Evaluación del Comportamiento y la Cognición en el Cuidado de la Piel en Pacientes con Acné Vulgar en China
El acné vulgar (AV) es una afección cutánea prevalente, especialmente en adolescentes, con incidencias variables a nivel mundial. Impacta significativamente la apariencia facial, el bienestar psicológico, las interacciones sociales y la calidad de vida de los pacientes. Este estudio buscó investigar el comportamiento y la cognición en el cuidado de la piel de pacientes con AV en China, enfocándose en su comprensión de factores predisponentes, métodos de tratamiento y el impacto del AV en su vida diaria.
El estudio se realizó del 1 al 30 de junio de 2020, incluyendo a 654 pacientes con AV de consultorios externos de cuatro hospitales: Shanghai Renji Hospital, Shanghai Ninth People’s Hospital, Shanghai Skin Disease Hospital y China-Japan Friendship Hospital. Adicionalmente, se reclutaron 465 estudiantes con AV de cuatro universidades: Chongqing Medical University, Xi’an Jiaotong University, East China University of Science and Technology y China-Japan Friendship School of Clinical Medicine. Todos los participantes firmaron consentimiento informado y completaron un cuestionario electrónico anónimo, obteniéndose 1119 respuestas válidas para el análisis.
La prevalencia de AV en adolescentes oscila entre 40% y 90%, con un aumento en adultos. Las mujeres se ven más afectadas que los hombres. De los 1119 participantes, 798 (71.31%) eran mujeres y 321 (28.69%) hombres. Las edades variaron entre 11 y 69 años (media: 28.32 ± 7.96 años). Las características por grupos etarios se detallan en la Tabla Suplementaria 1.
Las lesiones por AV, principalmente faciales, afectan la autoestima, el estado de ánimo y la calidad de vida. En este estudio, el AV impactó negativamente la apariencia (78.11%), emociones (70.15%), interacciones sociales (39.86%), rendimiento laboral/académico (31.46%), vida amorosa (26.9%) y autoconfianza (4.38%). La gravedad del AV se clasificó como leve (32.62%), moderada (52.46%) y severa (14.92%). La duración fue: ≤6 meses (28.51%), 6–12 meses (13.76%), 1–3 años (17.52%) y ≥3 años (40.21%). A pesar de la alta prevalencia, solo 64.25% consultó a dermatólogos, con 58.80% usando medicamentos tópicos y 37.27% orales. Además, 69.97% reportó manipular las lesiones manualmente.
Los tipos de piel se categorizaron en: grasa (37.27%), mixta (44.41%), neutra (10.28%), seca (4.02%) y sensible (4.02%). Se confirmó una asociación significativa entre tipo de piel y gravedad del AV (P = 0.04). La mayoría consideró que productos cosméticos (59.16%) y dermocosméticos (71.85%) mejoran el AV. Los más usados fueron limpiadores (75.87%) e hidratantes (53.44%), mientras solo 25.56% usó protector solar. No hubo asociación entre gravedad del AV y uso de cosméticos (P > 0.05).
Las recomendaciones de dermocosméticos provinieron de amigos (37.89%), médicos (31.81%) e internet (30.29%). El conocimiento sobre cuidados del AV se obtuvo principalmente de médicos (69.17%), seguido de marcas comerciales (45.13%) y redes sociales como Sina Weibo, Little Red Book (26.90%), Zhihu (24.31%) y TikTok/Kuaishou (17.61%), sugiriendo que estas plataformas son canales efectivos para difundir información médica.
Respecto a la cognición del AV, 39.50% creía que desaparecería tras la adolescencia. Las preocupaciones principales fueron recaídas (66.76%), poros dilatados (60.68%), manchas/cicatrices (55.50%) y piel grasa (40.39%). Los factores predisponentes reconocidos incluyeron herencia familiar (9.65%) y factores ambientales como privación de sueño (79.98%), métodos incorrectos de cuidado (53.80%), estado emocional (48.44%), dieta (33.15%), luz ultravioleta (10.01%) y calidad del aire (7.33%). La baja percepción sobre la contaminación sugiere la necesidad de investigar su asociación con el AV.
Durante la pandemia de COVID-19, el uso prolongado de mascarillas exacerbó el AV en 73.28% de los pacientes, posiblemente por aumento de temperatura y humedad facial. Las recomendaciones incluyeron: 1) limpiar con toallas húmedas hidratantes; 2) usar productos limpiadores y emolientes con control sebáceo; 3) consultar dermatólogos si las lesiones persisten.
En conclusión, este estudio aporta información valiosa sobre el comportamiento y cognición de pacientes con AV en China, destacando su impacto en la calidad de vida, la variabilidad en gravedad/duración y el limitado acceso a tratamiento profesional. Subraya la importancia de educar en cuidados cutáneos efectivos y el rol de las redes sociales en la difusión de conocimiento. Futuras investigaciones deben explorar la relación entre AV y factores ambientales, particularmente contaminación atmosférica.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000001397