Efectos de la hemodinámica temprana, el metabolismo del oxígeno y la dinámica del lactato en el pronóstico del síndrome posparada cardíaca

Efectos de la hemodinámica temprana, el metabolismo del oxígeno y la dinámica del lactato en el pronóstico del síndrome posparada cardíaca

La parada cardíaca (PC) es un problema significativo de salud pública global, con una incidencia anual de 0,5 a 1,5 por cada 1000 individuos. A pesar de los avances en las guías de reanimación cardiopulmonar (RCP) de la American Heart Association (AHA) y el Comité Internacional de Enlace para la Resucitación, las tasas de supervivencia y los resultados neurológicos favorables post-PC siguen siendo bajos. Las guías AHA 2010 destacan la importancia del tratamiento del síndrome posparada cardíaca (SPPC) en unidades de cuidados intensivos (UCI) como el quinto eslabón en la cadena de supervivencia. El SPPC es un proceso fisiopatológico complejo que incluye lesión cerebral, disfunción miocárdica, inestabilidad hemodinámica y respuesta sistémica de isquemia/reperfusión con acumulación de lactato. Estos factores influyen críticamente en la supervivencia y el pronóstico neurológico temprano. Este estudio evaluó el impacto de la hemodinámica temprana, el metabolismo del oxígeno y la dinámica del lactato durante el SPPC en la supervivencia a 28 días y los resultados neurológicos.

El estudio, aprobado por el Comité de Ética del Hospital Chaoyang de Beijing, analizó datos de pacientes ingresados en la UCI entre enero de 2012 y julio de 2019. Se incluyeron pacientes con retorno de la circulación espontánea (RCE) tras parada cardíaca extrahospitalaria (PCEH), mayores de 18 años y con medición de lactato sérico dentro de las 2 horas post-RCE. Se excluyeron embarazadas, pacientes con tumores malignos, supervivencia menor a 2 horas o PC por traumatismo mayor.

Se recopilaron datos demográficos, de resucitación y tratamiento. Los pacientes fueron monitorizados con electrocardiografía continua, oximetría y presión arterial. El tratamiento siguió las guías AHA 2010. Se registraron signos vitales, gasometrías arteriales (presión arterial media [PAM], frecuencia cardíaca [FC], lactato sérico, pH arterial, PaO₂ y PaCO₂) al ingreso y a las 72 horas post-RCE. La depuración de lactato se calculó como el porcentaje de reducción entre ambos tiempos. El seguimiento se realizó hasta la muerte o 28 días. El pronóstico neurológico se evaluó mediante la escala CPC (resultado favorable: CPC 1-2).

Los datos basales se describieron con medias, medianas o porcentajes. Las diferencias se evaluaron con pruebas t de Student, Wilcoxon o Chi-cuadrado. Los análisis de regresión de Cox identificaron factores de riesgo. La significancia estadística fue p <0,05 (SPSS v22).

De 1383 pacientes iniciales, 1150 cumplieron criterios (476 supervivientes a 28 días; 674 no supervivientes). El 44,1% de los no supervivientes falleció antes de 72 horas. La causa principal de PCEH fue cardíaca. Los supervivientes presentaron mayor proporción de hombres, menor edad, más ritmos desfibrilables, menor requerimiento de ventilación mecánica y tiempo hasta RCE más corto.

Al ingreso, los supervivientes mostraron mayor PAM. A las 72 horas, presentaron menor FC, mayor PAM y menor uso de vasopresores (noradrenalina y dopamina). El análisis de gases arteriales mostró pH y PaO₂ más altos, y PaCO₂ más baja en supervivientes a las 72 horas. Los niveles de lactato al ingreso fueron menores en supervivientes, con mejor depuración.

El 53,8% de los supervivientes tuvo buen pronóstico neurológico. La regresión de Cox identificó mayor depuración de lactato como predictor de menor mortalidad a 28 días (HR: 0,55; IC 95%: 0,34-0,89). Otros factores significativos fueron tiempo hasta RCE, ritmo no desfibrilable, FC y PAM a 72 horas. La depuración de lactato fue el único predictor de buen pronóstico neurológico (HR: 2,89; IC 95%: 1,63-5,14).

El estudio subraya la relevancia del monitoreo temprano de parámetros hemodinámicos y metabólicos en SPPC. Aunque los vasopresores mejoran la hemodinámica, no impactan positivamente en la mortalidad o resultados neurológicos. El mantenimiento de una PAM estable con dosis adecuadas de vasopresores es clave. Las limitaciones incluyen su diseño unicéntrico retrospectivo, falta de datos de adrenalina prehospitalaria y mediciones continuas de lactato.

En conclusión, el monitoreo estrecho de la oxigenación, hemodinámica y metabolismo del lactato en las primeras 72 horas post-RCE es crucial. La optimización temprana de estos parámetros, evitando el uso excesivo de vasopresores, puede mejorar la supervivencia y el pronóstico neurológico en SPPC.

doi.org/10.1097/CM9.0000000000001807

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