Hepatectomía Izquierda Completa Laparoscópica Tridimensional Pura en Donante Vivo para un Adolescente en China
El trasplante hepático de donante vivo (THDV) se ha consolidado como una solución crítica para abordar la escasez de órganos cadavéricos, especialmente en regiones con bajas tasas de donación. En receptores pediátricos y adolescentes, un aloinjerto hepático izquierdo suele ser suficiente y seguro. La tecnología laparoscópica en hepatectomías de donantes vivos, introducida en 2002, ha mejorado significativamente los resultados al satisfacer demandas estéticas y facilitar una recuperación funcional temprana. La visualización tridimensional (3D) en laparoscopia ha optimizado la precisión quirúrgica mediante una percepción de profundidad y retroalimentación táctil superiores a las de la laparoscopia bidimensional (2D). Este artículo detalla una hepatectomía izquierda completa laparoscópica 3D pura realizada en un donante vivo para un receptor adolescente en China, destacando aspectos técnicos, resultados e implicaciones de este enfoque.
Presentación del Caso
El caso involucró a una madre de 39 años que donó voluntariamente el lóbulo izquierdo de su hígado a su hijo de 13 años. La donante pesaba 56 kg, medía 158 cm y tenía un índice de masa corporal (IMC) de 22,4 kg/m². El receptor, con peso de 34 kg, talla de 148 cm e IMC de 15,5 kg/m², presentaba cirrosis descompensada criptogénica, hipertensión portal grave, ascitis refractaria, esplenomegalia, hipersplenismo y antecedentes de sangrado recurrente por várices esofagogástricas. Su clasificación Child-Pugh era B-10, con puntuación MELD de 11.
Evaluación Preoperatoria
La donante fue sometida a evaluación preoperatoria integral, incluyendo volumetría hepática y anatomía vascular mediante angiografía por tomografía computarizada (TC) con reconstrucción 3D (software IQQA-liver, EDDA Technology, NJ, EE. UU.). La anatomía biliar se evaluó con colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM). El volumen del hígado izquierdo, excluyendo la vena hepática media (VHM) y el lóbulo caudado, fue de 414 cm³, con una relación peso del injerto-receptor (GRWR) de 1,22% y un volumen hepático remanente del 65,7%. El hígado izquierdo presentaba una vena porta y dos arterias hepáticas. La CPRM mostró confluencia biliar normal con un conducto hepático izquierdo único.
Procedimiento Quirúrgico
Tras consentimiento informado, se realizó la hepatectomía bajo estándares éticos del Comité de Ética del Hospital West China de la Universidad de Sichuan. Bajo anestesia general, la donante fue posicionada en Trendelenburg inverso a 30° con abducción de brazos. Se colocaron cinco trócares ópticos y se utilizó un videolaparoscopio 3D Endoeye Flex (Olympus, Tokio, Japón) para visualización. Tras movilizar el lóbulo izquierdo, se realizó colecistectomía y disección de las arterias hepáticas izquierdas (AHI) y la vena porta izquierda (VPI). El tronco común de la vena hepática izquierda (VHI) y la VHM fue circundado mediante disección del túnel entre este tronco y la vena cava inferior retrohepática.
La línea de demarcación isquémica se marcó tras clampaje vascular transitorio. La ecografía intraoperatoria identificó la VHM, preservada en la donante. La transparenquimatosa se efectuó con bisturí armónico (Ethicon, NJ, EE. UU.) y aspirador ultrasónico (CUSA Excel+, Integra, NJ, EE. UU.). Los vasos intrahepáticos se ligaron con clips Hem-o-Lok (Teleflex Medical, NC, EE. UU.). En la placa hiliar, el conducto hepático izquierdo se seccionó en referencia a las imágenes de CPRM.
Una incisión subumbilical de 10 cm permitió la extracción del injerto tras división de la VHI con grapadora vascular. El receptor recibió el injerto tras esplenectomía y trasplante en técnica «piggy-back».
Resultados
El tiempo quirúrgico de la donante fue de 495 minutos, con pérdida sanguínea <100 mL y sin transfusión. El injerto pesó 400 g (GRWR 1,18%), con volumen hepático remanente del 66,8%. La donante fue dada de alta al sexto día postoperatorio con función hepática normal. El receptor, operado en 460 minutos, fue dado de alta al día 38 con función del injerto estable.
Discusión
La seguridad del donante sano es prioritaria en THDV. La donación del lóbulo izquierdo asocia menor morbilidad que la derecha, siendo segura en receptores seleccionados. En este caso, el GRWR y el volumen remanente equilibraban seguridad y necesidad clínica.
La laparoscopia en donantes vivos es factible y segura en centros experimentados, mejorando resultados estéticos. Entre 2015 y 2018, los autores realizaron 18 hepatectomías laparoscópicas, incluyendo cinco lóbulos izquierdos. Sin embargo, esta técnica exige curva de aprendizaje prolongada. La laparoscopia 3D supera las limitaciones de la 2D al proporcionar percepción de profundidad estereoscópica, mejorando precisión en disección hiliar y hemostasia.
Conclusión
Este caso representa la primera experiencia china de hepatectomía izquierda laparoscópica 3D pura para THDV. La tecnología 3D optimiza seguridad y precisión quirúrgica, aunque su aplicación debe reservarse a casos seleccionados con anatomía normal y equipos expertos en cirugía hepática laparoscópica y donación viva. Los resultados exitosos destacan el potencial de esta técnica para mejorar el THDV.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000052