Eritroqueratodermia variable con hipertricosis: presentación de caso

Eritroqueratodermia variable con hipertricosis en las lesiones: presentación de un caso y revisión de la literatura

La eritroqueratodermia variable (EQV) es una genodermatosis rara caracterizada por la presencia de parches eritematosos migratorios transitorios y placas hiperqueratósicas fijas, que afectan principalmente extremidades distales, tronco y glúteos. Si bien la hiperqueratosis y el eritema son rasgos definitorios, la presencia de hipertricosis (crecimiento excesivo de vello) sobre las lesiones constituye una manifestación excepcional. Este artículo describe un caso de EQV con hipertricosis y analiza sus características clínicas, histopatológicas y moleculares.

Presentación clínica

Un varón chino de 26 años consultó por placas hiperqueratósicas y parches rojizos-marronáceos generalizados, presentes desde los 5 meses de edad. Las lesiones mostraban un curso dinámico, con regresión espontánea y recurrencia en distintas áreas. Destacó el empeoramiento en climas fríos, especialmente en invierno, y mejoría estival. La hipertricosis se localizó exclusivamente en las placas hiperqueratósicas de brazos y cintura [Figura 1A–C], con reducción significativa en temporadas cálidas sin intervención terapéutica. El paciente negó uso de esteroides tópicos u otros fármacos inductores de hipertricosis.

El examen físico reveló placas hiperpigmentadas bien delimitadas, de forma geográfica o figurada, distribuidas simétricamente en espalda, extremidades y cintura. Además, se observó queratodermia palmoplantar, sin alteraciones en mucosas, uñas o dientes. La evaluación neurológica fue normal.

Hallazgos histopatológicos y de laboratorio

La biopsia cutánea de una lesión activa mostró hiperqueratosis, papilomatosis moderada y acantosis epidérmica [Figura 1D, 1E], concordante con EQV. Los estudios de laboratorio (hemograma, función hepatorrenal, niveles hormonales) fueron normales. La ecografía adrenal no evidenció anomalías estructurales. No se realizó secuenciación de GJB3 o GJB4 (genes que codifican conexina 31 y 30.3, respectivamente) por limitaciones técnicas y económicas.

Diagnóstico y manejo

El diagnóstico se basó en criterios clínicos: eritema migratorio, hiperqueratosis fija, queratodermia palmoplantar y variabilidad térmica de las lesiones. La ausencia de antecedentes familiares sugirió una mutación de novo, aunque el patrón hereditario (autosómico dominante o recesivo) permanece incierto sin confirmación genética.

El tratamiento incluyó emolientes para xerosis y retinoides orales combinados con suplementos de vitamina A, con el objetivo de reducir la hiperqueratosis y modular la diferenciación epidérmica. El paciente reportó mejoría estival espontánea de las lesiones y la hipertricosis, destacando el papel modulador de factores ambientales.

Discusión

Bases genéticas de la EQV

La EQV se asocia a mutaciones en proteínas de unión gap, principalmente GJB3 y GJB4, que alteran la comunicación intercelular epidérmica. Las conexinas 31 y 30.3 son esenciales para la homeostasis cutánea; su disfunción provoca diferenciación aberrante de queratinocitos. Aunque la mayoría de casos son familiares, casos esporádicos, como este, sugieren mutaciones nuevas o penetrancia incompleta.

Hipertricosis en EQV: mecanismos propuestos

La hipertricosis localizada en placas hiperqueratósicas es un hallazgo excepcional. Gupta et al. documentaron un caso similar en eritroqueratodermia simétrica progresiva (ESP), un subtipo distinto. La ausencia de uso de esteroides descarta causas iatrogénicas. Shimizu et al. postularon que los patrones de expresión de conexinas influyen en la morfogénesis folicular, lo que sugiere que mutaciones en GJB3/GJB4 podrían alterar vías de señalización en células madre del folículo piloso. La mayor densidad de vello en placas podría reflejar activación folicular compensatoria secundaria a inflamación crónica o remodelación epidérmica.

Variabilidad térmica

El agravamiento invernal, reportado previamente en EQV, podría relacionarse con el empeoramiento de la disfunción de conexinas en frío, alterando la barrera epidérmica y aumentando la proliferación queratinocítica. La mejoría estival de la hipertricosis refuerza el papel modulador de factores ambientales.

Diagnósticos diferenciales

La EQV debe diferenciarse de la ESP, que presenta placas simétricas no migratorias sin eritema. Sin embargo, ambos cuadros pueden incluir queratodermia palmoplantar e hipertricosis, requiriendo análisis clínico y genético para su distinción.

Conclusión

Este caso amplía el espectro clínico de la EQV al incluir hipertricosis localizada. La correlación entre variabilidad térmica, remodelación epidérmica y activación folicular sugiere una interacción compleja entre mutaciones genéticas, factores ambientales y vías de señalización folicular. Se necesitan estudios moleculares para esclarecer los mecanismos subyacentes.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000633

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