia podría mitigar efectos adversos, posiblemente por efectos relajantes y potenciación de antieméticos.
La sinergia entre hipertermia y quimioterapia intrapleural logró ORR de 81,2%, atribuible a la inducción de proteína de choque térmico 70 y activación de linfocitos T, promoviendo apoptosis y reduciendo la formación de efusiones.
Conclusión
La combinación de hipertermia profunda por radiofrecuencia con quimioterapia representa una estrategia prometedora para CPNM avanzado, especialmente en derrames pleurales. Aunque no se observaron diferencias significativas en supervivencia global, los beneficios en toxicidad y calidad de vida son destacables. Se requieren más estudios con tamaños de muestra mayores para confirmar estos hallazgos.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000156