Hacia la erradicación de la osteoartritis en China: avances en investigación
La osteoartritis (OA) ya no se considera únicamente un trastorno degenerativo de las articulaciones que soportan peso. En cambio, se reconoce como una enfermedad sistémica que afecta a todas las articulaciones debido a causas como el envejecimiento, lesiones, inflamación y trastornos metabólicos. La prevalencia de la OA es elevada: 9,6% en hombres y 18,0% en mujeres mayores de 60 años. La mayoría de los profesionales sanitarios la consideran incurable, centrándose en tratamientos paliativos debido a la falta de fármacos modificadores de la enfermedad (DMOADs). Sin embargo, investigaciones recientes en China sugieren que el tratamiento preciso de la OA podría ser posible mediante investigación intensiva y desarrollo farmacológico.
Estado actual de la investigación en OA en China
En los últimos cuatro años, se han publicado 3009 artículos sobre OA en PubMed procedentes de China, totalizando 5359 para finales de 2019. Esta cifra duplica los 2350 artículos publicados hasta 2015. Estos trabajos abarcan mecanismos de envejecimiento, inflamación, catabolismo, degeneración articular, supervivencia o muerte celular, fibrosis sinovial, regeneración e inmunidad. También exploran factores de riesgo como edad, obesidad, síndrome metabólico, etnia, género, estrés articular y deformidades óseas. Otros estudios se centran en epidemiología, medicina deportiva, medicina tradicional china (MTC), rehabilitación y seguridad farmacológica.
Se ha lanzado una iniciativa de medicina de precisión (MP) en China para analizar cohortes de pacientes, aunque aún faltan cohortes de alta calidad y biobancos. Para subsanarlo, se está desarrollando un enfoque multiómico que incluye pacientes con OA temprana o avanzada de rodilla, cadera y columna. Además, se está creando un biobanco con fluidos, tejidos y células criopreservadas.
Avances en los mecanismos endógenos de la OA
Se ha progresado significativamente en la comprensión de los mecanismos endógenos de la OA. Se han identificado genes clave en su patogénesis y sus inhibidores, como los factores proinflamatorios TNF-α e IL-1 (dianas de dexametasona y celecoxib). Otras dianas incluyen genes relacionados con envejecimiento, autofagia (p. ej., mTORC1, regulador clave por el cual Yoshinori Ohsumi ganó el Nobel en 2016), metaloproteasas, vías Wnt/β-catenina, VEGF, IKK, óxido nítrico y COX-2. A pesar de esto, aún faltan DMOADs eficaces.
DMOADs terapéuticos prometedores
Entre los candidatos destacan los inhibidores de Wnt, como SM04690 (efecto positivo en dolor y función articular), y Sprifermin, una forma recombinante del factor de crecimiento fibroblástico 18. En un ensayo controlado con placebo, Sprifermin mostró seguridad y mejoró el grosor del cartílago femoral tras dos años.
Plataformas de cribado farmacológico
El desarrollo de DMOADs se ha visto limitado por la falta de modelos experimentales que repliquen la OA humana. Los modelos animales plantean desafíos éticos y de reproducibilidad. Una alternativa innovadora es el modelo cartílago en un chip (COAC), que simula la OA en un entorno 3D mediante hidrogeles y estimulación mecánica. Este sistema permite probar fármacos como anakinra, rapamicina y celecoxib. Además, plataformas bioinformáticas y el Centro de Ingeniería de Hierbas Medicinales de Nanning podrían acelerar el cribado.
Destacados de investigación reciente
La FDA estadounidense clasificó la OA como enfermedad grave debido a su impacto en la mortalidad. La investigación en MP basada en multiómica y secuenciación de próxima generación (NGS) promete redefinir la taxonomía de la OA en China. Proyectos en curso incluyen modificaciones de rapamicina para prolongar la supervivencia de condrocitos. La metabolómica y la inteligencia artificial (IA) permiten fenotipar, predecir resultados y descubrir mecanismos.
En manejo no quirúrgico, el programa GLAD (adaptado en China) reduce el dolor y mejora la calidad de vida mediante educación y ejercicios neuromusculares. Además, se están actualizando ensayos clínicos y guías terapéuticas, incorporando MTC como Celastol y Qufengzhitong.
Enfoque futuro
Prioridades clave incluyen retrasar el envejecimiento (vinculado a autofagia y mTOR), prevenir lesiones, reducir obesidad y modular el microbioma. La OA inicia su proceso degenerativo alrededor de los 30-34 años, detectable mediante biomarcadores o resonancia magnética (RM) a partir de los 35. La identificación temprana de cambios tisulares podría permitir intervenciones precoces.
Desafíos en China
El gobierno chino ha incrementado fondos para investigación en OA bajo la iniciativa China Saludable 2030. Sin embargo, se requiere mayor colaboración internacional, protección de patentes y sistemas de evaluación basados en innovación. Empresas como Tencent y BGI-Shenzhen podrían contribuir con IA y bioinformática para vincular imágenes clínicas con parámetros moleculares.
Conclusión
Aunque se han logrado avances significativos, se necesitan plataformas de cribado de alto rendimiento, biobancos robustos y enfoques translacionales integrados para alcanzar la erradicación de la OA. La combinación de MP, tecnologías innovadoras y cooperación intersectorial será clave para el éxito.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000746