Eficacia y seguridad de la píldora Shexiang Baoxin en EAC estable

Eficacia y seguridad de la píldora Shexiang Baoxin (MUSKARDIA) en pacientes con enfermedad arterial coronaria estable: un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo de fase IV

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte a nivel mundial, representando el 31,5% de todas las muertes globales y el 45% de las muertes por enfermedades no transmisibles. Entre las ECV, la enfermedad arterial coronaria (EAC) es un contribuyente clave a la morbilidad y mortalidad. A pesar del uso generalizado de la terapia médica óptima (OMT, por sus siglas en inglés), que incluye aspirina y estatinas, muchos pacientes con EAC estable continúan experimentando riesgos cardiovasculares residuales. Esto subraya la necesidad de estrategias terapéuticas adicionales para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE) y mejorar los resultados clínicos. La Medicina Tradicional China (MTC) ha sido utilizada durante siglos en China para tratar la EAC, y la píldora Shexiang Baoxin (MUSKARDIA) es una formulación de MTC empleada durante más de 30 años. Sin embargo, existen pocos ensayos clínicos rigurosos que evalúen su eficacia y seguridad. Este estudio buscó evaluar la eficacia a largo plazo, seguridad y adherencia de MUSKARDIA como terapia complementaria a la OMT en pacientes con EAC estable.

Diseño y metodología del estudio

Este fue un ensayo clínico aleatorizado multicéntrico, doble ciego y controlado con placebo de fase IV, realizado en 97 hospitales de China. Se incluyeron 2674 pacientes con EAC estable, randomizados en proporción 1:1 para recibir MUSKARDIA o placebo durante 24 meses. Ambos grupos recibieron OMT según protocolos locales de hospitales terciarios. El criterio principal de valoración fue la ocurrencia de un MACE, definido como un compuesto de muerte cardiovascular, infarto de miocardio (IM) no fatal o accidente cerebrovascular (ACV) no fatal. Los criterios secundarios incluyeron mortalidad por cualquier causa, IM no fatal, ACV no fatal, hospitalización por angina inestable o insuficiencia cardíaca, revascularización periférica, estabilidad de la angina y frecuencia de angina. También se evaluó la adherencia y seguridad, incluyendo eventos adversos (EA) y eventos adversos graves (EAG).

Población y características basales

Se incluyeron pacientes mayores de 18 años con síntomas isquémicos estables durante al menos un mes. Los criterios de inclusión principales fueron antecedentes de IM agudo hace más de seis meses, intervención coronaria percutánea (ICP) o cirugía de revascularización coronaria (CABG) hace más de seis meses, o estenosis coronaria epicárdica ≥50% en al menos una arteria principal confirmada por angiografía coronaria o tomografía computarizada (TC). Los criterios de exclusión incluyeron pacientes programados para ICP o CABG, enfermedades cardiovasculares graves, enfermedades respiratorias severas, diabetes o hipertensión no controladas, insuficiencia hepática o renal grave, y otras condiciones como tumores malignos o anemia severa.

La edad media de la población fue 63,8 años, con 70,8% de hombres. El 99,7% recibió aspirina y el 93,0% estatinas. Las características basales, incluyendo historial médico, medicación y frecuencia de angina, fueron similares entre los grupos de MUSKARDIA y placebo.

Tratamiento y seguimiento

Los pacientes iniciaron un período de incorporación de 28 días con terapia estándar para EAC estable. Posteriormente, se randomizaron para recibir MUSKARDIA (dos comprimidos tres veces al día, total 135 mg) o placebo durante 24 meses o hasta la aparición de un evento adverso mayor. El seguimiento se realizó a los 1, 3, 6, 9, 12, 18 y 24 meses. La adherencia se definió como la proporción de medicación consumida. La estabilidad y frecuencia de angina se evaluaron mediante el Cuestionario de Angina de Seattle.

Resultados principales y secundarios

Tras 24 meses de tratamiento, la incidencia de MACE fue del 1,9% en el grupo MUSKARDIA versus 2,6% en placebo (razón de probabilidades [OR] = 0,80; intervalo de confianza [IC] 95%: 0,45–1,07; P = 0,2869), lo que representa una reducción del 26,9% en MACE con MUSKARDIA. Aunque no alcanzó significación estadística, las curvas de Kaplan-Meier mostraron una tendencia divergente después de 18 meses, sugiriendo un beneficio potencial con tratamiento prolongado.

En los componentes individuales de MACE, no hubo diferencias significativas en mortalidad por cualquier causa (0,37% vs. 0,23%), IM no fatal (0,97% vs. 1,51%) o ACV no fatal (0,67% vs. 0,90%). Sin embargo, MUSKARDIA redujo significativamente la frecuencia de angina a los 18 meses (P = 0,0362), con mejora en la estabilidad de la angina (P = 0,0458). No se observaron diferencias en otros criterios secundarios.

Análisis de subgrupos

El análisis de subgrupos mostró mayor beneficio en mujeres y pacientes con índice de masa corporal (IMC) <24 kg/m², sugiriendo protección cardiovascular adicional en poblaciones específicas.

Seguridad y eventos adversos

El perfil de seguridad de MUSKARDIA fue comparable al placebo: 17,7% de EA en el grupo MUSKARDIA versus 17,4% en placebo (P = 0,8785). Los EA más comunes incluyeron angina inestable, fibrilación auricular e IM agudo. No hubo diferencias en función hepática o renal entre grupos.

Discusión

Este estudio, uno de los más grandes en evaluar una formulación de MTC para EAC estable, demuestra que MUSKARDIA es segura y reduce significativamente la frecuencia de angina como terapia complementaria a la OMT. La tendencia a menor incidencia de MACE sugiere beneficios potenciales que requieren investigación adicional, posiblemente con seguimientos más prolongados. Los componentes bioactivos de MUSKARDIA, como muscona, ginsenósidos y ácido cinámico, podrían explicar sus efectos cardioprotectores mediante mecanismos antioxidantes, antiplaquetarios y antiisquémicos.

Conclusión

MUSKARDIA, como terapia complementaria a la OMT, es segura y efectiva para reducir la frecuencia de angina en pacientes con EAC estable. Los hallazgos respaldan su uso en poblaciones específicas, particularmente en mujeres y pacientes con IMC bajo, que persisten con riesgo cardiovascular residual a pesar de OMT.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001257

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