Fertilización in vitro y transferencia de embriones en pacientes con aborto recurrente de causa desconocida

Fertilización in vitro y transferencia de embriones en pacientes con aborto recurrente de causa desconocida

El aborto recurrente (AR) se define como tres pérdidas gestacionales espontáneas (PGE) consecutivas antes de las 20 semanas en una misma pareja bajo condiciones normales. Sin embargo, tras dos PGE, los pacientes suelen buscar ayuda clínica, lo que ha llevado al consenso internacional actual de que un historial de dos o más PGE puede diagnosticarse como AR. Las causas del AR son complejas y se dividen en factores maternos y fetales. Los factores maternos incluyen anomalías anatómicas del tracto genital, estados de hipercoagulabilidad, enfermedades autoinmunes, anomalías cromosómicas parentales y susceptibilidad genética. Los factores fetales se relacionan principalmente con anomalías cromosómicas del feto. Aproximadamente el 50% de los casos de AR carecen de causas claras y se denominan aborto recurrente de causa desconocida (ARCD).

Los pacientes con ARCD suelen optar por la fertilización in vitro (FIV) debido a infertilidad secundaria, preocupación por el declive de la fertilidad asociado a la edad avanzada y un deseo urgente de lograr un nacido vivo. Las múltiples PGE se consideran una condición patológica, con posibles mecanismos como niveles bajos de ácido fólico sérico por mutaciones en genes relacionados con su metabolismo, maduración y activación anormal de subpoblaciones de linfocitos en sangre periférica, y déficit de factores asociados a la vascularización placentaria y función endotelial. Sin embargo, tratamientos como anticoagulación, inmunoterapia con linfocitos, terapia con inmunoglobulina intravenosa y el diagnóstico genético preimplantacional para aneuploidías (PGT-A) no han mostrado eficacia consistente y pueden aumentar efectos adversos. Los resultados de pacientes con ARCD sometidos a FIV sin PGT-A siguen sin clarificarse, y se desconoce si su pronóstico en técnicas de reproducción asistida es peor.

Se diseñó un estudio de cohorte retrospectivo que incluyó a 312 pacientes infértiles con ARCD tratadas entre enero de 2012 y diciembre de 2015 en el Centro de Reproducción del Hospital Tercero de la Universidad de Pekín. Estas se compararon con pacientes con infertilidad por factor tubárico (IFT) para analizar factores que afectan los resultados clínicos.

Las tasas de embarazo clínico y de nacido vivo (TNB) en ciclos de transferencia de embriones frescos (TEF) no mostraron diferencias significativas entre los grupos ARCD e IFT (35,18% vs. 34,52%, P = 0,877 para embarazo clínico; 27,67% vs. 26,59%, P = 0,785 para TNB). Sin embargo, el grupo ARCD presentó una TNB menor en ciclos de transferencia de embriones congelados-descongelados (TEC) que el grupo IFT (23,56% vs. 33,56%, P = 0,047). Las TNB acumuladas no difirieron significativamente entre ambos grupos (34,69% vs. 38,26%, P = 0,368).

Un mayor grosor endometrial (GE) en el día de la gonadotropina coriónica humana (hCG) (odds ratio [OR]: 0,848; intervalo de confianza [IC] 95%: 0,748–0,962; P = 0,010) y un mayor número de ovocitos recuperados (OR: 0,928; IC 95%: 0,887–0,970; P = 0,001) fueron factores protectores para el embarazo clínico en ciclos estimulados. El número de ovocitos recuperados (OR: 0,875; IC 95%: 0,846–0,906; P < 0,001), una mayor tasa de dos pronúcleos (OR: 0,151; IC 95%: 0,052–0,437; P < 0,001) y un GE mayor en el día de transferencia (OR: 0,876; IC 95%: 0,770–0,997; P = 0,045) se asociaron con una mayor TNB acumulada.

El estudio no encontró diferencias significativas en resultados clínicos entre pacientes ARCD e IFT tras emparejar edades. Un endometrio más grueso y más ovocitos recuperados aumentan la probabilidad de embarazo en ciclos de TEF, pero un mejor potencial de fertilización normal incrementa la posibilidad de nacido vivo.

Se incluyeron 312 ciclos de estimulación en ambos grupos. Las edades medias en los grupos ARCD e IFT fueron 35,60 ± 4,80 y 35,51 ± 4,69 años, respectivamente, con mujeres >35 años representando el 48,72% de la muestra. Las características basales mostraron diferencias significativas en el GE en el día de hCG y la densidad espermática.

En ciclos de TEC, tras excluir un caso de interrupción en el segundo trimestre por malformaciones fetales en el grupo ARCD, no se identificaron diferencias significativas en resultados. La mayoría de pacientes completaron ciclos completos sin variaciones en tasas acumuladas.

El análisis de regresión logística mostró que más ovocitos, mayor tasa de dos pronúcleos y GE en transferencia se asociaron con mayor TNB acumulada. No se identificaron factores de riesgo que redujeran la TNB.

El estudio concluyó que, tras ajustar por edad, no hay diferencias clínicas relevantes entre ARCD e IFT. Un endometrio grueso y mayor reserva ovocitaria mejoran la probabilidad de embarazo en TEF, mientras que una fertilización óptima favorece el éxito final.

El estudio fue apoyado por el Proyecto Nacional de Ciencia y Tecnología de China (n.° 2017ZX09304012-012). Los autores declararon no tener conflictos de intereses.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001657

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