El ácido graso libre plasmático se asocia con miocardiopatía isquémica y la gravedad de la disfunción cardíaca en pacientes con diabetes e insuficiencia cardíaca sistólica

El ácido graso libre plasmático se asocia con miocardiopatía isquémica y la gravedad de la disfunción cardíaca en pacientes con diabetes e insuficiencia cardíaca sistólica

La insuficiencia cardíaca (IC) representa un problema de salud global con elevada morbilidad y mortalidad en pacientes con enfermedades cardiovasculares. El estudio PARADIGM-HF destacó que la cardiopatía isquémica es la principal causa de IC, particularmente en IC con fracción de eyección reducida (IC-FEr), representando el 60% de estos casos. Sin embargo, persiste la necesidad de identificar predictores efectivos de miocardiopatía isquémica (MCI) en pacientes con IC.

La diabetes mellitus (DM) afecta a más del 40% de los pacientes con IC, asociándose con mayor frecuencia de eventos cardíacos. Estudios recientes sugieren que niveles elevados de ácidos grasos libres (AGL) plasmáticos en pacientes con DM están vinculados a IC y mortalidad cardiovascular. No obstante, la relación entre AGL, MCI y gravedad de la disfunción cardíaca en IC sistólica con DM sigue sin esclarecerse. Este estudio investigó el papel del AGL plasmático en estos pacientes.

Se analizaron retrospectivamente 229 pacientes con IC y DM tipo 2 tratados en el Departamento de Cardiología del Hospital Ruijin (enero 2016-junio 2019). Tras filtrado, se incluyeron 155 pacientes. Adicionalmente, se seleccionó una subpoblación de 100 pacientes con IC-FEr (FE <40%) para confirmar asociaciones. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética institucional, siguiendo la Declaración de Helsinki.

Los criterios de inclusión fueron síntomas de IC ≥3 meses, hospitalización previa por IC, elevación de NT-proBNP, anomalías ecocardiográficas (FEVI <50%) y diagnóstico de DM tipo 2. La MCI se definió por antecedentes de infarto miocárdico o evidencia imagenológica de enfermedad arterial coronaria con alteraciones de motilidad ventricular. Se excluyeron pacientes con valvulopatía primaria, tumores malignos, infecciones agudas o síndrome coronario agudo.

Mediante análisis estadístico en Stata 15.0, se evaluó el valor predictivo de AGL para MCI, FEVI <35% y NT-proBNP mediante regresión logística y lineal multivariante, ajustando por factores de confusión (significancia p <0,05).

Los pacientes se estratificaron en terciles de AGL: bajo (≤0,46 mmol/L, T1), medio (0,46–0,69 mmol/L, T2) y alto (≥0,69 mmol/L, T3). El grupo con mayor AGL presentó niveles significativamente superiores de NT-proBNP (T1: 1700 pg/mL vs. T3: 2144 pg/mL; Z=3,151; p=0,036). Contrariamente, la prevalencia de enfermedad coronaria (T1:76,5% vs. T3:43,4%; χ²=11,866; p=0,003) y MCI (T1:64,7% vs. T3:34,0%; χ²=9,878; p=0,007) fue mayor en el tercil inferior.

La regresión logística univariante mostró asociación inversa entre AGL y MCI en IC sistólica con DM (OR=0,133; IC95%:0,032–0,559; p=0,006) e IC-FEr con DM (OR=0,162; IC95%:0,031–0,852; p=0,032). Esta relación se mantuvo en análisis multivariante ajustado (OR=0,145; IC95%:0,026–0,817; p=0,029). El riesgo de MCI fue mayor en T2 vs. T3 en IC sistólica (OR=2,939; IC95%:1,036–8,336; p=0,043) e IC-FEr (OR=4,466; IC95%:1,038–19,224; p=0,044).

Los niveles de AGL fueron mayores en pacientes con FEVI <35% vs. ≥35% (0,654 ±0,302 vs. 0,532 ±0,183 mmol/L; p=0,002). El análisis multivariante identificó a AGL como factor de riesgo independiente para FEVI <35% en IC sistólica (OR=5,248; IC95%:1,088–31,932; p=0,046) e IC-FEr (OR=9,687; IC95%:1,109–84,615; p=0,040). El riesgo disminuyó progresivamente en los terciles inferiores de AGL.

En análisis de regresión lineal, AGL se asoció independientemente con NT-proBNP en IC-FEr con DM (b=7837,637; p=0,008). Los terciles T1 y T2 mostraron menor riesgo de NT-proBNP elevado vs. T3 (p<0,05).

Los AGL contribuyen significativamente a la producción de ATP cardíaco. Estudios previos los vinculan con eventos cardiovasculares en síndromes coronarios agudos con DM. Sin embargo, este estudio revela una asociación inversa con MCI en IC-DM, posiblemente por niveles basales elevados de AGL en esta población. La acumulación de AGL podría exacerbar la lipotoxicidad miocárdica, promoviendo disfunción contráctil. Curiosamente, estrategias que modulan el metabolismo de ácidos grasos, como los inhibidores SGLT2, muestran efectos protectores, sugiriendo que la optimización del uso de AGL podría mejorar el remodelado ventricular.

En conclusión, el AGL plasmático muestra una asociación inversa con MCI y constituye un factor de riesgo independiente para mayor gravedad de disfunción cardíaca en pacientes con IC sistólica y DM.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001167

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