Frecuencia cardíaca al alta y resultados clínicos al año en pacientes con insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular
La insuficiencia cardíaca (IC) representa una carga global significativa, afectando a aproximadamente 64,3 millones de adultos en el mundo. Entre estos pacientes, la fibrilación auricular (FA) es la arritmia más común, presente en hasta el 40% de los pacientes hospitalizados por IC, y se asocia con desenlaces clínicos adversos. La relación entre la frecuencia cardíaca y los resultados clínicos en pacientes con IC y FA, particularmente en relación con la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI), sigue siendo incierta. Este estudio buscó investigar la asociación entre la frecuencia cardíaca al alta y los resultados clínicos al año en pacientes hospitalizados por IC con FA, y explorar si esta asociación varía según el nivel de FEVI.
El estudio incluyó a 1760 pacientes hospitalizados por IC con FA del estudio China Patient-centered Evaluative Assessment of Cardiac Events Prospective Heart Failure, realizado entre agosto de 2016 y mayo de 2018. Los pacientes se clasificaron en tres grupos según su frecuencia cardíaca al alta: baja (<65 latidos por minuto [lpm]), moderada (65–85 lpm) y alta (≥86 lpm). El resultado primario fue un compuesto de muerte por cualquier causa y rehospitalización por IC dentro del primer año post-alta. Se utilizaron modelos de riesgos proporcionales de Cox para analizar la asociación entre la frecuencia cardíaca y el resultado primario, ajustando por factores demográficos, clínicos y de tratamiento.
Entre los 1760 pacientes, la mediana de edad fue 69 años, el 41,1% eran mujeres, y la frecuencia cardíaca mediana al alta fue 75 lpm. Durante el seguimiento de un año, el 45,0% experimentó el resultado primario. Tras ajustar por factores de confusión, tanto las frecuencias bajas como altas se asociaron con mayor riesgo del resultado primario comparado con la frecuencia moderada. Los hazard ratios (HR) fueron 1,32 (IC 95%: 1,05–1,68; P = 0,020) para el grupo con frecuencia baja y 1,34 (IC 95%: 1,07–1,67; P = 0,009) para el grupo con frecuencia alta.
Se halló una interacción significativa entre la frecuencia cardíaca al alta y la FEVI (P para interacción = 0,045). En pacientes con FEVI ≥50%, solo aquellos con frecuencia alta tuvieron mayor riesgo (HR: 1,38; IC 95%: 1,01–1,89; P = 0,046). En contraste, en pacientes con FEVI <50%, solo aquellos con frecuencia baja mostraron mayor riesgo (HR: 1,46; IC 95%: 1,09–1,96; P = 0,012).
Los hallazgos sugieren que frecuencias cardíacas extremas al alta (bajas o altas) se asocian con peores resultados clínicos en pacientes con IC y FA, pero este impacto varía según la FEVI. En pacientes con FEVI preservada (≥50%), una frecuencia alta se vincula a peores desenlaces, mientras que en FEVI reducida (<50%), una frecuencia baja es más adversa. Estos resultados respaldan estrategias individualizadas de manejo de la frecuencia cardíaca, considerando el estado de la FEVI.
Los análisis de sensibilidad confirmaron la robustez del estudio. Por ejemplo, en pacientes con FA al alta, los grupos con frecuencias extremas mostraron mayor riesgo. Resultados similares se observaron en pacientes con FA persistente/permanente y aquellos con frecuencias estables. El análisis de ponderación por probabilidad inversa del tratamiento (IPTW) respaldó las conclusiones primarias.
Las implicaciones clínicas son relevantes: las guías actuales recomiendan una frecuencia cardíaca entre 60–100 lpm en IC con FA, pero este estudio sugiere un rango más estrecho (65–85 lpm). Además, el objetivo óptimo podría variar según la FEVI. Para FEVI ≥50%, una frecuencia más baja sería preferible, mientras que para FEVI <50%, una frecuencia más alta podría ser adecuada.
Este estudio supera limitaciones de investigaciones previas, como la exclusión de ciertos pacientes en el ensayo RACE II. La inclusión de una amplia gama de pacientes con distintos niveles de FEVI y métodos estadísticos rigurosos fortalecen sus conclusiones.
En conclusión, la frecuencia cardíaca al alta predice resultados clínicos al año en IC con FA, con riesgos mayores en extremos. La interacción con la FEVI subraya la necesidad de manejo individualizado. Estos hallazgos aportan evidencia valiosa para optimizar guías clínicas y mejorar el tratamiento en esta población.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001768