Efectos del ruibarbo en la expresión del receptor de glucocorticoides y la regulación de la inmunidad celular en ratas sépticas inducidas por quemaduras
Los glucocorticoides (GC) son corticosteroides antiinflamatorios esenciales en el cuerpo humano, desempeñando un papel crucial en la protección contra agresiones bajo estrés como infecciones, traumatismos y hemorragias. Sus efectos biológicos están mediados principalmente por el receptor específico de glucocorticoides (GR). El GR es un regulador transcripcional con estructura modular, que incluye un dominio de unión a ligandos donde se acoplan los glucocorticoides. Antes de unirse a los GC, la mayoría del GR se localiza en el citosol asociado al complejo chaperónico que contiene la proteína de choque térmico 90 (hsp90). Tras la unión a GC, el GR se disocia de las chaperonas, expone secuencias de localización nuclear y se asocia con elementos de respuesta a glucocorticoides (GRE) genómicos para regular la transcripción de genes cercanos. La interacción del GR con factores de transcripción, cofactores y enzimas moduladoras subraya su capacidad antiinflamatoria.
Las células T CD4+, CD8+, CD4+CD25+, las células B CD19+ y las células asesinas naturales (NK) son fundamentales en la eliminación de patógenos. Los subconjuntos CD4+ y CD8+ son predominantes en la respuesta inmune: las células CD4+ regulan los sistemas inmunitarios innato y adaptativo, mientras que las CD8+ eliminan células infectadas por virus. Las células NK inician respuestas inflamatorias e inducen apoptosis linfoide. La disfunción inmunológica en pacientes sépticos aumenta la susceptibilidad a infecciones primarias y secundarias, destacando la importancia de modular la expresión de GR y mantener la homeostasis inmune durante la sepsis.
El ruibarbo, una medicina tradicional china, ha mostrado efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores. Este estudio evaluó su impacto en la actividad de unión del GR en citosol hepático, la capacidad de unión del GR en leucocitos sanguíneos y los porcentajes de subpoblaciones linfocitarias (CD4+, CD8+, CD4+CD25+, CD19+ y NK) en un modelo de sepsis por quemaduras en ratas.
Materiales y métodos
Se utilizaron 66 ratas Sprague Dawley macho sanas, distribuidas aleatoriamente en grupo séptico (n=24), grupo ruibarbo (n=24) y control (n=18), subdivididos en subgrupos de 12, 24 y 72 horas. El modelo de sepsis se indujo mediante inyección intraperitoneal de endotoxina O111:B4 tras una quemadura de III grado en el 30% de la superficie corporal. El grupo ruibarbo recibió 50 mg/kg de polvo de ruibarbo disuelto en 1 mL de solución salina vía sonda gástrica; los otros grupos recibieron solución salina. La actividad de GR en citosol hepático y leucocitos se analizó mediante ensayos de unión de ligando radiomarcado. Los porcentajes de subpoblaciones linfocitarias se determinaron por citometría de flujo.
Resultados
La actividad de GR en citosol hepático y leucocitos disminuyó significativamente de manera dependiente del tiempo en el grupo séptico, pero aumentó tras la administración de ruibarbo. A las 12 horas post-sepsis, los porcentajes de células T CD4+, relación CD4+/CD25+ y células B CD19+ aumentaron en el grupo séptico, mientras que las células NK disminuyeron. Las células T CD8+ disminuyeron en el grupo séptico pero aumentaron con ruibarbo. A las 72 horas, la relación CD4+/CD25+ aumentó en el grupo séptico y disminuyó con ruibarbo. Las células B CD19+ también disminuyeron a las 72 horas en el grupo ruibarbo.
Conclusión
El ruibarbo podría ejercer efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores en la sepsis, modulando la expresión de GR y regulando la inmunidad celular. Estos hallazgos ofrecen una perspectiva novedosa para el tratamiento de la sepsis con medicina tradicional. Sin embargo, se requieren estudios futuros para explorar los mecanismos de regulación del GR por el ruibarbo y su relación con la disfunción inmunológica.
El estudio, respaldado por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, presenta limitaciones como la ausencia de datos de supervivencia y el tamaño muestral reducido. Aun así, contribuye a la evidencia sobre los beneficios del ruibarbo en contextos sépticos, destacando su potencial clínico.
doi.org/10.1097/CM9.0000000000000201