Falta de conciencia sobre la enfermedad celíaca en China: se necesitan exámenes de detección basados en la población
La enfermedad celíaca (EC), considerada históricamente un trastorno gastrointestinal, se reconoce ahora como una enfermedad autoinmune sistémica desencadenada por la exposición al gluten dietético en individuos con genotipos específicos de antígenos leucocitarios humanos (HLA), principalmente HLA-DQ2 o HLA-DQ8. Los síntomas clásicos incluyen manifestaciones intestinales como diarrea crónica, distensión abdominal, dolor abdominal, estreñimiento, pérdida de peso o retraso del crecimiento en niños. Además, se observan complicaciones sistémicas como anemia ferropénica, osteoporosis y neuropatías por deficiencia de vitamina B12. La respuesta inmunitaria también puede afectar otros órganos, provocando condiciones dermatológicas como la dermatitis herpetiforme y un mayor riesgo de abortos espontáneos en mujeres.
Descrita por primera vez en 1887 por Samuel Gee, la EC se consideró una enteropatía rara en poblaciones de ascendencia europea. Sin embargo, estudios recientes indican una prevalencia global del 0.7%, aunque los datos en China son escasos, limitándose a reportes de casos aislados. Esto sugiere que los casos diagnosticados representan solo la «punta del iceberg» de la EC en el país.
La creciente prevalencia de la enfermedad celíaca en China
La prevalencia de la EC en China ha sido subestimada debido a la falta de investigación y concienciación. Un estudio con 19.778 adolescentes y adultos jóvenes chinos mostró una prevalencia de autoinmunidad celíaca del 2.19%, con mayor seropositividad en regiones donde el trigo es alimento básico. Otras investigaciones en poblaciones clínicas específicas revelaron una seroprevalencia del 1.77% en pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) de predominio diarréico, y del 22% en pacientes con diabetes tipo 1 y enfermedades tiroideas autoinmunes. No obstante, en la mayoría de los estudios, los individuos seropositivos no fueron sometidos a biopsia para confirmación diagnóstica.
El desarrollo de la EC está ligado a los haplotipos HLA-DQ2 y HLA-DQ8. Si bien estos haplotipos están presentes en el 25-30% de la población caucásica, un metaanálisis de Yuan et al. mostró que el 3.4% y 2.1% de la población china portan HLA-DQ2.5 y HLA-DQ8, respectivamente. La prevalencia total de antígenos HLA-DQ en China es del 18.4% para HLA-DQ2 y 8% para HLA-DQ8. Estos datos genéticos no explican completamente la aparente rareza de la EC en el país.
Los hábitos dietéticos, especialmente el consumo de trigo, influyen en la prevalencia de la EC. Aunque se ha propuesto que la baja exposición al gluten contribuye a la baja incidencia en China, el trigo ha sido un alimento básico en el norte del país durante más de 4.000 años. Además, el consumo de productos ricos en gluten como el «mianjin» es común. La creciente occidentalización de las dietas podría incrementar los casos de EC en el futuro.
La necesidad de mayor concienciación clínica
La EC no diagnosticada puede provocar complicaciones graves, como malabsorción, linfoma y un riesgo de muerte cuatro veces mayor. Es crucial que los clínicos consideren la EC en pacientes con síntomas de malabsorción, anemia ferropénica inexplicable, elevación de enzimas hepáticas o diabetes tipo 1. Estudios demuestran mejoría sintomática y de laboratorio tras iniciar una dieta sin gluten.
Existe un solapamiento sintomático entre la EC y el SII, con un 20-50% de pacientes celíacos que cumplen criterios de Roma para SII. Un metaanálisis reveló una prevalencia del 3.3% de EC confirmada por biopsia en pacientes con SII, con un odds ratio de 4.5. En la provincia de Shandong, el 2.85% de los pacientes con SII tenían EC, lo que respalda la necesidad de evaluar activamente la EC en estos casos.
Establecimiento de un diagnóstico estandarizado
El diagnóstico de EC requiere historia clínica, serología positiva y hallazgos histológicos duodenales característicos. La inmunoglobulina A anti-transglutaminasa tisular (tTG) es la prueba serológica preferida, con sensibilidad del 95% y especificidad >95%. Sin embargo, un solo resultado serológico no es suficiente, ya que los resultados dependen del consumo actual de gluten. La biopsia duodenal sigue siendo el estándar de oro, con hallazgos de linfocitosis intraepitelial, hiperplasia críptica y atrofia vellositaria. La mejoría histológica tras la dieta sin gluten confirma el diagnóstico.
En China, los anticuerpos anti-gliadina (AGA) se han utilizado frecuentemente, pero son menos específicos que los anticuerpos anti-endomisio o anti-tTG humanos. La adopción de pruebas de cribado más sensibles y específicas es esencial.
La obtención estandarizada de muestras y la evaluación histológica son críticas. Dado que la atrofia vellositaria puede ser parcheada, se recomienda tomar 1-2 biopsias del bulbo duodenal y al menos 4 de la porción distal. La clasificación de Marsh modificada se utiliza comúnmente, aunque algunos prefieren describir detalladamente la relación altura vellositaria/profundidad críptica (normal 3:1). También deben descartarse otras causas de atrofia vellositaria, como inmunodeficiencias o linfomas.
La urgencia de cribados poblacionales en China
La carga epidemiológica de la EC en China sigue siendo desconocida, probablemente por la baja sospecha clínica y el acceso limitado a procedimientos diagnósticos. Se requieren estudios de cribado poblacional para determinar la prevalencia real. Es crucial realizar biopsias duodenales en individuos seropositivos para descartar falsos positivos. Si estos estudios confirman una subdiagnóstico significativo, el mayor desafío será garantizar el acceso a alimentos sin gluten. Por el contrario, si la prevalencia es baja, investigar los mecanismos de tolerancia al gluten en la población china sería valioso.
Mediante una investigación activa, se espera que la porción oculta del «iceberg celíaco» en China emerja en los próximos años. Abordar la falta de concienciación y mejorar las capacidades diagnósticas serán clave para manejar esta condición potencialmente extendida pero subreconocida.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000305