Eficacia del Trasplante Autólogo de Células Mononucleares de Médula Ósea en Pacientes con Neuropatía Periférica Diabética Refractaria

Eficacia del Trasplante Autólogo de Células Mononucleares de Médula Ósea en Pacientes con Neuropatía Periférica Diabética Refractaria

La neuropatía periférica diabética (NPD) es una de las complicaciones crónicas más comunes y graves en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2). Afecta aproximadamente a la mitad de los pacientes durante el curso de la enfermedad y se caracteriza por la pérdida simétrica de la percepción sensorial en etapas avanzadas, lo que aumenta el riesgo de úlceras en los pies y amputación de extremidades inferiores. Esta condición contribuye significativamente a la morbilidad y mortalidad de los pacientes diabéticos, deteriorando su calidad de vida y generando una carga socioeconómica considerable. Actualmente, las opciones terapéuticas para la NPD son limitadas, siendo el control glucémico estricto la principal estrategia recomendada. Sin embargo, este enfoque muestra efectos marginales en la prevención de la progresión de la neuropatía. Otras terapias, como inhibidores de la aldosa reductasa, ácido alfa-lipoico y activadores de la transketolasa, buscan aliviar los síntomas neuropáticos, pero su eficacia es limitada debido a la naturaleza multifactorial de la patogenia de la NPD. Por ello, se requieren urgentemente nuevas estrategias terapéuticas, entre las cuales las terapias basadas en células madre han surgido como una opción prometedora.

La patogenia de la NPD es compleja e implica múltiples factores, como inflamación, estrés oxidativo y deficiencias en factores neurotróficos y angiogénicos. Los tratamientos convencionales dirigidos a una única vía han tenido éxito limitado, destacando la necesidad de terapias que aborden la naturaleza multifactorial de la enfermedad. Las terapias con células madre, en particular las derivadas de médula ósea (CMO), han ganado atención debido a su potencial para promover angiogénesis y regeneración neuronal simultáneamente. Bajo estimulación de citocinas exógenas, las CMO pueden movilizarse para ejercer funciones reparadoras. Estudios recientes demuestran que los trasplantes de CMO producen factores angiogénicos y neuroprotectores mediante mecanismos paracrinos, mejorando los síntomas de neuropatía en modelos animales. Entre las CMO, las células mononucleares de médula ósea (CMMO) son las más utilizadas con fines regenerativos. Sin embargo, hasta hace poco, no existían aplicaciones clínicas de células madre para tratar la NPD.

Este estudio evaluó la seguridad y eficacia terapéutica del trasplante autólogo de CMMO en pacientes con NPD refractaria. Se incluyeron 168 pacientes con NPD refractaria entre marzo de 2014 y diciembre de 2017. Los criterios de inclusión fueron diagnóstico de DM2 según estándares de la American Diabetes Association (2013), diagnóstico de NPD refractaria y edad entre 30 y 80 años. La NPD refractaria se definió como una neuropatía con duración mayor a dos años, sin alivio suficiente de síntomas o signos neuropáticos pese al uso de fármacos convencionales durante al menos un año. Los criterios de exclusión incluyeron disfunción hepática o renal grave, estados hipercoagulables, otras causas de neuropatía periférica, úlceras en los pies, deformidad de extremidades, embarazo y antecedentes de malignidad en los cinco años previos.

Todos los pacientes recibieron trasplante autólogo de CMMO. Para movilizar las células madre, se administró 5 mg/kg/día de factor estimulante de colonias de granulocitos humanos recombinante (G-CSF) por vía subcutánea durante tres días. Posteriormente, se aspiraron 200 mL de médula ósea de la cresta ilíaca posterior superior bajo condiciones asépticas y anestesia. Las CMMO se aislaron mediante centrifugación en gradiente de densidad con Ficoll-Hypaque, se lavaron y resuspendieron en solución salina. Las células se inyectaron por vía intramuscular en 50 sitios de ambos muslos y piernas (1 mL por sitio).

Los pacientes fueron evaluados a 1, 3, 6, 12, 18, 24 y 36 meses postrasplante. Se recopilaron datos clínicos, incluyendo el Sistema de Puntuación Clínica de Toronto (TCSS) y estudios de conducción nerviosa (ECN). El TCSS evalúa la gravedad de la neuropatía (puntuación de 1 a 19). Los ECN midieron la velocidad de conducción nerviosa motora (VCNM), sensorial (VCNS), el potencial de acción muscular compuesto (CMAP) y el potencial de acción nervioso sensorial (SNAP).

Los resultados mostraron mejorías significativas en los síntomas y signos de neuropatía tras el trasplante. Las puntuaciones del TCSS disminuyeron a 1 mes (9,68 ± 2,49 vs. 12,55 ± 2,19; P < 0,001) y 3 meses (8,47 ± 2,39 vs. 12,55 ± 2,19; P < 0,001), manteniéndose hasta los 36 meses. La proporción de pacientes con neuropatía grave disminuyó del 69,6% al 0,6%, mientras que aquellos sin neuropatía aumentaron del 0% al 36% a los 36 meses.

Los ECN revelaron mejorías en la velocidad de conducción y los potenciales de acción. A los 3 meses, la VCNM aumentó de 38,21 ± 2,28 m/s a 40,24 ± 2,80 m/s, y la VCNS de 36,96 ± 2,26 m/s a 39,15 ± 2,61 m/s. A los 12 meses, estos valores alcanzaron 41,00 ± 2,22 m/s y 40,41 ± 2,22 m/s, respectivamente. El CMAP mejoró de 4,67 ± 1,05 mV a 5,50 ± 1,20 mV a los 3 meses y a 5,68 ± 1,08 mV a los 12 meses. El SNAP aumentó de 4,29 ± 0,99 mV a 5,41 ± 1,14 mV en el mismo período.

El estudio demostró que el trasplante autólogo de CMMO es seguro y eficaz para la NPD refractaria. No se observaron eventos adversos graves relacionados con la aspiración de médula ósea o la inyección de CMMO. Solo 19 pacientes (11,31%) reportaron molestias leves (dolor o hinchazón en sitios de inyección), resueltas en tres días. No hubo casos de infección, sangrado, reacciones alérgicas, rechazo o malignidad.

Los hallazgos sugieren que el trasplante de CMMO mejora las manifestaciones clínicas y restaura la función nerviosa periférica, probablemente mediante la producción de factores neurotróficos y angiogénicos vía paracrina. Sin embargo, el estudio presenta limitaciones: ausencia de grupo control y falta de medición de citocinas inflamatorias, factores neurotróficos o angiogénicos. Se requieren ensayos aleatorizados y doble ciego para confirmar estos resultados.

En conclusión, este estudio de 36 meses demuestra que el trasplante autólogo de CMMO movilizadas con G-CSF es una opción segura y eficaz para la NPD refractaria, mejorando significativamente la función nerviosa y los síntomas clínicos. Futuros estudios deben explorar los mecanismos subyacentes y optimizar esta terapia.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000000009

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