Estrategia de tratamiento antidepresivo con inicio temprano de acción mejora el resultado clínico en pacientes con trastorno depresivo mayor y ansiedad elevada: un estudio multicéntrico con seguimiento a 6 semanas
El trastorno depresivo mayor (TDM) es una enfermedad psiquiátrica prevalente, crónica y altamente discapacitante que afecta a millones de personas en todo el mundo. Un desafío significativo en su tratamiento es la frecuente coexistencia de síntomas de ansiedad, presentes en hasta el 90% de los pacientes. Los niveles elevados de ansiedad se asocian con peores resultados clínicos y menor respuesta a la farmacoterapia, lo que ha impulsado el interés en desarrollar estrategias terapéuticas que aborden ambos síntomas, especialmente en las etapas iniciales del tratamiento.
La literatura ha destacado la importancia de la mejoría temprana de los síntomas depresivos. Estudios previos indican que la falta de mejoría inicial, definida como una reducción menor al 20% en las escalas de depresión durante las primeras dos semanas, predice la no respuesta a los antidepresivos. Esto ha motivado la exploración de estrategias de intervención temprana, incluyendo terapias de potenciación o combinación, para mejorar los resultados en pacientes con TDM y ansiedad elevada.
Este estudio evaluó el impacto del inicio temprano de la acción antidepresiva en los resultados clínicos de pacientes con TDM y ansiedad elevada, además de identificar factores que influyen en la mejoría inicial, particularmente el papel de los sedantes-hipnóticos.
Métodos
Se realizó un análisis post-hoc de un ensayo multicéntrico, aleatorizado, controlado y abierto. Se incluyeron 245 pacientes de 18 a 65 años diagnosticados con TDM según criterios del DSM-IV-TR, con un episodio depresivo actual (puntuación ≥17 en la escala HAMD-17 y ≥14 en HAMA al inicio). Los participantes recibieron tratamiento durante al menos seis semanas con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) en monoterapia o combinados con dosis flexibles de tandospirona. Se permitió el uso a corto plazo de sedantes-hipnóticos (zopiclona, lorazepam, alprazolam, entre otros) para trastornos del sueño.
Las evaluaciones de eficacia se realizaron en las semanas 2, 4 y 6 mediante HAMD-17, HAMA, CGI-S y SF-12 (componentes físico [PCS] y mental [MCS]). La remisión se definió como una puntuación HAMD-17 ≤7.
Resultados
En la semana 2, 240 pacientes se dividieron en dos grupos: mejoría temprana (reducción ≥20% en HAMD-17; n=134) y no mejoría temprana (n=106). Al finalizar la semana 6, 230 pacientes completaron el estudio (128 y 102, respectivamente).
El grupo con mejoría temprana presentó al inicio puntuaciones más altas en HAMD-17 (24,76 vs. 23,11) y CGI-S (4,89 vs. 4,54), y menores en SF-12 PCS (38,77 vs. 41,65) y MCS (26,01 vs. 28,05). A las 6 semanas, este grupo mostró mejorías significativamente mayores en todas las escalas: HAMD-17 (6,48 vs. 12,17), HAMA (7,19 vs. 11,8), CGI-S (1,91 vs. 2,65), SF-12 PCS (48,26 vs. 45,36) y MCS (44,21 vs. 36,36). La tasa de remisión fue superior en el grupo con mejoría temprana (62,8% vs. 29,4%).
El análisis de regresión logística identificó que la combinación con sedantes-hipnóticos fue un predictor significativo de mejoría temprana (OR=7,556; IC95%:1,607–35,530).
Discusión
Los resultados respaldan la relevancia pronóstica de la mejoría temprana en pacientes con TDM y ansiedad elevada. La combinación con sedantes-hipnóticos podría potenciar el inicio temprano del efecto antidepresivo, mejorando la calidad de vida y las tasas de remisión. Estos hallazgos subrayan la utilidad de estrategias terapéuticas que prioricen la respuesta inicial, especialmente en poblaciones con alta carga ansiosa.
Conclusión
La mejoría temprana en las primeras dos semanas de tratamiento predice resultados clínicos superiores en TDM con ansiedad elevada. La terapia combinada a corto plazo con sedantes-hipnóticos emerge como una opción viable para optimizar el pronóstico en estos pacientes.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000673